Informe sobre la política de control de natalidad propiciada por la "Asociación Argentina de Protección Familiar - AAPF"; sus vinculaciones con la "International Planned Parenthood Federation - IPPF"; El Comité Parlamentario Argentino de Población y Desarrollo"; Miembro del "Grupo Parlamentario Interamericano para la Población y el Desarrollo" y otras entidades y organismos internacionales.
1.- La Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF, por sus siglas en inglés), de la que, como se verá mas adelante, es filial la Asociación Argentina de Protección Familiar (AAPF), es un organismo multinacional fundado en 1952 por John D. Rockefeller III para proporcionar un vínculo internacional a las actividades de la filial de la IPPF en Estados Unidos, que se llama Planned Parenthood Federation of America (Federación de Estados Unidos de Paternidad Planificada o simplemente Paternidad Planificada) (1).
Entre otras actividades, dicha entidad internacional promueve a escala mundial la anticoncepción por medios artificiales, las esterilizaciones y el aborto.
Con relación al aborto, proporciona sugerencias, ayuda a burlar las leyes nacionales que lo prohíban y fomenta la implantación de una legislación favorable a su despenalización(2). Sostiene además que incluso los niños de 10 años tienen "derecho" al pleno acceso a la anticoncepción, la esterilización y el aborto.(3)
Ya en 1973, el Dr. Malcolm Potts, director médico de la IPPF había dicho que: "No podemos frenar la fecundidad humana mediante la simple contracepción. Tiene que haber un servicio complementario, fundado en la esterilización y el aborto. A medida que la gente se adhiere a la contracepción, se produce un aumento, no una disminución del número de abortos. Por ello, los médicos, cuando falla la contracepción, como a veces lo hace, deberían ser capaces y estar dispuestos a proporcionar, como si fuera un servicio pos-venta, el apoyo del aborto, lo mismo que deberían practicar la esterilización a quien la pidiera".(4)
En el mismo sentido se ha manifestado el Dr. Christopher Tietze, miembro de la IPPF, señalando que "El régimen de control más seguro para las parejas casadas y no casadas es el uso de los métodos de anticoncepción conocidos (mecánicos y hormonales), apoyados por el aborto. Si este régimen empieza pronto en los años fértiles, lo más probable es que incluya varios abortos en el curso de los años fértiles de cada mujer que lo practique".(5)
Por otro lado, conforme con el cuadro de proyectos previstos por el Vicepresidente Jaffe de la IPPF, con el objeto de llevar adelante su política anti-poblacional esa entidad se propone, entre otros medios: posponer o evitar el matrimonio; incrementar la homosexualidad; estimular a la mujer para que trabaje fuera del hogar; establecer un impuesto matrimonial y por cada hijo o mayores impuestos para los casados que para los solteros; recargos escolares para mas de dos hijos; reducir o eliminar la licencia por maternidad y el subsidio familiar; acordar pensiones a las mujeres de 40 años con menor número de hijos; eliminar la ayuda social después del primer o segundo hijo; como medidas para evitar embarazos no deseados: esterilización gratuita; promoción paga de la contracepción y el aborto; autorizar la distribución de contraceptivos sin control médico, etc.; el aborto obligatorio en caso de embarazo extramatrimonial; la esterilización obligatoria a los hombres con mas de dos hijos; autorización para tener hijos y regulación de la natalidad a través de la política de la vivienda, facilitándolas solamente a las familias de pocos hijos.(6)
2.- La filial norteamericana de la IPPF es la Planned Parenthood Federation of America (Federación Americana de Planificación Familiar), gran promotora del aborto en dicho país y que, en dos fallos del Tribunal Supremo, consiguió que se autorizara el aborto de las menores de edad sin el consentimiento paterno(7) y el aborto de las mujeres casadas sin el consentimiento del marido.
La fundadora de Planned Parenthood fue Margaret Sanger quien, inspirada en las ideas de la sueca Ellen Key, autora de "El Movimiento de la Mujer", comenzó a predicar una doctrina basada en la negación categórica de principios morales estables. Esta postura la llevó a sostener, por ejemplo, que "el lecho conyugal es la influencia mas degenerante en el orden social". Si bien la Sanger pareció al principio estar de parte de los pobres, no bien su movimiento ganó impulso comenzó a predicar la "necesidad" del control de la natalidad, demostrando que aquellos en realidad le horripilaban, pues consideraba a dicho control como un medio para limitar la "maleza humana" y de preservar la libertad de la "estirpe superior". Por ese motivo se opuso también en su revista, "Birth Control Review", al sistema democrático del voto único (1 persona = 1 voto); señalando que "todos podemos votar, incluso los retardados mentales... el panorama no es alentador". Según una biógrafa de la Sra. Sanger, ésta concebía el gobierno ideal para su país como el de una élite anglosajona que debía dirigir aristocráticamente a una multitud numéricamente superior de "personas inferiores" munidas de una "educación indiscriminada". Agrega la mentada biógrafa que el pensamiento de la Sanger era, en teoría, similar al de Adolfo Hitler.(9)
Hacia 1920, M. Sanger escribía "Los filántropos que proporcionan cuidados gratis de maternidad obligan a los segmentos mas sanos y normales del mundo a soportar la carga de la fecundidad irreflexiva e indiscriminada de los demás, lo que trae consigo ... un peso muerto de desperdicio humano y, en lugar de disminuir y dedicarse a eliminar las estirpes que mas perjudican el futuro de la raza y del mundo, tiende a volverlas dominantes en un grado amenazador".(10)
La predica de la Sanger tuvo como blanco predilecto a las clases pobres y, naturalmente, a los negros y a los "inmigrantes, eslavos, latinos y hebreos", a quienes veía como una amenaza que disputaría el poder de los anglosajones protestantes; lo que le granjeó el apoyo financiero de muchos de los mas racistas de entre éstos últimos.
Planned Parenthood, conjuntamente con sus 178 miembros asociados, tienen un presupuesto anual de US$ 300.000.000, de los que aproximadamente el 40% (US$ 111.000.000), provenía en 1987 de aportes estatales.
Según información proveniente de IPPF, esta entidad recibió en 1985 una subvención de 27 millones de dólares de la Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (USAID), con destino a un proyecto de planificación familiar en Latinoamérica y el Caribe (fondos Matching Grant). Dicha subvención ha provisto fondos a asociaciones en varios países latinoamericanos, entre ellos a la República Argentina. Destaca ese informe que, dos de los mayores adelantos que se han logrado con dichos aportes han sido el de la esterilización masculina, que señala que se ha elevado en un 33%, y el uso de preservativos.(11)
En 1987 declaró una ganancia de US$ 4.600.000 para su oficina nacional y US$ 12.900.000 para sus miembros asociados. Posee 850 clínicas en EE.UU., en las que sólo en el año 1988 realizó 104.000 abortos.(12)
La IPPF tiene filiales en casi todos los países latinoamericanos, como por ejemplo la "Asociación Pro Bienestar de la Familia Ecuatoriana", la "Asociación Chilena de Protección de la Familia", la "Sociedad Civil de Bienestar Familiar" de Brasil, la "Asociación Argentina de Protección Familiar", etc. La afiliación de una organización de planificación familiar a la IPPF, implica que ésta debe ajustarse a los principios, fines y objetivos de aquella.(13)
La aceptación de fondos de la IPPF obliga a una asociación de planificación familiar a seguir la política y objetivos dictados por la IPPF.(14)
Para comprobar la sumisión de sus filiales basta destacar, como ejemplo, que la Sociedad Civil de Bienestar Familiar, ha efectuado esterilizaciones irreversibles en 7.000.000 de brasileras. (15)
La filial colombiana de la IPPF es "Profamilia", fundada en 1965. Un informe brindado por la propia entidad destaca que entre 1971 y 1990 efectuó 708.267 esterilizaciones femeninas y 26.401 masculinas. Hoy en día la entidad tiene a su cargo el 60% de la planificación familiar colombiana.(16)
3.- También la IPPF actúa a través de organismos internacionales, el principal de los cuales es el Grupo Parlamentario Interamericano sobre Población y Desarrollo (GPI) -verdadero "brazo político" de la IPPF, que "es una organización constituida por legisladores de todos los países de las Américas en que existe un cuerpo legislativo... los miembros del GPI están en la salas del poder donde se toman las decisiones nacionales".(17) La GPI comparte las mismas oficinas, teléfono y secretaria en Nueva York y el mismo director ejecutivo que la IPPF (Dr. Hernán Sanhueza). El Secretario General del GPI, diputado peruano Celso Sotomarino, es directivo de la IPPF Hemisferio Occidental y Presidente de la filial peruana de la misma, mientras que el diputado brasilero Lic. Haroldo Sanford es presidente del GPI. Hay actualmente Grupos Parlamentarios trabajando para la IPPF en 50 países, entre ellos la Argentina.(18)
En Argentina, el Grupo Parlamentario local fue constituido en el año 1986, durante el gobierno del ex-presidente Raúl Alfonsín, siendo organizado y presidido por el ex-senador nacional Dr. Fernando de la Rúa y recibiendo el nombre de "Comité Parlamentario Argentino de Población y Desarrollo".(19)
El estatuto de creación del citado Comité fue aprobado por acta del 8 de enero de 1986, suscrita por los legisladores Fernando de la Rúa, Margarita Malharro de Torres, Alfredo L. Benítez, Eduardo Menem, Julio A. Amoedo, Miguel A. Mathus Escorihuela, Adolfo L. Stubrin, Ricardo E. Lafferriere, Marcelo J. A. Stubrin, Elías Sapag, Jorge R. Vanossi, Luis A.Brasesco, Augusto Cangiano, María Cristina Guzmán, Ricardo G. Leconte, Juan Trilla, Antonio T. Berhongaray y José L. Rodríguez Artusi.(20)
En el informe de fecha el 8 de abril de 1986, suscripto por el ex-senador de la Rúa y dirigido al entonces presidente del Senado de la Nación, Dr. Víctor H. Martinez, requiriendo el pase del asunto a la Comisión de Asuntos Constitucionales de esa Cámara, se anuncia que "Se ha formado el Comité Parlamentario Argentino de Población y Desarrollo integrado por legisladores de ambas cámaras, como miembro del Grupo Parlamentario Interamericano sobre Población y Desarrollo que actúa en el marco del Comité Mundial de Parlamentarios en Población y Desarrollo con el apoyo de la Secretaría en Población de la ONU".
El proyecto de resolución respectivo (expediente S-132-86), fue rápidamente despachado con dictamen favorable de las Comisiones de Asuntos Constitucionales y de Relaciones Internacionales Parlamentarias, que lleva fecha del 7 de mayo de 1986 y aparece firmado por los senadores de la Rúa, Amoedo, Velázquez, Mathus Escorihuela, Berhongaray, E. Menem, Leconte y Mauhum.
A la primera Reunión de dicho Comité, celebrada el 18 de abril de 1986 en el Instituto para el Desarrollo de América Latina (INTAL), cuya acta obra transcrita en el citado Diario de Sesiones del Senado concurrieron, además de varios legisladores latinoamericanos y funcionarios de la administración radical, entre otros, el ex-secretario de Desarrollo Humano y Familia, Dr. Enrique de Vedia, el Director Ejecutivo de la Asociación Argentina de Protección Familiar (AAPF), Dr.Domingo Olivares; el Coordinador Ejecutivo del Grupo Parlamentario Interamericano sobre Población y Desarrollo (GPI) y Director Ejecutivo de la International Planned Parenthood (IPPF), Lic. Hernán Sanhueza, el Secretario General del Grupo Parlamentario Interamericano sobre Población y Desarrollo; ejecutivo de la IPPF Hemisferio Occidental y presidente de la Asociación Peruana para la Planificación (INPPARES), filial de IPPF en Perú, y también presidente del Grupo Parlamentario peruano, diputado Celso Sotomarino, y el presidente del GPI y miembro de la Comisión Directiva del Comité Mundial de Parlamentarios de Población y Desarrollo, diputado brasilero Haroldo Sanford.
La apertura de dicha reunión inicial correspondió al Dr. de la Rúa quien, luego de anunciar la creación del Comité argentino dejó el uso de la palabra al Lic. Sanhueza y al diputado Sanford, el primero de los cuales reseñó la historia del movimiento de parlamentarios por la población y el desarrollo, haciendo referencia a la primera reunión celebrada en Colombia en 1979 donde -destacó- se acordó la celebración de conferencias regionales. La primera de dichas conferencias realizadas en la región del hemisferio occidental -agregó Sanhueza- tuvo lugar en Brasilia en el año 1982; cuyo comité organizador fue presidido por Sanford y donde participaron 20 países del área con 87 parlamentarios, quienes discutieron, entre otros temas, "las relaciones que existen entre población y desarrollo", comprometiéndose los participantes a promover "el conocimiento y la comprensión" de esas relaciones y "la constitución de comisiones nacionales de parlamentarios sobre población y desarrollo y estimular la participación en ellas". Solicitaron además al Comité Organizador de la Conferencia que coordinara sus actividades y mantuviera "estrecha cooperación con el Plan de Desarrollo de las Naciones Unidas, con el Fondo de Población de las Naciones Unidas, con UNICEF, con la Organización Mundial de la Salud, con la Federación Internacional de la Planificación de la Familia, con la Organización de Estados Americanos, el Banco Mundial, etcétera". Expresó Sanhueza en esa ocasión que "El senador de la Rúa desde hace varios años ha demostrado su interés en población y desarrollo... asistió a la conferencia de la población de México, el año 1984, y es uno de los organizadores del grupo parlamentario argentino sobre población y desarrollo, y es, naturalmente, el organizador de éste seminario, cuyo objetivo, me parece a mi, es discutir, entre otras cosas, aquellos aspectos que la delegación argentina a la Conferencia Mundial de la Población en México, que en su presentación dijo:
`Seamos fieles a los principios de nuestro plan de acción, el plan de acción de población y miremos con signos positivos los cambios en el nivel de la fecundidad, en tanto muestren que más familias están ejerciendo su derecho humano básico de decidir libremente el número de hijos que desean tener, pero miremos negativamente esos cambios si son el fruto de cualquier tipo de coerción implícita o explícita'. Coerción no es sólo la expresión de una acción coercitiva, sino que también puede haber coerción por inacción, que impide, por ejemplo, el acceso a información o a recursos para poder ejercer cualquier derecho humano básico".
Sanhueza puso luego en uso de la palabra al diputado Haroldo Sanford, a quien pidió contara la experiencia del grupo brasilero durante los últimos años. El citado comenzó destacando que en 1974 se realizó una Primera Conferencia Mundial sobre los problemas de población en Bucarest. "El mundo de la posguerra estaba afligido por un descontrol de la natalidad y todo el mundo, no porque quisiéramos ni tuviéramos nuevos nacimientos, sino porque el binomio `población - desarrollo' dentro de un desarrollo social, están totalmente integrados, dentro de un desarrollo social, no económico, sino social, ese binomio está íntegramente interrelacionado".
Agregó Sanford que los países organizadores de esta primera conferencia "editaron una carta con principios básicos orientando la política poblacional del mundo entero. Primero, que es un derecho humano básico de todos nosotros, hombres y mujeres, parejas, el derecho a su planificación familiar y solamente para la pareja, el derecho de definir el número de hijos y el espaciamiento entre ellos".
Luego -recordó Sanford- esa conferencia fue hecha a nivel gubernamental en 1979 en Sri Lanka y "Brasil partió en 1980. En Río Grande do Sul, en Gramado, con el asesoramiento de la Sociedad Brasilera de Bienestar Familiar". (filial local de la IPPF). Al reseñar las actividades del grupo parlamentario brasilero, Sanford puso de relieve que "La Iglesia todavía pone sus limitaciones, pero su ala más progresista apoya la política de población"; como además que los problemas de las políticas de población de Brasil y Argentina son muy diferentes, y en Brasil hoy el 50 % de la población brasilera está compuesta por menores de 15 años y mas del 65 % está compuesta por menores de 20 años, eso es muy diferente del problema de política poblacional del pueblo argentino. Argentina tal vez tenga un problema de núcleos poblacionales".
Destacó luego Sanford que una de las dificultades que ha debido enfrentar la política poblacional de la GPI se debe a que "La Iglesia de Brasil, principalmente en el área rural, dispone de un poder muy grande todavía ..."; "En Brasil está prohibido el aborto ... y lo que es mas grave, la red hospitalaria de salud pública brasilera, si no puede hacer abortos porque es ilegal, está obligada a ayudar a aquellas mujeres que acuden a la red de salud pública nacional para la cura de abortos condenados y que no tuvieron curso normal".
El parlamentario brasilero terminó su exposición confiando en que "con una política de población bien orientada, con información necesaria y con recursos para las poblaciones mas carentes, estamos seguros de que esos problemas, no digo a corto plazo, pero a mediano, estarían definitivamente disminuidos, porque deseamos no sólo disminuir la cantidad, sino que queremos la calidad y sin calidad estamos seguros de que no tendríamos la sociedad brasilera que queremos".
En la sesión de trabajo posterior - que también se halla transcrita al Diario de Sesiones del Senado de la Nación del 21 de mayo de 1986, tuvieron activa intervención, además del ex-senador de la Rúa, el presidente del Grupo Parlamentario peruano y de la Asociación Peruana para la Planificación (IMPPARES), filial de la IPPF, diputado Celso Sotomarino; el Dr. Domingo Olivares, director ejecutivo de la Asociación Argentina de Protección Familiar (AAPF) y otros parlamentarios extranjeros y funcionarios de diversas áreas del gobierno radical.
El diputado Sotomarino reseñó los esfuerzos realizados por su entidad y su grupo de legisladores por implantar en su país la planificación familiar, las resistencias opuestas por la Iglesia Católica y por "los llamados pronatalistas, que "empezaron a tratar de impedir la promulgación del proyecto". "Fue una vicisitud que tomó tres años, intervinieron el grupo de parlamentarios que se formó como sucedió en Brasil; lo mismo sucedió con IMPPARES en Perú".
Tras hacer hincapié en los inconvenientes que les significó la suspensión de "la gran ayuda que estábamos recibiendo de la agencia norteamericana AID" (que fue suspendida por el ex presidente Reagan mediante su México City Policy a raíz de la campaña de aborto compulsivo implementada en la China comunista), Sotomarino destacó que "No es que sea esa la única fuente de recursos, hay muchas, pero ésa es una muy importante fuente de recursos, además que otras, como podría ser la propia IPPF en materia de ayudas está teniendo también problemas por otras razones, a nivel de núcleo central, con AID". (Esas "otras razones" eran, precisamente, las originadas en el revuelo que levantó en los EE.UU. la noticia sobre los abortos compulsivos de China comunista apoyados por la IPPF).
La intervención del Dr. Domingo Olivares en la sesión de trabajo comentada se centró principalmente en el cuestionamiento de la vigencia de los decretos del Poder ejecutivo Nº 659/74 y 3.938/77; el primero de los cuales establece el control de la comercialización y venta de productos medicinales anticonceptivos y prohíbe el desarrollo de actividades destinadas directa o indirectamente al control de la natalidad; mientras que el segundo fija los objetivos y políticas de crecimiento poblacional en el país.
Paradójicamente, Olivares se agravió en dicha ocasión de que en la Argentina a su juicio exista, a raíz de las limitaciones impuestas por dichos textos reglamentarios al funcionamiento de centros de planificación familiar de AAPF, "la misma conculcación de los derechos humanos que en China; en la China comunista se permite un hijo, se desaconseja tener dos hijos y se castiga la tenencia de tres hijos. A la inversa, en nuestro país está ocurriendo lo mismo porque, por omisión, se obliga a la población a tener una paternidad descontrolada, negándole la información necesaria y los servicios necesarios para que todas las parejas puedan, de acuerdo con su voluntad, regular su propia fertilidad".
Curiosamente, una de las presentes en la sesión de trabajo, la Dra. María Rosa Cartigiani, Directora Nacional de Maternidad e Infancia del Ministerio de Salud y Acción Social de la Nación, vino a desenmascarar la metodología inescrupulosa implementada en los mencionados centros de planificación familiar de la AAPF y a evidenciar su inutilidad al señalar a Olivares que "el cierre de los pocos centros de planificación familiar que hubo en este país de ninguna manera significó, porque estos centros tampoco estaban significando demasiado ni la pérdida del acceso de la población, porque eran muy pocos los centros y muy escasa la población que asistía a ellos, y en segundo lugar porque la concepción de estos centros tampoco estaba ligada a la concepción que en este momento el Ministerio tiene y que es el de integrar esta acción con el resto de los contenidos y actividades de salud materno infantil y no desligarla a un hecho puntual".
El lapidario juicio precedente que, por provenir precisamente de una partidaria de la planificación familiar queda librado de toda sospecha de parcialidad, evidencia de manera palmaria que el supuesto deseo de la población de acudir a los servicios de contracepción es puramente ficticio y, además, que los centros de planificación familiar de la AAPF no cumplían siquiera con mínimos requisitos sanitarios, limitándose a vender o distribuir anticonceptivos en forma indiscriminada.
Luego de la exposición de la funcionaria mencionada, orientada a destacar la necesidad de implementar servicios de planificación familiar "mejor estructurados", retomó la palabra el Dr. Olivares para expresar que se encontraba gratamente impresionado al ver que "pronto, muy pronto, tendremos en todos los hospitales los servicios de planificación familiar de que ahora carecemos. Los servicios que facilitan la adquisición de anticonceptivos que ahora no existen en las obras sociales".
Agregó luego el Dr. Olivares, alegando la urgencia de suministrar asesoramiento técnico a las consumidoras de anticonceptivos, que deseaba que ello se hiciera lo mas pronto posible, "porque lo que está ocurriendo en el país es muy serio para la salud pública. Ustedes saben que los anticonceptivos no son inocuos, no se pueden dar en forma dispendiosa, sino que deben ser personalizados porque hay anticonceptivos que son dañinos para un tipo de pareja y perfectamente tolerados y aceptados por otra mujer, y viceversa, y ocurre que la Argentina vende anualmente 8.000.000 de ciclos de píldoras porque no existen servicios en los hospitales que asesoren sobre el buen uso de la píldora, pero sí existe la venta libre de la píldora, y por el mercado farmacéutico sabemos que hay 600.000 mujeres que están usando la píldora en forma indiscriminada, y muchas de ellas haciéndose daños. Lo mismo pasa con el DIU, que es muy observado, pero resulta que las leyes del país permiten la importación de los DIU, y mas o menos podemos calcular una cifra muy alta, de 120.000 DIU, que se venden anualmente sin ningún control de personal especializado. Yo llamo la atención del hecho de que cualquier médico pueda actuar en anticoncepción no significa el apoyo a la planificación familiar porque, igual que en las demás disciplinas médicas, se requiere un servicio especializado que profundice su conocimiento, que acierte sobre el uso normativo correcto de los mismos, que se puede extender a los profesionales que no son especializados en eso sobre la particular atención que merecen las parejas argentinas en anticoncepción. La asistencia en planificación familiar es un acto de salud primaria que debe realizar todo médico generalista, desde la Quiaca hasta Ushuaia, y él necesita del asesoramiento de los especializados que en los centros de estudios profundos se podría dar ese tipo de información"... "En este sentido es que en un acto como éste hago un llamado para que el Parlamento contribuya de alguna manera para que este proceso se acelere, porque hace 10 o 12 años que se me dice `estamos estudiando el problema'. Esta última frase me fue dicha por el Ministro Neri; yo comprendo, pero déjeme, que hay funcionarios especializados que están estudiando el problema. Esperamos que podamos llegar a una solución antes de que la Capital se traslade al Sur".
Las precedentes manifestaciones del Dr. Olivares sirven, sin duda, para evidenciar varias cosas: a) Que él mismo y sus colaboradores conocen el efecto dañino de los anticonceptivos para la salud de la mujer. b) Que la intención de la AAPF es, evidentemente, monopolizar la prestación de los servicios de anticoncepción y, c) Que desde hace mucho tiempo la AAPF viene presionando a las autoridades públicas para legalizar los sistemas de planificación familiar y legitimar la filosofía del sexo-placer; lo que justifica la denuncia formulada al respecto por el actual presidente de la Nación.
Retomó mas adelante intervención en el debate el diputado peruano Sotomarino para señalar que, según estudios estadísticos de las Naciones Unidas, se demuestra que "en ningún país, y creo que la regla no tiene excepciones, se logró desarrollarse cuando ha tenido tasas explosivas de crecimiento poblacional. Dicho de otro modo, los países mas avanzados, solo casi por una especie de reflexión colectiva, han encontrado la manera de no desarrollar su población indiscriminadamente. Al contrario, los países mas necesitados, no solo de medios económicos, sino también de educación, son los que más rápidamente han desarrollado sus poblaciones, como si hubiera una razón inversa entre educación y avance demográfico".
Sin embargo, la proposición de Sotomarino -que armoniza perfectamente con el diseño estratégico de la IPPF, consistente en insistir, a manera de señuelo, en que el desarrollo económico guarda una relación inversa con el crecimiento demográfico- encontró una insospechada discrepancia en algunos de los presentes, una de las cuales (Elida Marconi), replicó que ella veía a la planificación familiar, no como una política a desarrollar con el objeto de prevenir explosiones sociales, sino como un medio para el ejercicio del derecho "de elegir pareja y de tener el número de hijos que uno desee"; mientras que otro (el Profesor Mercenario), señaló que "en Bucarest decían: la mejor píldora es el desarrollo"; y un tercero (el Dr. Alfredo Lattes), puntualizó que "A través de los que conocemos el desarrollo moderno, los países hoy industrializados y que están en el nivel mas avanzado, hay un trabajo de Kusnes sobre eso: demuestra claramente que las etapas de mayor crecimiento en esos países fueron las coincidentes con mayor crecimiento poblacional...".
Luego de otras discrepancias de los presentes, vuelve a tomar intervención el diputado peruano Sotomarino con el objeto de ensayar una distinción entre el control de la natalidad y la planificación familiar, la cual se funda, a su juicio, en que el primero es un "manipuleo por parte del Estado", firmemente rechazado por él; y que, en cambio "la planificación es concientizar a la gente para ir en la dirección X, lo que le conviene como pareja, pero también como colectividad nacional". (si esto último no es "manipuleo", no se sabe qué podrá serlo, ya que la "dirección X" no la determina precisamente el destinatario de la planificación, sino quien la implementa).
Después de estos graves tropiezos, tanto el diputado Sotomarino como el Dr. Olivares pretendieron, confusamente y contradiciendo mucho de lo que anteriormente dijeran, deslindar conceptos y definiciones con el propósito de limar asperezas, pero... lo dicho, dicho estaba; y además asentado en el Diario de Sesiones del Senado de la Nación Argentina que, en caso de duda, cualquiera puede, si lo desea, tomarse el trabajo de consultar.
Lo cierto es que, de lo transcripto cuadraría sacar varias conclusiones; quizá la principal es que hay quienes -los promotores de toda esta política- saben muy bien dónde apuntan;... mientras que otros parecen ser meros instrumentos en las manos de aquellos para llevarla a cabo. Concedámosle el beneficio de la duda a algunos de nuestros parlamentarios que, quizá por "compromiso político" o, por vaya a saber qué penosas razones, se han dejado manipular por los que, mas que representantes de los intereses del pueblo argentino, parecen interpretar otros oscuros, muy oscuros intereses extraños a los nuestros.
Dos años mas tarde, con fecha 20 de abril de 1988, la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto de la Cámara de Diputados de la Nación, luego de darse por enterada de lo tratado en el Senado de la Nación y de haber considerado la resolución de éste de fecha 21 de mayo de 1986 que aprobó el Acta de Constitución del Comité Parlamentario Argentino de Población y Desarrollo, prestó a su vez aprobación a la misma.(21)
En su "Plan de Acción", emitido en su Segunda Conferencia de Parlamentarios Sobre Población y Desarrollo realizada en la ciudad de Quito, República del Ecuador, entre el 6 y el 9 de marzo de 1990, la GPI declaró que propiciará la revisión de todas las leyes de los diversos países "que obstaculicen alcanzar los objetivos de la política de población y desarrollo... por ejemplo las que prohíben la educación sexual en el sistema escolar o restringen la promoción de anticonceptivos".
En dicho Plan de Acción se precisó que, si bien casi todos los países del hemisferio occidental apoyan la planificación familiar, "existen necesidades insatisfechas, especialmente en las áreas rurales y urbanas marginales... obstáculos financieros, educacionales, culturales, técnicos, administrativos, políticos, y legales interfieren con la distribución y promoción de algunos métodos anticonceptivos tales como la esterilización voluntaria..." "La educación y los servicios para los jóvenes son especialmente insuficientes. No podemos engañarnos e imaginarnos que los adolescentes esperan la circunstancia adecuada para iniciar su actividad sexual".
En ese Congreso colaboraron el Director Ejecutivo de APROFE (filial de la IPPF en el Ecuador), Dr. Pablo Marangoni; el Secretario General de la IPPF Hemisferio Oriental, Dr. Haldfan Mahler; la Directora Ejecutiva del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), Dra. Nafis Sadik; el Director Ejecutivo de la Organización Panamericana de la Salud, Sr. Carlyle Guerra de Macedo; el Presidente del Foro Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, senador peruano Manuel Ulloa; además de representantes del Banco Mundial; la Organización Panamericana de la Salud; la IPPF y el Comité Mundial de Parlamentarios sobre Población y Desarrollo.
La IPPF misma informa que el Proyecto de Población y Desarrollo de Dirigentes Electivos en el hemisferio occidental está implementado por el Grupo Parlamentario Interamericano sobre Población y Desarrollo, cuyo propósito es la formulación de políticas de control poblacional; la legalización del aborto; la educación contraceptiva en las escuelas y la distribución de contraceptivos en los grupos de todas las edades. (22)
Por otro lado, la IPPF coloca a sus miembros en lugares prominentes de organismos dependientes de las Naciones Unidas, como por ejemplo el Dr. Halfdan Mahler, quien fuera durante 15 años Director General de la Organización Mundial de la Salud y que en 1989 pasó a ocupar idéntico cargo en la IPPF. La Sra. Jill W. Sheffield es Presidenta de las Juntas Directivas de Family Care International y de International Planned Parenthood Federation (IPPF,Federación Internacional de Planificación de la Familia), Hemisferio Occidental. El Dr. Hernán Sanhueza (ginecólogo chileno), quien es Director Ejecutivo de la IPPF, Hemisferio Occidental, es también miembro de la Junta Directiva de Family Care International. El Dr. Frederick T.Sai, Presidente de la IPPF de Londres, es además miembro de la Junta de Consejeros de Family Care International.
Existen estrechas vinculaciones y apoyos recíprocos entre la IPPF y algunos organismos internacionales, tales como La Organización Mundial de la Salud (OMS); el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), que apoyan económica y técnicamente en forma manifiesta la política de planificación familiar desarrollada por la IPPF.
El FNUAP ha alabado y además prestado apoyo económico al programa de control de la natalidad implementado por el gobierno de China Popular que incluía abortos forzados para aquellas mujeres que excedieran la cantidad de un hijo, que recibió hasta el año 1985 ayuda económica con ese destino del gobierno de los EE.UU.
En el año 1980 el FNUAP distribuyó a través de la IPPF por el circuito mundial de las entidades adheridas, entre las que se cuenta la AAPF de nuestro país, la suma de US$ 80.000.000,00. El FNUAP actúa en 79 naciones de Asia, Africa y Latinoamérica y, en su Informe de 1991 sobre el Estado de la Población Mundial, destaca que la inversión anual destinada a la planificación familiar debe pasar de los US$ 4.500.000.000,00 de 1990 a la suma de US$ 9.000.000.000,00 en el año 2.000. Todo ello para lograr lo que en su informe denomina paradójicamente la "supervivencia humana".
También la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha colaborado en las campañas contraceptivas de la IPPF utilizando medios que ella misma describe como abortivos, entre ellos una "vacuna antifertilidad" que -destaca- es una "...hormona que juega un papel crucial en el inicio y mantenimiento de los primeros estadios del embarazo".(23) También promueve la OMS el uso del DIU (dispositivo intrauterino), que tiene comprobados efectos abortivos y que ha ocasionado innumerables lesiones e incluso la muerte a muchas mujeres. Esos perjuicios desencadenaron en su momento un torrente de demandas multimillonarias en dólares contra las empresas que los producían, lo que ocasionó el cierre de varias de ellas y el retiro de casi todos esos implementos del mercado norteamericano.
Lamentablemente, las empresas productoras de DIUs modificaron su política comercial y optaron por venderlos en el mercado del mundo subdesarrollado, menos riesgoso a su juicio para sus intereses comerciales. De esa manera, las mujeres latinoamericanas han pasado a ser verdadera "carne de laboratorio" al servicio del inescrupuloso afán de lucro de esos modernos traficantes de la vida y de la salud humana.
Si bien, a primera vista, la colaboración en materia de difusión y ejecución de las campañas de control de la natalidad entre la IPPF, el FNUAP, la OMS, la UNICEF y muchos gobiernos, incluido el de los E.E.U.U., no parece tener justificación ni explicación racional alguna, la UNESCO mismo se ha ocupado de aclarar el porqué de esa política, señalando al respecto que "Cuando, a causa de la superpoblación, los standards de vida actualmente declinan al mismo tiempo que las aspiraciones de los pueblos se levantan, el escenario está listo para levantamientos de irracionalidad colectiva y violencia. Es imperativo que reconozcamos la gravedad de esta amenaza, ya que la especie humana posee hoy armas de tal poder destructivo que el mundo no puede afrontar el riesgo de un levantamiento violento masivo, y la lección de la historia nos enseña la posibilidad de un desastre tal, a no ser que el control poblacional pueda instrumentarse".(24)
Existen por otro lado consideraciones fundadas en un cerrado e inhumano economismo que reducen la cuestión poblacional a una cuestión de gastos pues -dicen algunos- cuesta mucho menos "salvar" la vida de una persona que "mantenerla" luego con vida; de modo que resulta desde todo punto de vista más económico evitar que esa persona nazca. Así, René Dumont afirma que "Se necesita menos de un dólar por cabeza para suprimir la malaria, pero no menos de 1.000 dólares parra irrigar una hectárea de la que vivirán cuatro o cinco personas".(25)
Está también fresco todavía el recuerdo de lo afirmado sobre ese tema por el ex-presidente norteamericano Lyndon Johnson, en el sentido de que "es mejor gastar cinco dólares en anticonceptivos y no cien en desarrollo" (mejor, sí para algunos; pero no para nosotros).
Ese criterio es el que ha llevado a muchos bancos y organismos financieros internacionales a la convicción de que resulta necesario imponer a los países en desarrollo condicionamientos en materia demográfica al negociar la concesión o refinanciación de préstamos. En tal sentido, el Sr. Robert MacNamara, ex-presidente del Banco Mundial y ex-Secretario de Defensa de los EE.UU., expresó que constituye una pauta de preferencia crediticia del Banco Mundial haber aprobado una política de control de la natalidad y el ex-senador William Fullbright ha sostenido la tesis de reclamar planes del control de la población como condición previa para adoptar ayuda económica.(26)
Existen serias razones para afirmar que esta política de condicionamiento crediticio ya está siendo aplicada en nuestro país con la condescendencia del gobierno, que ha comenzado a través del Ministerio de Salud y Acción Social, a distribuir preservativos con el pretexto de una campaña de lucha contra el SIDA. Media asimismo información de alto nivel que permite creer que, de incluirse a nuestro país en el Plan Brady, al ser éste formalizado incluirá una cláusula secreta que comprometerá al Gobierno nacional a implementar el control de la natalidad a través de servicios de planificación familiar.
Por otra parte, parece también alarmar a algunos sectores de la política de las grandes potencias el hecho de que se haya mas que invertido la proporción poblacional entre el hemisferio Norte y el Sur desde 1925 hasta la fecha. En ese año la relación era de 61,2 para el Norte y de 38,8 para el Sur. En 1990 esa relación pasó a ser de menos del 30% para el Norte y de mas del 70% para el Sur. Ello llevó a decir al William Vogt que, "Si los EE.UU. hubieran gastado dos mil millones de dólares en descubrir un tal anticonceptivo (barato y seguro) en lugar de la bomba atómica, hubieran contribuido mucho mas a nuestra unidad nacional fomentando a la vez un nivel de vida mas alto para el mundo entero".(27)
Aún cuando parezca insólito, el crecimiento de la población en el mundo en vías de desarrollo es concebido por algunos como un riesgo que puede significar un debilitamiento del potencial humano militar de las grandes potencias, convirtiéndose por esa razón la cuestión poblacional en una de las llaves de su concepción geopolítica. En dicho orden de ideas, Laurence Rockefeller (hermano de Nelson), en su informe de trabajo del Comité Presidencial de Política de Materiales del año 1952, planteó la cuestión de si los EE.UU. tienen o no materia prima para mantener "su civilización". Dicho informe concluía que los EE.UU. "tenían los recursos necesarios, pero solo en caso de poder contar también con las reservas del Tercer Mundo" y advertía "que el crecimiento de la población en los países del Tercer Mundo presiona intensamente sobre los recursos naturales".
Lo más penoso es que ésta política viene a implementarse precisamente por aquellos mismos sectores que estimularon en su momento, deliberadamente o no, la concesión de préstamos financieros irracionales que sumieron al mundo en vías de desarrollo en un estado de endeudamiento como nunca jamás se ha conocido en la historia.
Ellos mismos son quiénes favorecieron también un indiscriminado y desordenado proceso de industrialización que condujo a la concentración de enormes contingentes humanos en las ciudades. Ello, a su vez, generó la necesidad pragmática de asegurar los suministros al sector urbano a precios accesibles para éste, pero a expensas de la producción rural; lo que llevó al hundimiento de la producción agrícola en los países en desarrollo e indujo a la población rural a intensificar su migración del campo hacia las ciudades, agravándose aún mas el problema.
Como resultado de ello, los países en vías de desarrollo se ven enfrentados a un dilema demográfico artificialmente creado: su producción de alimentos ha decrecido y hay mas bocas que alimentar; les resulta sumamente arduo acceder a mercados internacionales, dominados por políticas de precios subsidiados; la distancia tecnológica que los separa de las grandes potencias se agranda cada vez mas, lo que los obliga a competir contando solamente con una producción primaria poco elaborada y un apoyo técnico inmensamente inferior a aquel con que cuentan sus competidores del primer mundo.
Y, en ese patético cuadro de situación, en lugar de proponérsele a esos países una positiva política de desarrollo de zonas rurales y áridas, riego, fertilización, etc, se le impone la "solución" facilista del control poblacional y se le dice despectivamente: Si los medios de supervivencia con que cuentan no les basta, no tengan hijos, o mátenlos en el vientre de sus mujeres! Algo así, como si se le propusiera a un padre que necesita comprarle zapatos nuevos a sus hijos que naturalmente van creciendo que, en lugar de ello, les corte los dedos de los pies... y además se le mandase la tenaza para hacerlo.
En la República Argentina no necesitamos en absoluto que nadie nos "ayude" de esa manera. La potencialidad productiva humana, industrial, rural, pesquera, minera, Argentina es inmensa; el interior de nuestro país se encuentra virtualmente deshabitado y el proceso migratorio desde el interior hacia la Capital Federal continúa desangrando de juventud a las provincias; los datos del último Censo Nacional de Población indican que la tasa de crecimiento demográfico tiende a decrecer alarmantemente. Nuestro problema no es de "reproducción", sino de "producción"; no necesitamos adoptar la filosofía egoísta de "ser menos, para tener más cada uno", pues esa es la filosofía parasitaria del que sólo piensa en vivir de una herencia; del que sólo espera recibir y consumir riqueza. La filosofía de la Argentina grande debe ser la de crecer en todas las dimensiones, la de dar, de crear, de producir. U optamos por la Argentina del sacrificio y del esfuerzo y, porqué no, del heroísmo, o no podremos seguir proponiendo en nuestras escuelas el ejemplo de los próceres de la Independencia sin caer en una ridícula hipocresía. ¿Resulta acaso compatible con la promoción de la planificación familiar, enseñar que alguna vez Don Domingo Faustino Sarmiento soñó con una Argentina de cien millones de habitantes? Las profecías apocalípticas sobre los supuestos peligros que se cernirían sobre el mundo a raíz del crecimiento demográfico de los países en desarrollo que, aparte de no conciliarse con nuestra realidad nacional demuestran, en última instancia, no ser nada mas que el producto de la mentalidad paranoica de quienes se creen con derecho a imponer autoritariamente al resto del mundo, sin distinción de países, cuáles han de ser las conductas socioeconómicas a seguir por ellos, han sido categóricamente desvirtuadas por la autoridad de muchos y prestigiosos economistas y expertos modernos, quienes coinciden en demostrar que "el crecimiento demográfico y el económico están unidos a mecanismos estructurales comunes. Pueden, por lo tanto, obedecer a un mismo motor externo, como el cambio institucional o el progreso técnico. Así, la acumulación del saber y del poder técnico va acompañada de una mejora de la salud pública y de la producción económica, lo que hace posible que ambos fenómenos se produzcan simultáneamente, como en la Europa del siglo XIX."(28)
Asimismo, multitud de especialistas han concluido, sobre la base del estudio de los recursos que componen el poder de los Estados modernos de mayor envergadura, que uno de los principales factores de su poderío son los factores cuantitativos y cualitativos de su población.(29)
Al respecto, el estudioso en demografía argentino Villalpando sostiene que, "Una gran población, aun con peligro de exceso, bien conducida, constituye un factor imprescindible de expansión y aun de adquisición del poder" y que "Resulta entonces que un Estado moderno no puede despreocuparse de su población al considerar el peso de su actividad interestatal. No por supuesto en términos de multiplicarla anárquicamente para aumentar el poder crudo surgido de un cuantioso caudal poblacional... Mas bien tomando conciencia -y esto sí nos parece importante- que una escasa población respecto del potencial de sus recursos físicos, genera tarde o temprano una debilidad internacional que puede amenazar la defensa de sus intereses como Estado."(30)
Ohlin, pese a su manifiesta postura antinatalista, no ha podido sino reconocer que, "Si practicamos una comparación en escala global de la expansión de las naciones industriales entre la revolución industrial y la Primera Guerra Mundial, advertimos una relación manifiestamente positiva -y no negativa- entre las dos formas de crecimiento."(31)
Por su lado, el economista norteamericano Hirschman, afirma que "Algunas razones nos hacen pensar que las presiones demográficas pueden considerarse como fuerzas estimulantes para el desarrollo".(32)
Julian L. Simmon, profesor de Economía y Estudios de Mercados de la Universidad de Illinois, manifiesta que, "ni la historia, ni los datos comparativos pueden afirmar que un crecimiento demográfico vaya necesariamente acompañado de un menor desarrollo económico".(33)
Similares conclusiones sostienen otros importantes y modernos economistas y especialistas en demografía, tales como Paul A. Baran; Simón Kusnets; Oreste Popescu, economista rumano; Paul Singer, investigador del Centro Brasilero de Análise e Planejamento; José Tomás Nabuco, economista brasilero; Simon, de la Universidad de Maryland; Jackeline Kasun, de la Universidad de Humboldt en California; Ben Wattenberg, del Instituto Empresa Americano; Pierre Chaunu, de Francia; Basil Yamey y Lord Peter Bauer, de Gran Bretaña y, entre ellos, el premio Nobel de Economía 1974, Friederich A. von Hayek, quien ha demostrado que "A medida que se intensifican los procesos de intercambio y se perfeccionan los medios de comunicación y de transporte, el aumento demográfico no puede sino resultar favorable a la evolución económica, ya que favorece una más acusada diversidad laboral y una más elaborada diferenciación y especialización, todo lo cual sitúa a la sociedad ante la posibilidad de aprovechar recursos económicos antes inexistentes y elevar así notablemente la productividad del sistema".(34)
El autor citado añade que "no hay duda de que, en las zonas templadas de todos los continentes excepto Europa, existen amplias regiones que no sólo permiten un aumento de la población, sino cuyos habitantes, con sólo aumentar la densidad de ocupación e intensificar la explotación de sus propios recursos, pueden esperar aproximarse a los niveles de riqueza, confort y civilización alcanzados por Occidente. En estas regiones es preciso que la población aumente si se desea alcanzar los niveles de bienestar a que se aspira". Concluye su libro con la afirmación de que "el espectro de una explosión demográfica que sembraría por doquier la miseria carece de todo fundamento."(35)
El célebre Josué de Castro, que presidiera la FAO entre 1951 y 1955, citando las conclusiones del 17º Congreso de Geografía reunido en Washington en 1952 (esto es, a casi cuarenta años de nuestros días), donde se concluyó que con las técnicas "de esa época" podía alimentarse un población de 13.500 millones de habitantes, sostuvo incansablemente que "la pobreza no es consecuencia de la superpoblación, sino a la inversa" y que "el problema del hambre no es producto de la exigüidad de los suelos frente a los contingentes demográficos, ni de la imposibilidad de producir más frente a las crecientes necesidades de las poblaciones del mundo. El hambre es, ante todo, producto de una mala distribución de la riqueza y de una deficiente planificación de la economía mundial."(36) Por otro lado, como el autor citado lo sintetizaba, "la mesa del pobre es escasa, pero su lecho fecundo"(37)
Hechos recientes han probado, además, que un adecuado reordenamiento y movilización de la capacidad productiva es susceptible de elevar sustancialmente el rendimiento económico sin necesidad de aplicar técnicas de control poblacional. Así la China comunista, antes de la implementación de su drástica política antinatalista en 1962, triplicó entre 1949 y 1958 su producción cerealera, llevándola de 110 a 300 millones de toneladas y llegó a exportar carnes compitiendo con nuestro propio país. A similares resultados se ha llegado en muchos otros países beneficiados con la denominada "revolución verde".
En lo que concierne a los datos mundiales, las Naciones Unidas han informado de un aumento del 28% en la producción de alimentos entre los años 1950 y 1977; mientras que el Departamento de Estado de los Estados Unidos eleva ese aumento al 37%. Pese a esa diferencia, ambas fuentes están de acuerdo en que desde 1950 la producción mundial de alimentos ha seguido creciendo a un ritmo mayor que la población.
Teniendo en cuenta el aumento de la producción de alimentos per capita operado entre 1950 y 1984, el profesor Colin Clark afirma que, "utilizando mejores métodos de producción agrícola se podría producir suficiente comida como para alimentar a 35.100 millones de habitantes, o sea siete veces la población mundial actual, con una dieta americana" (3.623 calorías diarias) o, "con una dieta japonesa (2.653 cal.) a 105.000 millones de personas".(38)
La revista Forbes, reconoce que el control de la natalidad es el principal problema económico de los países desarrollados; y añade que "la población es la materia prima del progreso", y propone para los Estados Unidos más exenciones fiscales a las familias numerosas y la ampliación de los cupos de inmigración.(39)
El Business Week predice la catástrofe de los países que en la década de los años 60 siguieron la política de "crecimiento cero", en materia de población.(40)
Francia, por su parte, invirtió entre 1986 y 1988 US$ 5.000.000.000 en la campaña "Francia necesita más hijos", más conocida como campaña "del tercer hijo". El Presidente Mitterrand se declaró el primer natalista del país.(41)
La política antinatalista que se propicia Latinoamérica y para nuestro país, no se armoniza tampoco con las formidables reservas naturales y capacidad de producción de que disponen estas regiones, que según los datos "conocidos" superan en riquezas minerales el 32% de las reservas de hierro mundiales; la mitad de las de bauxita y el 10% de las de plomo; el primer puesto de las cuencas cupríferas, las más importantes minas de estaño y siguen siendo el mayor productor de plata; sin contar con sus inmensas reservas de petróleo y de uranio, todavía escasamente explotadas. Sus caídas de agua significan un potencial energético estimado en el 25% del mundial; su riqueza ictiológica es de una variedad y calidad tal que convoca a las flotas de los países mas lejanos, y dispone de una inmensa capacidad de producción, fuertemente incrementable mediante adecuadas técnicas, de cereales, caucho, café, frutas, azúcar, ganado, lácteos, etc.
A pesar de la ausencia de fundamentos científicos de que adolece la teoría neomalthusiana que los inspira, algunos organismos internacionales, estimulados por la IPPF y muchas de las mas grandes corporaciones económicas del mundo insisten sin embargo en difundir la aterradora imagen de un mundo amenazado por la superpoblación, el hambre y la escasez, cuando no por la amenaza de una masiva insurrección armada de aquellos que, quizá con gusto, denominarían "pueblos bárbaros"; hipótesis ésta que sólo puede encontrar fundamento en dos supuestos, ambos sin fundamento ni justificación alguna: o en el interés de algún sector de dirigentes de los países del primer mundo y de las entidades internacionales en establecer un verdadero "apartheid internacional", castrando demográficamente a los pueblos que puedan eventualmente perturbar el orden de su "civilización del bienestar"; o en el temor absurdo e irracional de que el ser humano no pueda, por primera vez en la historia, superar las pruebas que la realidad le impone.
El primer supuesto es inadmisible, por configurar una monstruosa injusticia. El segundo, ellos mismos se encargan de desvirtuarlo cuando alaban las infinitas posibilidades de la ciencia y la tecnología. No cabe duda, entonces, que la política poblacionista que propician no constituye mas que la exteriorización del hipócrita deseo de ciertos políticos y burócratas del primer mundo de preservar su bienestar y su seguridad empeñando el menor esfuerzo posible en ello; aún a costa de sacrificar en esa empresa, además de elementales principios éticos y jurídicos la vida y la salud de las tres cuartas partes restantes de la población mundial.
Lo paradójico es que los promotores de la planificación familiar nos la venden como un supuesto "derecho humano", que no es sino el "dulce" con que engañosamente pretenden tentarnos para que accedamos a su implementación. Pero, nos preguntamos, ¿desde cuándo "no ser" o "no tener" constituye un derecho? ¿Cómo alguien puede tener "derecho" a perder la fertilidad, a no tener descendencia, ni familia? De seguir así las cosas no pasará mucho tiempo sin que pretendan convencernos de que tenemos también el "derecho humano" de no cargar con nuestros padres; sólo que, en ese caso, seremos nosotros mismos las víctimas de esa inhumana práctica -bastante generalizada en Europa- denominada eutanasia. Así, el día que la legitimemos habremos firmado nuestra propia sentencia de muerte, pues seremos su víctimas mas inmediatas.
Los promotores de la planificación familiar nos aclaran que ella no consiste en no "no tener hijos"; sino "en tenerlos solamente cuando verdaderamente los deseemos"; pero la falacia de esa explicación queda totalmente en descubierto cuando observamos que la finalidad explícitamente proclamada de los proyectos demográficos de la IPPF y de las fundaciones y organismos internacionales asociados a ella en esa empresa no es otra que la de reducir la población de los países en desarrollo.
En cuanto a la República Argentina resulta importante evaluar las gravísimas proyecciones que podría llegar a tener una política de control de la natalidad. Hace ya casi ciento cincuenta años que Juan Bautista Alberdi, el mentor del diseño político de nuestro país, manifestó, con razón, que aquí "gobernar es poblar". Uno de nuestros principales problemas es lo dilatado del territorio nacional y la escasa población del interior del país. Esto ha quedado patentizado tras los resultados del último Censo Nacional de Población 1991, según el cual no alcanzamos la cifra de 32.500.000 habitantes en toda la República. Cabe destacar, a titulo de ejemplo, que en 1950 Colombia tenía la mitad de habitantes que la Argentina; hoy tiene una población superior a la nuestra.
Los resultados de los recientes relevamientos estadísticos demuestran por otro lado que el de la República Argentina, el problema no es de exceso de población, sino de distribución demográfica, pues la mitad de sus habitantes ocupan 1/40 de la superficie territorial (contra por ej. 1/8 en Colombia y 1/11 en Brasil); y sus zonas de mas baja población tienen apenas 1/11 del total de habitantes.
La tasa de crecimiento poblacional media en todo el territorio de la República Argentina en el decenio 1960-70 era de 1,54%, y según las conclusiones preliminares del último Censo Poblacional de 1991 ella se ha reducido aproximadamente al 1,2%. En el decenio 1960-70 la tasa de crecimiento poblacional de algunas provincias del interior resultaba alarmante y no hay razón para suponer que haya variado: El Chaco 0,42%; Catamarca 0,24%; La Rioja 0,61%; San Juan 0,87%; Santiago del Estero 0,89%; Tucumán 0,10%.
En cuanto a la densidad poblacional, según información de las Naciones Unidas (Statistical Yearbook), mientras la República Argentina cuenta con unos 9 habitantes por kilómetro cuadrado, para no mencionar más que algunos ejemplos, los EE.UU. tienen 22 hab/km2; la URSS, (incluida Siberia) 11 hab/km2; Chile 16 hab/km2; Brasil (incluida la selva amazónica) 11 hab/km2; el Reino Unido 228 hab/km2; Holanda 315 hab/km2; Japón 227 hab/km2 y el mundo 26 hab/km2.
Nuestra tasa global de fecundidad (hijos nacidos vivos por mujer), bajó del 3,15 en el quinquenio 1950/54 a 3 en el quinquenio 1965/69 y falta conocer todavía la cifra que arrojará el último Censo Nacional realizado. En igual época, la misma tasa en los EE.UU. era de 2,52; en Francia 2,75; en Brasil 5,38; en México 6,66. No hay duda que estamos bastante por debajo de los máximos y muy cerca de los mínimos críticos.
Mas grave todavía es la falta de población y de crecimiento demográfico en las provincias mesopotámicas argentinas, donde se observa un incesante repliegue poblacional hacia la Capital Federal y otras ciudades cercanas y un progresivo avance sobre ese vacío territorial de la población de Brasil y Paraguay, que emigra precisamente en esa dirección.
Ha sido, por otro lado, constante preocupación, tanto de las Asambleas Constituyentes Argentinas como de casi todos los gobiernos nacionales fortalecer y acrecentar la población de nuestro país, como lo demuestra la letra de nuestra Constitución Nacional en su art. 25 y, entre otros, el Plan Trienal del gobierno justicialista para 1974-1977 que, recogiendo el pensamiento de Juan Domingo Perón, proyectó como objetivo político en materia poblacional el estímulo del aumento demográfico a fin de aprovechar hasta en sus últimas consecuencias los recursos latentes en el suelo argentina.
Volviendo a la situación mundial del problema, en un momento dado, a raíz de haber trascendido las características compulsivas del programa de control de natalidad llevado a cabo en la República Popular China, tanto la FNUAP como la Planned Parenthood Federation of America (filial norteamericana de la IPPF), dejaron de percibir la ayuda del Gobierno Federal de los EE.UU. desde 1985, año en que el Presidente Reagan decretó mediante su "México City Policy", el cese de la financiación de los programas que incluyeran al aborto compulsivo como medio de control de la natalidad. Ese brutal sistema de control poblacional chino fue denunciado nuevamente en 1987 por el Congreso de los EE.UU. cuando, al aprobar la ley Nº3100 sobre programas de asistencia al desarrollo y seguridad internacional para los años 1988 y 1989, condenó severamente la violación de derechos humanos que estaba teniendo lugar en China y pidió al Presidente Reagan y al Departamento de Estado que instaran al gobierno de ese país "a cesar inmediatamente esa política represiva".(42) Sin embargo, la IPPF prefirió prescindir de los aportes del dinero norteamericano antes que renunciar al aborto provocado.(43)
De ese modo, la IPPF continúa desplegando sus planes de control poblacional y apoyando políticas abortivas de carácter coercitivo, como lo es la implementada por el gobierno de la República Popular China,(44) con el apoyo financiero de fundaciones como la Ford, que dedicó tan solo entre los años 1982 a 1984 US$ 25.000.000 a programas de control de la natalidad; el Grupo Rockefeller - que comprende el Population Council y la Fundación Rockefeller, ligada al Banco Mundial y al Club de Roma, que en el año 1984 propuso aplicar la considerable suma de US$ 7.600.000.000,00 hasta el año 2.000 para limitar la natalidad en los países subdesarrollados.
Al margen de practicar en sus clínicas y de apoyar el aborto desencubierto en todas sus formas, la IPPF utiliza y distribuye, incluido nuestro país a través de la AAPF, medicamentos e implementos abortivos, como son la Depo Provera (que no ha sido aprobada en los EE.UU.) y los distintos tipos de DIU o espirales, cuya utilización en Europa y EE.UU. ha casi desaparecido como consecuencia de los graves problemas de salud y muertes que éstos artefactos ocasionaron y que se advierten incluso en los mismos prospectos de sus fabricantes y en los contratos que éstos obligan a suscribir a quienes los adquieren a fin de desresponsabilizarse de las consecuencias que pueda ocasionar su uso, entre otras, las infecciones como el SIDA (sic). (ver el texto del contrato para adquisición del DIU marca Para Gard, modelo T 380 A).
De todo ello surge que la promoción del control de natalidad desarrollada por la IPPF y sus filiales, además de ser demográficamente contraria a nuestra realidad social e intereses geopolíticos, resulta manifiestamente violatoria de nuestras leyes penales; no sólo porque lleva implícita la práctica del aborto indiscriminado, reprimido por los arts. 85 y 86 del Código Penal, sino también porque implica la distribución y promoción de sustancias y elementos nocivos para la salud humana, hecho tipificado y reprimido por el art. 201 del mismo texto legal; promueve la promiscuidad sexual y todo tipo de conductas y comportamientos reñidos con la moral y las buenas costumbres.
4.- Como se ha dicho anteriormente, la "Asociación Argentina de Protección Familiar" es Miembro de la Federación Internacional de Planificación de la Familia (International Planned Parenthood Federation - IPPF), desde el año 1969, y recibe de la misma una subvención anual.(45) Trimestralmente publica el boletín informativo "Contribuciones"; trabaja en 61 consultorios privados, 36 hospitales, 21 unidades sanitarias y 4 entidades privadas en todo el país.(46)
La estrecha vinculación existente entre la IPPF y la AAPF, surge palmariamente de las siguientes constancias del legajo Nº 5715/360.165 de solicitud de personería jurídica de la AAPF ante la Inspección General de Justicia:
a) En el acta de inspección labrada con fecha 12 de julio de 1971, obrante a fs. 111 del citado legajo consta que con ella se adjunta "copia del balance y cuenta de gastos y recursos al 31-12-1969 y balance 31-12-1970" y que, de la lectura del mismo, resulta que reciben subvenciones de "Entidad Matriz (International Planned Parenthood Federation)".
b) Del Acta de la Asamblea General Ordinaria de la AAPF., de fecha 18 de octubre de 1969, agregada a fs. 120/126 del legajo citado, surge la propuesta de que se eleve "una nota a la Federación Internac. de Plan. Fliar. (R.H.O.) con el objeto de expresar su reconocimiento por parte de la Asociación por el apoyo integral recibido hasta la fecha. La proposición es aceptada por unanimidad".
c) De las constancia obrantes a fs. 156 de esa misma acta surge, en relación a un Proyecto de Seminario que, al ser elevado el mismo, "se obtuvo de IPPF una financiación de 19.850 dólares"; y que, "Una crítica de la revista Time (New York), a las actividades de la IPPF (RHO) en relación con el aborto y la esterilización motivó una paralización de los trabajos preparatorios..."
d) En esa misma acta se halla transcripto, a fs. 157 y sgtes., el informe del presidente, Dr. Domingo Olivares sobre la primera Asamblea Mundial de la I.P.P.F. realizada en Edimburgo (Escocia) los días 12 y 13 de noviembre de 1977. Allí se expresa que "En esta Primera Asamblea Mundial la IPPF, en su 25º aniversario, se propuso realizar el estudio completo de los objetivos, prioridades y estrategias que deberían guiar sus actividades en los próximos 10 ó 15 años. El estudio debería ser esencialmente un autoanálisis. La AAPF concurrió con dos documentos. El 1º contiene las respuestas a una encuesta planteada por la Secretaria General Sta. Julia Henderson. Este documento será mimeografiado y distribuido entre los socios de la AAPF, el Gobierno Nacional y organizaciones afines; servirá, sin duda, para comprender los objetivos de nuestra Institución, los cuales se identifican con los grandes objetivos de la IPPF." Mas adelante agrega en el mismo documento (fs. 159) que, "Por lo tanto, la IPPF con intención mundial no puede establecer sino los objetivos esenciales y universales que deben ser acatados por todas las asociaciones".
e) Según constancias del acta de fecha 4 de agosto de 1983, la AAPF vendió durante el primer semestre de ese año la cantidad de 1554 diafragmas; 1626 T. Cu-200; 1.115 Lippes y 36.500 preservativos donados por la International Planned Parenthood Federation".
f) En la pag. 6 del acta de reunión del Consejo Nacional de AAPF -agregada en la presentación Nº 84.329 ante la Inspección General de Justicia- obra constancia de que "El presidente Dr. O. Bottiroli informa a los miembros del Consejo que ha sido elevada a la Federación Internacional de Planificación Familiar la documentación que acredita los derechos de la Asociación Argentina de Protección Familiar para acceder a miembro pleno de la federación, lo cual será tratado en la próxima reunión de Concejo Central de la IPPF."
En la "memoria" correspondiente al ejercicio cerrado el 31 de diciembre de 1990, obrante en la Inspección General de Justicia, luego de manifestarse que la Subvención de la Federación Internacional de Planificación Familiar constituye la principal fuente de recursos de la AAPF, se destacan los avances de esa entidad en su área programática, consistentes en la celebración de un convenio con la Municipalidad de la ciudad de Buenos Aires para el sostenimiento de servicios de planificación familiar en once hospitales de esa jurisdicción (evidentemente en infracción de normas jurídicas nacionales vigentes en la materia); la financiación de un número de la revista "Contribuciones"; la realización de cursos y actividades de difusión y capacitación, y tanto en la Capital Federal como en el interior, el programa de Cátedras Universitarias; la participación en actividades de prensa, radio, televisión, entre otras.
Es importante consignar -agrega la memoria citada- el avance de la Asociación en su inserción al nivel de la comunidad, a través de vías oficiales y de Organismos No Gubernamentales; ejemplo de los primero es el Convenio firmado con la Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares que nuclea mas de mil entidades en todo el país, a las cuales se les hizo llegar materiales educativos y se dieron charlas en sedes de Bibliotecas atinentes a la problemática de esta Asociación". Se destaca también la participación de la AAPF, con stand propio, en la Feria Internacional del Libro del Autor al Lector; el reconocimiento y otorgamiento de puntaje por parte del Ministerio de Educación de la Provincia de Buenos Aires a los Programas Educativos de la AAPF (Cursos para docentes nivel preescolar, adolescentes y adultos); el dictado de cuatro seminarios en la provincia de Mendoza, en el que uno de ellos obtuvo reconocimiento del Ministerio de Educación de esa Provincia. "Cabe recordar -dice la memoria- que no hace mucho tiempo la provincia de Mendoza fue escenario de grandes críticas de todos los sectores por el dictado de Cursos de Educación Sexual en las escuelas. Los mismos contenidos fueron dados en esta oportunidad -con éxito- por profesionales de la AAPF".
La memoria reseñada informa además sobre trece seminarios impartidos por la AAPF sobre "Prevención del SIDA" con 1.300 profesionales capacitados. Destaca que en los cinco seminarios realizados en la Municipalidad de Lomas de Zamora se contó con la colaboración de profesionales de la Comisión Nacional de Lucha contra el Narcotráfico. También se mencionan actividades de AAPF en otras localidades del interior. Termina la memoria señalando que "la expansión de las actividades de la AAPF se logró a través de... Organismos Gubernamentales como las Municipalidades..." "Merced a la estrategia de apoyar a éste tipo de Instituciones es que la AAPF cuenta con más de ciento veinte Centros Sanitarios Oficiales y en todo el territorio donde se trabaja en Planificación Familiar y Educación Sexual".
El acta de reunión del Consejo Nacional de la AAPF celebrada el 16 de febrero de 1991, da cuenta de que el presupuesto de esa asociación para el año 1991 asciende a la suma de US$ 614.778,00 de los cuales, el importe de US$ 318.625,00 corresponde a una subvención de IPPF. También se destaca allí haberse recibido una sustancial subvención en especie, consistente en 107.000 ciclos de pastillas anticonceptivas, 25 docenas de diafragmas y 20.000 DIUs T.Cu-380 (espirales marca ParaGard).
Los actuales integrantes de la Comisión Directiva de la "Asociación Argentina de Protección Familiar" son los médicos Osvaldo Botiroli (presidente); Nilda Calandra (vicepresidente); Jorge Campi (secretario) y Olga Vigliola (tesorera). El Director Ejecutivo es el Dr. Domingo Olivares, quien ya en 1971 había publicado un artículo tendiente a ampliar la despenalización del aborto en nuestro país destacando que "inmersos en la realidad, los médicos sabemos y sentimos que hay abortos necesarios y que hay abortos innecesarios, que hay abortos buenos y que hay abortos malos...", y más adelante, con relación a la posibilidad de efectuar abortos, añade que "la insuficiencia de la ley y la complejidad y gran variedad de los casos individuales otorga al médico o a los comités especiales la facultad de decidir de acuerdo a su conciencia en cada oportunidad."(47)
Cuadra agregar al respecto que en el número de enero de 1990 de la Revista de la IPPF se publica un informe de María del Carmen Brion, miembro de la "Asociación Argentina de Protección Familiar", quien se queja porque en nuestro país no están permitidas ni financiadas por el Estado las operaciones de aborto y las esterilizaciones quirúrgicas.
Entre las actividades recientes de la AAPF que sirven para ilustrar sobre el tipo de "educación" sexual que ella postula -que armoniza con los principios y programas de IPPF- cabe citar las jornadas sobre "Nuevas Perspectivas en Educación Sexual", realizadas en el Goethe Institut de Buenos Aires, los días 7 y 8 de setiembre de 1990, bajo los auspicios de la AAPF y otras entidades. En un grotesco dibujo que exhibe la carátula de la gacetilla de prensa que anunció la realización de las susodichas jornadas y que se acompaña como anexo documental del presente informe, se exteriorizan la características pervertidas de las "alternativas" sexuales propuestas: aparecen dos personajes de sexo masculino semidesnudos, abrazándose. Uno, medio pelado y de mayor edad, guiña insinuante un ojo; el otro, mas joven, saca lascivamente la lengua y exhibe un envase donde puede leerse la palabra "condón". ¿Qué es eso sino una manifiesta promoción de la homosexualidad?
Ello no puede extrañar si se tiene en cuenta que el Sr. Domingo Olivares, además de director ejecutivo de la AAPF, es también presidente de la Federación Latinoamericana de Sociedades de Sexología y Educación Sexual (FLASSES); como también que la misma AAPF se encuentra afiliada a la Federación Argentina de Sociedades de Sexología y Educación Sexual (FAASES). Estas entidades, como es de público conocimiento, propician también un desenfreno sexual atentatorio del mas elemental sentido del pudor, entendido éste como virtud ordenadora del instinto sexual.
Por lo demás, la reciente campaña de promoción de los anticonceptivos desplegada en la República Argentina, dirigida principalmente a las adolescentes bajo el slogan "cuidarte es quererte", ha puesto de manifiesto la evidente vinculación que existe entre las actividades de la AAPF y los intereses comerciales de los laboratorios productores de contraceptivos, -tres de los cuales facturan mensualmente en nuestro país alrededor de seis millones de dólares por tal concepto.(48) Uno de esos laboratorios, Schering Argentina S.A. tiene, según su propia publicidad, una historia "ligada al desarrollo de los anticonceptivos orales, llegando a ser líder en casi todos los países del mundo".(49)
Ese extraño maridaje entre AAPF y Schering lleva a la convicción de que, de no ponerse coto a la presente situación, la suerte del desarrollo poblacional argentino se verá cada vez mas determinada por los intereses y las políticas meramente comerciales desarrolladas por los grandes laboratorios multinacionales quienes, aunque se escuden en políticas demográficas propiciadas por los organismos internacionales ya mencionados, poca importancia le otorgan al hecho de que el nuestro sea un país apenas poblado, cuyo número de habitantes tiende a decrecer por efecto de la emigración y de la reducción de la tasa de natalidad.
Todo ello viene, sin duda, a confirmar lo expresado por el actual Sr. Presidente de la Nación, Dr. Carlos Saúl Menem, en el sentido de que existe "un gigantesco lobby que actúa sobre legisladores, funcionarios y opinión pública, impulsando una concepción del sexo-placer, a través de los medios de comunicación y la escuela".(50) Esta concepción que procura, en las palabras del Dr. Domingo Olivares, "separar el coito placer del coito reproductivo",(51) se apoya por un lado en una noción puramente hedonista de la genitalidad, que ofrece indudablemente magnéticos atractivos a los jóvenes pero, por otro, no tiene otra finalidad que hacer realidad ese proyecto racista, precursor histórico del nazi, destinado a reservar nuestra tierra para ser habitada vaya a saberse por qué casta privilegiada o a dejarla disponible para que otros pueblos mas numerosos puedan aposentarse en ella.
La corrosiva prédica de la AAPF y de sus entidades asociadas tiende a separar, como ellas sostienen, el "sexo placer" del "sexo reproducción" (en lugar de sexo deberían decir "genitalidad"), pero lo grave es que, en última instancia, ello constituye un irresponsable intento de destruir la genitalidad misma y el placer que conlleva pues, los sensibles mecanismos de la naturaleza con los que ellos pretenden jugar como aprendices de brujos, se encargan de demostrar que los medios -y la genitalidad, por mas placentera que sea, biológicamente hablando no es sino eso- sólo existen en razón de sus fines; de modo tal que resulta imposible eliminar el fin sin eliminar a la vez el medio que está ordenado naturalmente a satisfacerlo y, pretender que alguna función natural exista sin un sentido constituye una mera utopía o simplemente un engaño.
Al margen de ello, la AAPF predica la promiscuidad sexual proponiendo a través de la supuesta "capacitación" o "educación" sexual que difunde, "nuevas alternativas" de la sexualidad, esto es, la práctica de todo tipo de aberraciones sexuales denominadas, eso si, con nombres eufemísticos destinados a disfrazarlas o a justificarlas bajo un velo de pseudo-cientificismo.
Así como la IPPF, la AAPF auspicia también en la práctica el reconocimiento del ejercicio del "derecho humano" a la anticoncepción y al aborto, incluso a adolescentes solteras con prescindencia de la voluntad de sus padres y a las mujeres con prescindencia de la voluntad de sus maridos; prédica ésta que conspira contra la estabilidad y la unidad de la familia argentina y resulta además contraria, tanto a la denominación de la Asociación Argentina de Protección Familiar como a su objeto social. A este respecto cabe destacar que existe actualmente en la Inspección General de Justicia de la Nación una denuncia contra la citada asociación precisamente por violación de su objeto social. Según su presidente ejecutivo, Domingo Olivares, como es a su juicio "difícil" distinguir entre abortos "buenos" y "malos", resulta mas "fácil" calificarlos de "legal o ilegal".(52) En el mismo artículo agrega Olivares hablando del aborto denominado "eugénico": "Los padres se verían seriamente perturbados al sentirse culpables del nacimiento del hijo malformado o con graves defectos síquicos. La sociedad se ve también comprometida, tiene la obligación - que no cumple o cumple parcialmente de asistir a la manutención y a la educación especializada de éstos parásitos sociales, por pobres que sean los resultados que se obtengan de la misma". Un "tierno" concepto éste, si se considera que parte del presidente de una asociación de bien común que se autodenomina de "protección familiar". No se conoce, por otro lado, ninguna asociación abortista integrada por padres de hijos incapacitados.
Resulta por lo demás evidente que los programas sobre política demográfica difundidos y auspiciados por la AAPF resultan contrarios a los Objetivos y Políticas Nacionales de Población elaborados por la Comisión Nacional de Política Demográfica, aprobados por el decreto Nº 3.938/77 y enunciados en su anexo I, cuyo punto 1.1.- establece, en relación al crecimiento cuantitativo y cualitativo de la población, que uno de los objetivos es: "Incrementar sensiblemente su ritmo de crecimiento demográfico".
Por otro lado, las actividades de la AAPF son violatorias de los arts. 85, 86 y 201 del Código Penal por hacer la apología del aborto como método de control poblacional y propender a la distribución de medicamentos y mercaderías peligrosas para la salud, disimulando su carácter nocivo, hechos todos éstos notoriamente contrarios al bien común que la Asociación mencionada dice propiciar.
5.- De todo lo expresado y acreditado resulta categóricamente demostrado que la IPPF es una institución de carácter criminal que elimina y propicia la eliminación de seres humanos en el vientre de su madre lucrando por ello y que no trepida también en esterilizar seres humanos para servir a políticas dictadas por los oscuros diseñadores de un nuevo y extraño "orden mundial", que mas se parece a un caos moral generalizado que no repara en inmolar injustamente la vida y la dignidad de millones de personas. Su actividad en todo el mundo permite calificarla como la "multinacional de la muerte" y supera con creces todo lo imaginable, teniendo a su servicio a profesionales de la medicina que no hacen honor al juramento hipocrático que una vez pronunciaron.
La IPPF opera infiltrada en los círculos más conspicuos y exclusivos del poder y a través de sus filiales en muchos países, que actúan como siniestros tentáculos suyos, colaborando en la ejecución de una política de genocidio masivo cuyas proporciones harían empalidecer avergonzado al propio Adolfo Hitler, a las que financia y les impone sus métodos, consignas y fines criminales. La "Asociación Argentina de Protección Familiar" es la filial argentina de la IPPF que, según sus propias manifestaciones, comparte los principios de ésta y constituye el brazo ejecutor en nuestro país de una campaña mundial de sistemática degradación moral destinada a quebrar las resistencia institucionales e individuales de los pueblos en desarrollo, entre los cuales se ha incluido al argentino. Permitir que esa entidad continúe gozando del amparo que le acuerdan nuestras leyes y de la personería jurídica que le fuera oportunamente acordada no es mas que estimular el desarrollo de un cáncer que viene devorando las entrañas de nuestra sociedad.
6.- Se adjunta la siguiente documentación, de la que surge la veracidad de los datos que precedentemente se han proporcionado:
a) Reproducción de fotografías sobre abortos realizados en "clínicas" del tipo de las que regentea la IPPF.
b) Copia traducida del "IPPF/WHR Forum", de agosto de 198
c) Copia de la declaración conjunta OMS/FNUAP/UNICEF, sobre "Higiene de la Reproducción en la Adolescencia: Estrategia en Acción".
d) Copia del informe sobre "Población y Desarrollo: Perspectivas en la Argentina para la década del noventa", publicado por el "Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo - PNUD", el 11 de julio de 1991.
e) Copia del informe sobre "Estado de la Población Mundial", publicado por el Fondo de las Naciones Unidas para Asuntos de Población.
f) Detalle de las fundaciones que financian actividades de la IPPF.
g) Copias del legajo de trámite de la personería jurídica en la Inspección General de Justicia de la Asociación Argentina de Protección Familiar.
h) Ejemplar del informe: "Historia y Orígenes sobre el Control de la Natalidad", publicado por "Vida Humana Internacional".
i) Ejemplar del "dossier" La Guerra contra la Población, de Jacqueline Kasun.
j) Copia de los Nº 6 y 7 del "Inter-american Population News del Grupo Interamericano de Parlamentarios para la Población y el Desarrollo.
k) Copia del Boletín Nº 44 del Grupo Interamericano de Parlamentarios para la Población y el Desarrollo.
l) Detalle de la integración de los Grupos de la Segunda Conferencia de Parlamentarios del Hemisferio Occidental, realizada en Quito en Marzo de 1990.
ll) Copia del Boletín de Prensa de la asociación "Pronacer" de Quito, República de Colombia, informando sobre las actividades del GPI.
m) Copia de la nota de agradecimiento del Grupo de Parlamentarios Interamericano sobre Población y Desarrollo dirigida a la Asociación Pro-Bienestar de la Familia ecuatoriana (APROFE), filial de la IPPF en ese país.
n) Copia del Informe del Grupo Parlamentario Interamericano sobre Población y Desarrollo sobre su naturaleza, actividades, integración y autoridades.
ñ) Copia del "Plan de Acción" del Grupo Interamericano de Parlamentarios para la Población y el Desarrollo aprobado en su segunda Conferencia de Quito.
o) Copia de parte de la Guía de Fuentes de Asistencia Internacional para Población, que informa sobre las actividades en la materia del UNFPA, la UNICEF y la OMS.
p) Copia del nº 10, de mayo 21 de 1991, del "National Right to Life News", publicado por el National Right to Life Committee.
q) Copia de la circular para médicos emitida por el laboratorio Schering Argentina S.A.: "Educación para una Vida más Sana".
r) Copia de la Gacetilla de Prensa anunciado las jornadas sobre "Nuevas Perspectivas en Educación Sexual", patrocinadas por la AAPF.
rr) Publicación del aviso "Cuidarte es quererte" de la AAPF, Schering Argentina S.A. y otras entidades.
s) Copia de la página 5 de la Population Research Institute Review de enero/febrero 1991.
t) Copia del informe "La Industria del Aborto: Lo que yo viví".
u) Copia del "Cuadro de Jaffe", Vicepresidente de la IPPF.
v) Copia del artículo "Los Habitantes de la Argentina de 1991- Aumentar la población: Factor de Prosperidad según Hayek", publicado en ASDPrensa, Año VII Edición nº 216, 15 de junio de 1991.
w) Ejemplar del folleto "La Verdad sobre la IPPF".
x) Copia del Nº 3 del "Population Reports", de enero de 1980, publicado por la John Hopkins University.
y) Ejemplar de la pag. 3 del diario La Prensa, de fecha 25 de julio de 1991.
z) Copia del prospecto del DIU (espiral), marca Progestasert.
aa) Copia en castellano del contrato de venta del DIU marca ParaGard. distribuido por la AAPF, que el fabricante exige en EE.UU. sea firmado por la mujer que lo adquiere.
bb) Copia del informe "Superpoblación: Exportar Contraceptivos", aparecido en la revista "Nuestro Tiempo", pags. 78 y sgtes.
cc) Informe periodístico acerca de la esterilización de siete millones de mujeres brasileras aparecido en el diario "El País" de Madrid, el 24 de junio de 1991.
dd) Informe periodístico aparecido en la revista Gente del 11 de julio de 1991 en relación a "Opiniones sobre el aviso de la anticoncepción".
ee) Copia del discurso: "Paternidad Planificada - Sus Ataques a los Valores Hispánicos" pronunciado por la Sta. Magaly Llaguno en el Octavo Congreso Mundial de Vida Humana Internacional.
ff) Copia del artículo "El Aborto Inducido" de autoría del Dr. Domingo Olivares, publicado en el Vol. V, nº 695 del año 1971 de la Revista de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires.
gg) Copias de informe periodísticos relacionados con los perjuicios ocasionados por el DIU a la vida y la salud humanas y las demandas judiciales contra sus fabricantes en los EE.UU.
hh) Copia del Nº 37, año II de la Revista "Contribuciones" que publica la Asociación Argentina de Protección Familiar".
ii) Copia del Diario de Sesiones de la Cámara de Senadores de la Nación del día 21 de mayo de 1986.
jj) Copia de la resolución del Senado de la Nación, aprobatoria del Estatuto del Comité Parlamentario Argentino de Población y Desarrollo.
kk) Copia del Oden del Día Nº 154 de Sesiones Extraordinarias de la Cámara de Diputado de la Nación, año 1987.
En caso de desearse consultar la documentación precedentemente citada, dirigirse al Dr. Luis Alfredo Vedoya, Tel. 40-9947/5314 y 49-3824. El Dr. Luis A. Vedoya es un líder Pro vida en la Argentina.
Citas: 1. "Población", documento del Comité de la Crisis Demográfica, diciembre 1985, pág. 6. 2. Regulación de la Menstruación", IPPF, Londres, 1977, págs. 7 a 10; Donald Warwick, "Píldoras amargas: Políticas Demográficas y su implementación en ocho países en vías de desarrollo", Londres, 1982, pág. 64. 3. Fertilidad del Adolescente", IPPF, Londres, 1983, pág. 41; el "Informe del Grupo de Trabajo sobre el Fomento de la Planificación Familiar como un Derecho Humano Básico",IPPF, Londres, 1984, pag.17. 4. Conferencia en el Sidney Sussex College. 5. Perspectivas de Planificación Familiar", abril de 1976. 6. Fuente: Activites Relevant to Study of Population Policy for the USA. 7. Planned Parenthood vs. Fitzpatrick, Año 1975. 8.Planned Parenthood vs. Danforth, Año 1976. 9. Drogin, Elasha, Margaret Sanger: Father of Modern Society. 10. Sanger M., The Pivot of Civilization. 11. IPPF/WHR Forum, agosto 1987. 12. Discurso de Magaly Llaguno en el 8 Congreso Mundial de Vida Humana Internacional, del 18 al 22 de abril de 1990. 13. El Proceso de Formulación de Política dentro de la IPPF", abril de 1981, pag. 3. 14. La IPPF y su Futuro. Una mirada hacia el futuro y el papel de la Federación Internacional de Paternidad Planificada en los próximos 10-15 años", IPPF, Londres, 1977, pág. 99. 15. Diario Clarín, 8 de junio de 1991. 16. Diario El Tiempo, del 15 de octubre de 1990. 17.Informe Anual", IPPF, Londres, 1989-1990. 18. Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos de Norteamérica, ISSN-0899-8167. 19. "Inter-American Population News", año 1988. 20. Diario de Sesiones de la Cámara de Senadores de la Nación del día 21 de mayo de 1986. 21. Ver Orden del Día Nº 154 de Sesiones Extraordinarias de la Cámara de Diputados de la Nación, año 1987. Firmaron dicha resolución los diputados Federico T. M. Storani, Eduardo P. Vaca, Roberto P.Silva, José M. Soria Arch, Saturnino D. Aranda, Ricardo Argañaraz, Benito O. Ferreyra, Horacio H. Huarte, Carlos J. Rosso, Carlos F. Ruckauf, Bernardo I. R. Salduna, Carlos O. Silva y Marcelo Stubrin. 22. Population Research Institute Review, Jan/Feb 1991. P.O. Box 2024, Baltimore M.D. 21298, USA. 23. "Progress", boletín del Programa Especial de Investigación Básica e Investigación Aplicada de la Reproducción Humana de la Organización Mundial de la Salud Nº 1, pag. 5. 24. Impact of Science on Society, Vol. XVIII, Nº 4; Oct./Dic. 1968, publicado por la UNESCO, pag. 226. 25. Citado por Ruiz García, Enrique en "El Tercer Mundo", Alianza Ed., Madrid, 1969, pag 25. 26. Villalpando, Waldo, op. cit., pag. 121. 27. El Camino de la Supervivencia, Ed. Sudamericana, 1951. 28. Jean Claude Chesnais, "La Revancha del Tercer Mundo", Planeta, Barcelona, 1988. 29. Cfr.Deutsch, C. "El Análisis de las Relaciones Internacionales", pg.54. 30. Villalpando, Waldo Luis, "Estado y Población"; Ed. Plus Ultra, Bs. As., 1978, pag. 46 y sgte. 31. Ohlin, Goran, "Regulation Demographique et Developpment Economique", Ed. O.C.D.E., 1967. 32. Hirschman, Alberto O., "Estrategia para el Desarrollo", Fondo de Cultura Económica, pags. 117 y ss. 33. Propuesta presentada por el autor citado en la Conferencia sobre Derecho y Población, organizada por la UNESCO en París, en febrero de 1974 y publicada en el Correo de la UNESCO de mayo de 1974. 34. Von Hayek, Friederich, "La Fatal Arrogancia", Unión Editorial, Madrid, 1991. 35. Citado por ASDPRENSA, Nº 216, del 15.6.91. 36. De Castro, Josué, "El Libro Negro del Hambre", Ed. EUDEBA, Bs. As. 1964. 37.De Castro, Josué, "Geopolítica del Hambre", Ed. Raigal, Bs. As. 1955. 38. Anderson, Clark, "Exportar Anticonceptivos", rev. Nuestro Tiempo", set. 1989. 39. Número del 20 de marzo de 1989. 40. Business Week, 6 de febrero de 1989. 41. La Nación, 30 de octubre de 1989. 42. National Right of Live News, Mayo 21 de 1991. 43. Aceprensa, boletín Nº 100, del 28.6.89. 44. Ver revista Nuestro Tiempo, set. 1989. 45. "IPPF Forum", agosto de 1987. 46. Diario La Nación, del 6 de marzo de 1990. 47. El Aborto Inducido", en la Revista de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires, Volumen L, Nº695, año 1971. 48. Ver diario La Prensa del 25 de julio de 1991, pag. 3. 49. Comunicado enviado por Schering Arg. S.A. a los médicos al comienzo de la campaña publicitaria arriba mencionada. 50. Cfr. diarios La Nación y Ambito Financiero, del viernes 5 de mayo de 1989. 51. Ver artículo Opiniones: El Aviso de la Anticoncepción, en revista. 52. Ver su ya citado artículo "El Aborto Inducido", en Revista de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires, Vol. L, Nº 695, año 1971. Gente, del 11 de julio de 1991.
