El Grupo Parlamentario Internacional: Brazo legislativo de la IPPF
(Tomado del libro La multinacional de la muerte)
Por Jorge Scala



Organización: En el capítulo 4 hice una breve reseña histórica del Grupo Mundial de Parlamentarios en Población y Desarrollo, su creación como el brazo legislativo de la IPPF, y su realidad como el lobby internacional para la puesta en práctica de los planes de la "multinacional de la muerte". Me remito a lo dicho allí. En este capítulo trataré más específicamente las actividades del Grupo Parlamentario Interamericano sobre Población y Desarrollo (GPI).

"El GPI está dirigido por un Consejo formado por parlamentarios y ex parlamentarios pertenecientes a grupos nacionales reconocidos como Miembros Oficiales o Miembros Asociados. El Consejo se responsabiliza por elegir a la Junta Directiva, la cual consiste de no menos de tres y no más de cinco oficiales. El personal de apoyo del GPI incluye un Coordinador Ejecutivo y una Secretaria Ejecutiva. El GPI tiene personería jurídica en el estado de Nueva York. Como tal, goza de privilegios de exoneración de impuestos y por consiguiente las contribuciones individuales a la organización están exentas de impuestos" (356).

Actualmente, su staff es el siguiente: Presidente: Harold Sanford, quien simultáneamente preside la filial de la IPPF en Brasil; Vicepresidente, el norteamericano John Porter; Secretario General, el peruano Celso Sotomarino, directivo de la IPPF-Hemisferio Occidental, y Presidente de la filial peruana de la IPPF y del Grupo Parlamentario Peruano; el Tesorero es Bruce Halliday del Canadá; el Coordinador Ejecutivo es Hernán Sanhueza, quien simultáneamente es el Coordinador Ejecutivo de la IPPF-Hemisferio Occidental en Nueva York; la Secretaria Ejecutiva es Teresa Edenholm y se desempeña como Asesora Billie Miller, de Barbados (357). "Los miembros del GPI están en las salas del poder donde se toman las decisiones nacionales. Los parlamentarios son los que desarrollan las políticas y están en una situación que les permite generar un impacto en la opinión pública" (358).

Para informar sobre sus actividades, el Grupo Parlamentario Interamericano sobre Población y Desarrollo publica el "Noticiero Interamericano de Población", editado en Nueva York.

Primera y Segunda Conferencia de Parlamentarios en Población y Desarrollo: La I Conferencia de Parlamentarios sobre Población y Desarrollo se efectuó en Brasilia en diciembre de 1982. El año siguiente se fundó el GPI, como fruto de dicha reunión. La II Conferencia de Parlamentarios del Hemisferio Occidental sobre Población y Desarrollo, se realizó en Quito, entre el 6 y el 9 de marzo de 1.990. con la organización de la Asociación Pro Bienestar de la Familia Ecuatoriana (APROFE), filial de la IPPF en dicho país, presidida por su Director Ejecutivo, Dr. Pablo Marangoni. Las conclusiones de la Conferencia se plasmaron en un denominado "Plan de Acción", del que extracto los párrafos más salientes:

"Concentramos nuestra atención en cuatro temas generales: población y la salud de la familia, población y el medio-ambiente, población y el progreso social, y políticas de población ... En nuestra calidad de legisladores, podemos aprobar leyes, sostener audiencias y presionar para la asignación de fondos a las áreas prioritarias. En nuestra calidad de líderes de opinión pública, podemos crear conciencia a través de discursos, escritos y en apariciones públicas. En nuestra calidad de representantes del pueblo, podemos servir de vínculo entre el gobierno y nuestros electores. Podemos también supervisar la ejecución de las actividades de población y desarrollo ... Nuestra labor más inmediata es formar grupos nacionales de parlamentarios de población y desarrollo, afiliados al GPI, en cada uno de los países representados en esta Conferencia" (359).

Con estos párrafos, queda claro el sistema de logias secretas -remedo de las masónicas-, con el que trabaja el GPI. De hecho destaco que el único representante de la Cámara de Diputados de la Nación Argentina a dicha Conferencia, fue el hasta entonces desconocido Ing. Jorge Rodríguez, quien a su regreso fue "misteriosamente" catapultado a la presidencia de la comisión de Educación de la Cámara de Diputados, y de allí pasó a desempeñarse como Ministro de Educación de la Nación (sic), lo que demuestra el accionar del GPI como lobby y sociedad secreta a la vez...

Más abajo, el "Plan de Acción", concreta aún más lo que el GPI exige a sus miembros en nuestras naciones latinoamericanas: "En los países donde no existe una política de población explícita, los miembros del parlamento o del congreso, pueden determinar la conveniencia y oportunidad de formular una ley o política de población...Los parlamentarios pueden revisar la legislación y derogar las leyes que obstaculizan alcanzar los objetivos de la política de población y desarrollo, por ejemplo...las legislaciones que prohíben la educación sexual en el sistema escolar o restringen la promoción de anticonceptivos" (360)

Luego dedica un capítulo especial al tema de la planificación familiar, con frases remanidas como las siguientes: "Existe una evidencia abrumadora de que las personas quieren tener acceso a información y a servicios de planificación familiar y que ésta última puede salvar vidas y proteger la salud de la mujer y de los niños. Esto se puede lograr reduciendo el número de nacimientos en mujeres menores de 18 años y mayores de 35; en mujeres que dieron a luz dentro de un período menor de dos años y en mujeres que han tenido cuatro o más hijos...Casi todos los países del hemisferio apoyan la planificación familiar. Los anticonceptivos están disponibles en clínicas gubernamentales" (361).

Continúa así: "La educación familiar incluyendo la educación sexual e información y servicios de planificación familiar, debieran estar a disposición de los adolescentes a través de todos los canales apropiados. El aborto ilegal es otro problema que no podemos ignorar. Es la muestra clara de que no hemos tenido capacidad para ofrecer planificación familiar y un claro signo de que la vida de las mujeres sigue arriesgándose en forma innecesaria" (362) (sic:significa que la vida de la persona humana concebida pero aún no nacida, carece de todo valor; ya que con el aborto o la anticoncepción, su destino es no vivir)...

Encuentros Interparlamentarios en Montevideo: Del 25 al 27 de octubre de 1.991, se realizó en la capital de la República Oriental del Uruguay, el Encuentro Interparlamentario "Población, Desarrollo y Calidad de Vida", organizado por el GPI en colaboración con el FNUAP y la Autoridad Sueca para el Desarrollo Internacional, con el apoyo del PNUD, el Comité Mundial de Parlamentarios sobre Población y Desarrollo y la Asociación Uruguaya de Planificación Familiar (filial local de la IPPF), y con el auspicio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la OMS.

Entre las conferencias más sugestivas se incluyeron: "Embarazo y Sexualidad de los Adolescentes" de Hernán Sanhueza; "El Rol de los Parlamentarios en el Movimiento Latinoamericano e Iniciativas Mundiales sobre Población y Desarrollo", de Blanca Esponda, mexicana, miembro del Comité Ejecutivo del Comité Mundial de Parlamentarios sobre Población y Desarrollo; y "Parlamentarios, Población y Desarrollo", de Pedro Pablo Villanueva, representante para el Brasil del FNUAP. Asistieron legisladores de Uruguay, Paraguay, México, Cuba, Chile, Brasil, y por Argentina el Dr. Fernando de la Rúa, y los Senadores Jorge Solana, Margarita Malharro de Torres y Eduardo Vaca. Además estuvieron presentes Judith Helzner, a la vez Directora de Programas del GPI y Directora de Coordinación de Programas de la IPPF; Hernán Sanhueza, a la vez Coordinador Ejecutivo del GPI y Coordinador Ejecutivo de la IPPF; el representante del FNUAP en Brasil; el Representante Residente del PNUD; la Dra. Cristina Torres, representante de la Organización Panamericana de Salud (OPS); entre otros muchos.

A su vez, los días 26 y 27 de febrero de 1993, la Asociación Uruguaya de Planificación Familiar (filial de la IPPF), organizó unas jornadas de legisladores rioplatenses sobre Población y Desarrollo, a la que asistieron los senadores Fernando de la Rúa (Presidente del Encuentro), Jorge Solana y José Bordón, además de otros legisladores uruguayos (363).

El Comité Parlamentario Argentino de Población y Desarrollo: Sus Estatutos y el acta de la primera reunión constan en el diario de Sesiones Ordinarias de la Cámara de Senadores de la Nación. En el art. 1º, punto IV, del Estatuto establece entre sus objetivos: "mantener relaciones parlamentarias con el Comité Parlamentario Interamericano de Población y Desarrollo, miembro del Comité Mundial de Parlamentarios de Población y Desarrollo, ser parte de él y representarlo en el país" (364). El art. 6º, también marca la dependencia de este organismo, al establecer que "anualmente el Comité elevará una comunicación al Grupo Parlamentario Interamericano de Población y Desarrollo en el que se informará sobre la actividad desarrollada y el progreso de las políticas sobre población y desarrollo" (365). Firmaron su Acta Constitutiva, entre otros, los siguientes legisladores: Fernando de la Rúa (elegido su presidente desde entonces), Margarita Malharro de Torres, Alfredo L. Benítez, Eduardo Menem, Julio Amoedo, Miguel Mathus Escorihuela, Adolfo Stubrin, Ricardo Lafferrière, Marcelo Stubrin, Elías Sapag (+), Jorge Vanossi, Luis Brasesco, Augusto Cangiano, María Cristina Guzmán, Antonio Berongaray y José Rodríguez Artusi (366).

El 20 de abril de 1988, la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto de la Cámara de Diputados de la Nación aprobó también el Acta constitutiva del Comité Parlamentario Argentino de Población y Desarrollo. Suscribieron dicha aprobación los entonces diputados Federico Storani, Eduardo Vaca, Roberto Silva, José Soria Arch, Saturnino Aranda, Ricardo Argañaraz, Benito Ferreyra, Horacio Huarte, Carlos Rosso, Carlos Ruckauf (luego Ministro del Interior de la República), Bernardo Salduna, Carlos Silva y Marcelo Stubrin (367).

La primera reunión de la Sección Argentina del Grupo se realizó el 18 de abril de 1986, fue presidida por Fernando de la Rúa, quien en la apertura manifestó su preocupación por "la inserción de la explosión demográfica en la planificación económico-social" (368) (sic: evidentemente el senador de la Rúa vive en otro país, porque la República Argentina tiene una verdadera implosión demográfica: no estamos ni cerca de los cien millones de habitantes con los que soñara Juan Bautista Alberdi...).

Concedida la palabra al Dr. Hernán Sanhueza, éste relató los orígenes históricos del GPI y sus "relaciones de estrecha cooperación con el plan de desarrollo de las Naciones Unidas, con el Fondo de Población de las Naciones Unidas, con UNICEF, con la Organización Mundial de la Salud, con la Federación Internacional de la Planificación de la Familia (IPPF), con la Organización de Estados Americanos, el Banco Mundial, etcétera" (369). Además explicitó la forma coactiva de trabajo del GPI, al afirmar que "también Argentina como país quiere saber qué tipo de población querría tener en el futuro, qué tipo de tamaño de población, qué distribución de población, qué otras características son las más favorables para el proceso de desarrollo socioeconómico, cualquiera que éste sea, y cuáles son las medidas y los instrumentos que el país podría decidir adoptar en un esfuerzo multisectorial para poder actuar sobre los derechos de los individuos y de la colectividad" (370) (sic).

Más adelante, el diputado Sanford refirió que "Brasil ya tiene una política de población, a nivel federal, porque en Brasil, el Ministerio de la Presidencia Social, que es el órgano encargado de efectivamente ejecutar la política de salud pública, ya atiende una clientela de más de 80 millones de brasileros con relación a la planificación familiar" (371). Luego hace una sutil defensa de la despenalización del aborto en su país, al decir que "en Brasil está prohibido el aborto, existen anualmente valores de 3 millones de abortos ejecutados por clínicas clandestinas. Falta la información con relación a este comportamiento sexual y lo que es más grave, la red hospitalaria de salud pública brasilera, si no puede hacer abortos porque es ilegal, está obligada a ayudar a aquellas mujeres que acuden a la red de salud pública nacional para la cura de abortos condenados y que no tuvieron curso normal" (372).

Luego de varios disertantes, interviene la Dra. Susana Torrado, investigadora del Centro de Estudios Urbanos y Regionales, quien efectuó un análisis de la legislación vigente en ese momento en nuestro país, en materia de población. Criticó el decreto 659, del 4.3.74, al decir que "es un decreto que a mi juicio impide colocar los servicios relacionados con la reproducción humana y sus riesgos en el marco de una política global de salud materno-infantil, como debería ser una legislación relacionada con la planificación familiar. Es un decreto por el cual se imposibilita el reembolso de las prestaciones por contracepción en el contexto de las obras sociales. Impide el desarrollo de programas de educación sexual relacionados incluso con la salud" (373). Este decreto, que como puede apreciarse era muy bueno para nuestro país, fue derogado mediante decreto nº 2274, del 5.12.84, suscrito por el ex presidente Alfonsín.

Luego, con relación al decreto 3938 del año 1977, dijo: "que fija objetivos y políticas nacionales de población. Esto sí es una propuesta global, relativa al conjunto de los fenómenos demográficos y al conjunto de las metas demográficas que debería tener la Argentina con las metas de incrementar el crecimiento, asegurar una distribución más equilibrada y producir diferenciales sociales y regionales de la calidad de vida ... además se propone que la política económica debe ser de carácter poblacionista. Es decir, que se subordina la política económica al alcance de metas demográficas ... Se decretó la eliminación de las actividades que promuevan el control de la natalidad" (374). Pese a los numerosos proyectos de declaración presentados por varios diputados nacionales, tendientes a que el Presidente de la Nación derogue este decreto, el mismo se encuentra vigente en la letra, aunque lamentablemente casi sin aplicación práctica; de todos modos es importante que subsista, para permitir que cualquier gobierno posterior con voluntad de actuar correctamente en este tema, disponga de una buena plataforma normativa para hacerlo.

En la segunda sesión de trabajo de dicha primera reunión, disertaron varias personas, entre ellas el diputado Celso Sotomarino, en su triple carácter de Presidente del GPI peruano y de la filial de la IPPF de su país, y funcionario de las Naciones Unidas (sic). Contó los pormenores de la ley de población peruana, que sintetizo con estas citas: "transcurría la parte final del gobierno del presidente Belaúnde, con quien tenía un cierto grado de amistad personal y de llegada (lobby), y viendo que debatir este tema en el seno del mismo Parlamento traería problemas de régimen y dificultades muy grandes para poder aprobar el proyecto...al examinar la Constitución del Estado nos dimos cuenta de que existía una manera de hacer las cosas bien y rápido, eso esperábamos por lo menos. Un artículo nuestro nos permite delegar facultades en el Poder Ejecutivo, legislativas, por un plazo determinado y sobre tema específico, y el plazo fue 60 días y el tema fue una ley de población, pero tampoco queríamos dejar las cosas demasiado sueltas del lado del Poder Ejecutivo...Cinco diputados y cinco senadores. Nos reunimos con frecuencia, hicimos 31 sesiones" (375).

Luego de presentado el proyecto de ley, cuenta que "hubo algunas críticas de la Iglesia Católica. Por ejemplo, decíamos nosotros 'lo que se refiere al aborto terapéutico estará regido por el Código Penal', entonces los sacerdotes salieron diciendo que cómo era posible que en una ley de población pusiéramos pautas sobre aborto...Otro caso conflictivo fue el de la posibilidad de esterilizar a pedido del interesado. Fue otro punto de conflicto y encontramos una manera de quitarlo y dejarlo a la misma vez" (376). El tema más resistido fue el de los dispositivos intrauterinos; así lo explica Sotomarino: nosotros "no admitimos que los dispositivos intrauterinos sean abortivos y ellos sí lo afirman, éste era el punto real de discrepancia. Finalmente, esto desembocó que los llamados pronatalistas empezaron a tratar de impedir la promulgación del proyecto, lo que motivó un diálogo entre quien habla y el presidente de la República haciendo afirmaciones de que es una ley muy importante para el porvenir del país y que él debía firmarla y que no debía dejarse llevar por influencias disuasivas. El, en un alarde de confianza en mí, en el grupo, en la institución Impares (filial peruana de la IPPF)...el presidente Belaúnde aprobó la ley" (377). Este texto supone una pública confesión del modus operandi del GPI y de su contubernio indisimulado con la IPPF y los organismos de las Naciones Unidas.

Sigue afirmando Sotomarino, que una vez aprobada la ley, se forma el Consejo Nacional de Población del Perú, "pero el siguiente gobierno modifica la estructura del Consejo Nacional de Población en cuanto a personas, no en cuanto a su organización; por supuesto pone gente de su partido, pone a un doctor de jefe del Instituto, se llama Ibarcena, que es un ex voluntario de Impares (recuerdo que es la filial peruana de la IPPF); también nombra al doctor Américo Mendoza, que es un voluntario militante de Impares, y el otro miembro importante que nombra es el secretario ejecutivo de Impares, el doctor Miguel Ramos, es decir, casi nos ha trasladado la bola a nuestro campo" (378) (sic).

Luego se refiere a la financiación, al decir que "se puede tener una norma legal y aplicarla mal, o no tener voluntad de hacer la aplicación, o tenerla y no tener recursos. Y un poco nos ocurre eso con la gran ayuda que estábamos recibiendo de la agencia norteamericana AID, porque por razones políticas el gobierno peruano (de Alan García) está en entredicho con los EE.UU....No es que ésa sea la única fuente de recursos, hay muchas, pero ésa es una muy importante fuente de recursos, además de otras, como podría ser la propia IPPF en materia de ayudas está teniendo también problemas por otras razones, a nivel de núcleo central, con AID" (379).

Después, el diputado Juan José Fuentes del Uruguay, dio una visión sensata de la situación demográfica de su patria, al afirmar "que a veces una población excesivamente reducida también es un problema serio" (380); y concretamente con relación a la situación de su país expresó que "hay un enorme número de pasivos, y es una situación que no tiene solución a corto plazo, es un peso muy grande que la estructura presupuestaría del Estado tenga la existencia de un pasivo cada 1,2 activo y este es un tema muy importante" (381).

Luego de otros panelistas, interviene Domingo Olivares, Director Ejecutivo de la Asociación Argentina de Protección Familiar (A.A.P.F., filial local de la IPPF). Su discurso es breve y va directamente al grano respecto de los objetivos de la "multinacional de la muerte" en nuestro país. Veamos: refiriéndose a los decretos del Ejecutivo ya mencionados dice que "impedían cualquier actividad que se realizara que significara una regulación de la fecundidad. No se trata simplemente de la comercialización de anticonceptivos, sino de expresiones del decreto que llevaron al cierre de todos los servicios que en los hospitales existían en planificación familiar y que llevan a la anulación de todo servicio que se haga en las obras sociales en asesoramiento a la población en los temas de sexualidad ... por omisión se obliga a la población a tener una paternidad incontrolada, negándole la información necesaria y los servicios necesarios para que todas las parejas puedan de acuerdo con su voluntad, regular su propia fertilidad" (382).

Más abajo da cifras falsas y abultadas respecto de los abortos realizados en nuestro país y de las muertes maternas por los mismos y afirma que "todo esto puede desaparecer con la educación de la población que solicitamos nosotros por vía legislativa llegue a la educación sexual en las escuelas y a la información a toda la población a través de hospitales públicos, de modo que todos los hospitales incorporen los servicios de planificación familiar que la población necesita y que las obras sociales donde se atiende el 70% de la población incluyan también dicho servicio" (383). Lo escrito en negrilla son los objetivos de la IPPF en nuestro país; han avanzado bastante en su consecución desde 1986 hasta ahora, tanto en la faz normativa como en la práctica, pero aún no lo ha logrado...

Más adelante, el Dr. Olivares volvió a relatar sus verdaderos objetivos, al decir: "estoy gratamente impresionado porque veo que pronto, muy pronto, tendremos en todos los hospitales los servicios de planificación familiar de que ahora carecemos. Los servicios que facilitan la adquisición de anticonceptivos que ahora no existen en las obras sociales...Ustedes saben que los anticonceptivos no son inocuos, no se pueden dar en forma dispendiosa, sino que deben ser personalizados ... y ocurre que la Argentina vende anualmente 8.000.000 de ciclos de píldoras porque no existen servicios en los hospitales que asesoren sobre el buen uso de la píldora, pero sí existe la venta libre de la píldora, y por el mercado farmacéutico sabemos que hay 600.000 mujeres que están usando la píldora en forma indiscriminada, y muchas de ellas haciéndose daños. Lo mismo pasa con el DIU, que es muy observado, pero resulta que las leyes del país permiten la importación de los DIU, y más o menos podemos calcular una cifra muy alta, de 120.000 DIU, que se venden anualmente sin ningún control de personal especializado" (384). Es bueno recordar que la A.A.P.F. patrocina la promoción de la píldora gynovin de Schering, con el slogan "cuidarte es quererte", y tiene licencia para fabricar uno de los preservativos aprobados por el gobierno argentino.

Al final de la sesión de trabajo, algunos funcionarios nacionales pronunciaron diversos razonamientos inteligentes, como por ejemplo que "hay un trabajo de Kusnes sobre eso: muestra claramente que las etapas de mayor crecimiento fueron las coincidentes con mayor crecimiento poblacional, o sea que el insumo poblacional en esos países, probablemente con un crecimiento vegetativo diferente a algunos explosivos, pero principalmente por migración, fue decisivo y eso está ya bastante aceptado a nivel de conocimiento" (385). La Dra. Susana Torrado y el Prof. Marcenaro coincidieron con ese punto de vista, en términos enérgicos (386). Finalmente el diputado Sotomarino intentó justificar la postura de la "multinacional de la muerte", con este galimatías: "Una cosa es control de la natalidad y otra cosa muy distinta es planificación familiar. El manipuleo por parte del Estado está firmemente rechazado por mí, para tomarme como un ejemplo de mucha gente que piensa igual, pero la planificación familiar es concientizar a la gente para ir en la dirección de X, lo que le conviene como pareja, pero también como colectividad nacional" (387) (sic). Es decir, que todo se reduce a una cuestión de nombres, porque los conceptos son idénticos, pero el control natal es un nombre no grato a la opinión pública, por eso los personeros de la IPPF lo denominan eufemísticamente "planificación familiar".

Afortunadamente, aparte de estas primeras reuniones informativas, no se registra ninguna otra actividad pública de la filial local del GPI. Sin embargo, a juzgar por algunos nombramientos en ministerios claves de ex legisladores vinculados (Jorge Rodríguez en Educación y Carlos Ruckauf en Interior), el GPI hace lobby en los pasillos del poder en Argentina...

A nivel continental, la influencia del GPI parece mayor, a juzgar por sus propias publicaciones. Dicen: "Con frecuencia los servicios de planificación familiar son clave para alcanzar los objetivos de las políticas de población nacional. Sin embargo, además se deben emprender otras medidas como las reformas jurídicas y la educación sobre la vida familiar. Las políticas de población también están relacionadas con el desarrollo, sobre todo en áreas que tienden a influir sobre el número de hijos que una pareja desea. Entre ellas, se encuentran cómo mejorar la condición de la mujer, cómo ofrecer más oportunidades de educación y cómo proveer mejores servicios de salud y de nutrición... México es un país en donde se ha formulado y ejecutado con éxito una política de población...Esta política inició un activo programa de planificación familiar y salud; incluyó la educación sexual en los programas nacionales de educación; anuló leyes que iban en contra de la política y coordinó la participación del sector público y el privado" (388).

Jorge Scala es Coordinador Nacional del Interior de Argentina y Asesor Legal del Consejo Latinoamericano para la Vida y la Familia de Vida Humana Internacional.

Su libro, La multinacional de la muerte, una verdadera mina de información sobre la IPPF y el movimiento proaborto mundial, se encuentra disponible a la venta en las oficinas de Vida Humana Internacional, 45 SW 71 Avenue, Miami, FL 33144, Tel.: (305) 260-0525. Fax: (305) 260-0595. Email: . Página web: www.vidahumana.org.

Citas: 356-358. Boletín Informativo del Grupo Parlamentario Interamericano. 359. "Plan de Acción", Conferencia de Quito de 1990, págs. 3/4. 360. Ibíd., 5. 361. Ibíd., 5 y 6. 362. 6. 363. Diario El País de los días 25 y 28 de febrero de 1993. 364. " de Sesiones Ordinarias de la Cámara de Senadores de la Nación, Orden del Día nº 1, del 8.5.86, pág. 2. 365. Diario de Sesiones citado, pág. 3. 366. Ibíd., 2. 367. Orden del Día nº 154 de Sesiones Extraordinarias de la Cámara de Diputados de la Nación. 368. Diario de Sesiones citado, pág. 3. 369. Ibíd., 4. 370. Ibíd., 5. 371. Ibíd., 6. 372. Ibíd., 7. 373. Ibíd., 17. 374. Ibíd., 17. 375. Ibíd., 21. 376. Ibíd., 17. 377. Ibíd., 21. 378. Ibíd., 22. 379. Ibíd., 22. 380. Ibíd., 23. 381. Ibíd., 24. 382-383. Ibíd., 27. 384. Ibíd., 29. 385. Ibíd., 31. Alfredo Lattes. 386. Ibíd., 31. 387. Ibíd., 31. 388. Folleto "Las políticas de población en América Latina y en el Caribe, Grupo Parlamentario Interamericano, págs. 6 y 8.



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