Nota de prensa de la Misión del Observador Permanente de la Santa Sede en relación con su decisión de no contribuir a la UNICEF durante 1997
Nueva York, 4 de noviembre de 1996


El Observador Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, S.E. Mons. Renato Martino, anunció hoy durante la Conferencia de los Compromisos con las Actividades para el Desarrollo, que tuvo lugar en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, que la Santa Sede "no puede ofrecer ninguna contribución simbólica a la UNICEF" este año.

La Santa Sede señaló que su contribución a esa organización es una ofrenda simbólica que representa el deseo de la Iglesia Católica de colaborar con ciertas entidades como la UNICEF, las cuales comparten una preocupación general por los niños, mientras que al mismo tiempo responde simbólicamente al deseo de la UNICEF de colaborar con los proyectos de la Iglesia a través del mundo que están al servicio de los niños. Al mismo tiempo, este donativo ha sido visto como el reconocimiento de que la labor y las políticas de la UNICEF no eran contradictorios a las enseñanzas morales y sociales de la Iglesia Católica. Esto ha cobrado particular importancia debido a que dicho donativo ha impulsado a donantes Católicos y a otros de mentalidad similar, a llevar a cabo varias actividades especiales, incluyendo la venta de tarjetas navideñas de la UNICEF en instituciones católicas.

La decisión de suspender la práctica de otorgarle a la UNICEF una contribución simbólica fue el resultado de la creciente preocupación de la Santa Sede con los cambios en las actividades de la UNICEF, las cuales han comenzado a desviar algunos de sus ya escasos recursos económicos y humanos, que estaban al servicio de las necesidades más básicas de los niños, a otras áreas fuera del mandato específico que las Naciones Unidas le han dado a la UNICEF.

En concreto, a la Santa Sede le preocupan:

1) El descuido de la UNICEF en dar cuenta del uso de fondos que los donantes le han otorgado para proyectos específicos e inobjetables desde el punto de vista moral, a pesar de las numerosas solicitudes que la Santa Sede le ha hecho al respecto;

2) La participación de la UNICEF en la publicación de un Manual de las Naciones Unidas que apoya la distribución de "anticonceptivos post coitales" abortivos para mujeres refugiadas en situaciones de emergencia;

3) La evidencia de que la UNICEF se ha involucrado en la promoción del cambio de leyes nacionales con respecto al aborto; y

4) Los informes fidedignos que han reportado que ciertos empleados de la UNICEF estaban distribuyendo anticonceptivos en varios países y aconsejando su uso.

La Misión de la Santa Sede ha estado dialogando con la UNICEF durante varios años con respecto a sus inquietudes. Durante ese tiempo, la UNICEF le ha asegurado a la Santa Sede que, mientras que la UNICEF sí apoya el espaciamiento de los nacimientos, no promueve, sin embargo, ningún método específico de planificación familiar. Además, a la Santa Sede se le ha asegurado que la UNICEF nunca estaría involucrada en actividades relacionadas con el aborto. Sin embargo, a pesar de estas declaraciones, el nuevo involucramiento de la UNICEF en las áreas de preocupación señaladas antes ha obligado a la Santa Sede a tomar esta medida visible.

Aunque la Santa Sede lamenta la necesidad que ha tenido de suspender su donativo simbólico anual, se ha sentido en el deber de poner sobre aviso a los fieles católicos y a otras personas del cambio de actividades de la UNICEF. Al mismo tiempo, la Santa Sede desea aclarar su recomendación a los pastores de las iglesias locales y a otras instituciones relacionadas con la Iglesia de que continúen revisando su cooperación caso por caso, para poder asegurarse de que la colaboración de la UNICEF con programas de la Iglesia permanezca enfocada en darles prioridad a las necesidades básicas de los niños. Más aún, la Santa Sede expresa su deseo de continuar el diálogo con la UNICEF en la búsqueda de maneras de trabajar para el auténtico bien de los niños.

A continuación reproducimos la Declaración de S.E. Mons. Renato Martino:

Declaración de Su Eminencia Mons. Renato R. Martino, Nuncio Apostólico y Observador Permanente de La Santa Sede ante Las Naciones Unidas, durante la Conferencia de los Compromisos con las Actividades para el Desarrollo
Nueva York, 4 de noviembre de 1996

Sr. Presidente:

Deseo expresarle mis felicitaciones a Ud. y a los otros miembros de su Gabinete por su reelección.

La Santa Sede se siente complacida de tomar parte, una vez más, en esta Conferencia de los Compromisos con las Actividades para el Desarrollo, especialmente en este tiempo en que nos acercamos al final de 1996, el Año Internacional para la Erradicación de la Pobreza. Por medio de su participación, la Santa Sede quisiera expresar su aprecio por la dedicación y la decisión de las Naciones Unidas de superar la pobreza. Como todos los años, la Santa Sede desea otorgar contribuciones simbólicas que representan su compromiso con el desarrollo humano integral y con su deseo de aliviar la pobreza de los necesitados y menos afortunados. Al mismo tiempo, estos donativos simbolizan los muchos proyectos que la Iglesia Católica lleva a cabo todos los días a través del mundo, gracias a la generosidad y esfuerzos de sus miembros, para ayudar a los pobres del mundo.

Con este propósito, la Santa Sede desea anunciar las siguientes contribuciones simbólicas: $2,500.00 para el Fondo de las Naciones para el Desarrollo, el cual la Santa Sede espera que pueda ser usado para un proyecto de desarrollo agrícola para mujeres rurales en un país en desarrollo; $2,000.00 para el Fondo de las Naciones Unidas para los Incapacitados y $1,000.00 para el Fondo de las Naciones Unidas para las Víctimas de la Tortura.

La Santa Sede lamenta informar que ha decidido que no puede ofrecer ninguna contribución simbólica a la UNICEF este año. Las circunstancias que la han obligado a tomar esta decisión están indicadas en la Nota de Prensa que ha sido publicada hoy por parte de la Misión de Observación Permanente de la Santa Sede. En su lugar, la Santa Sede otorgará donativos simbólicos de $1,000.00 al Estudio de Referencia sobre el Crecimiento Infantil del Multicentro de la Organización Mundial de la Salud, así como $1,000.00 al Fondo de las Naciones Unidas para el Control Internacional de las Drogas. Estos donativos simbólicos tienen el objetivo de representar el deseo de la Santa Sede de asistir a las familias y de proteger a los niños pequeños.



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