Las revelaciones de una encuesta
Intenciones ocultas al gran público
Vencer las oposiciones aún con el descrédito y optar por la prescindencia del debate moral
La Asamblea Nacional Constitucional acogerá las metas de PROFAMILIA
El 13 de octubre de 1990, los diarios nacionales noticiaban con beneplácito los 25 años de PROFAMILIA en Colombia.
El Tiempo, que es el periódico de mayor circulación e influencia, para quienes acreditan en el poder de la prensa, dedicó un comentario editorial del cual es oportuno destacar los siguientes apartes:
"...filial de la Federación Internacional de Planificación de la Familia, se ha convertido en una institución admirable, que ha podido ya ofrecer sus servicios al sesenta por ciento de la población colombiana, y que ahora dispone de cuarenta clínicas con atención tanto para hombres como para mujeres. Su extraordinaria tarea se ha reflejado, entre otras cosas, en el positivo descenso de los índices de fecundidad, que en los últimos años han disminuído en el país del 6.4% al 2.5%."
"Gracias a esta circunstancia la nación ya no tendrá para el año 2000 los sesenta millones de habitantes que se esperaban sino solo cuarenta millones, y Bogotá ya no alojará a diez millones de habitantes en la misma fecha sino sólo seis millones."
"...Como lo ha explicado el doctor Fernando Tamayo, ha llegado a ser por su desenvolvimiento en veinticinco años el instituto de planificación familiar más grande después del de Estados Unidos.
"...El balance de su primer cuarto de siglo no podría ser más satisfactorio" (Op.Cit., 13.10.90).
Esta ufanía por el hecho de una institución haber tenido éxito en evitar el crecimiento del número de nacimientos en su país, sería mirada en épocas normales, como una aberración sin nombre. Sería como aplaudir que quien careciera de un sombrero, se cortara la cabeza para solucionar su carencia.
En un país naturalmente rico como Colombia, las clases dirigentes que tienen la grave obligación de encaminar y promover el bien común, fortaleciendo la moral y dirigiendo el mejor aprovechamiento de sus inagotables recursos, optaron por eliminar la población para superar las necesidades.
Pero en nuestros días, cuando al impulso de la revolución industrial, advinieron las concentraciones poblacionales en los grandes centros urbanos, al empujar con métodos violentos --para nuestro caso--una sociedad que tiene vocación rural hacia las ciudades, este tipo de consideraciones pasa sin provocar la más mínima reacción.
Nadie se detiene a pensar por qué empeoraron tanto las condiciones del hombre de nuestro medio, al punto de evitar que las familias tuvieran el normal desarrollo y crecimiento que, hasta hace unas pocas décadas, operaba normalmente.
Que tenemos vastas extensiones sin poblar, convertidas en tierras de nadie, circunstancia que el crimen organizado ha aprovechado para imponer el flagelo de muerte y devastación que asola cada vez con mayor intensidad a Colombia.
Que la familia, columna inconmovible que mantuvo en pie a este país, hasta el advenimiento de las prácticas de control natal, perdió su fuerza estructural, su sentido social y quedó reducida a una mera convención mental, cada vez más débil y más olvidada.
Realmente, los efectos de la acción de PROFAMILIA no han consistido pura y simplemente en disminuir la tasa de crecimiento. Han destruído la noción de la familia como la célula de la sociedad, han roto los diques morales para desatar una violencia sin nombre contra las criaturas más indefensas y para gestar la que el crimen organizado propina a una nación átona, que hace ya mucho tiempo dejó de ser acariciada por los magníficos rayos del sol de la vida.
Por culpa de PROFAMILIA, en Colombia se apagó el "Lumen Vitae" (la "luz de la vida").
Bien podríamos afirmar que sobre esta nación pesa inclemente la sentencia que Dios profirió contra Onán, el hijo de Judá quien, de acuerdo con las leyes del Antiguo Testamento y el mandato de su padre, se casó con Tamar la viuda de su hermano Er, pero para evitar aportarle descendencia violó la naturaleza: "pareció mal a Yahveh lo que hacía y le hizo morir también a él" (Gen.38.11).
Las revelaciones de una encuesta
"La encuesta nacional de prevalencia demográfica y salud", efectuada por PROFAMILIA y el Departamento Nacional de Estadísticas -DANE-, constituye la muestra más representativa en su género, pues se efectuó en 10,000 hogares y 120 municipios en áreas urbanas y rurales, incluídas las 13 ciudades más grandes del país.
Dirigida por el Dr. Gabriel Ojeda -Jefe de planeación y evaluación de PROFAMILIA- incluye encuestas individuales a 8.616 mujeres de edad fértil, o sea entre 15 y 49 años, realizadas por grupos de dos supervisoras y seis entrevistadoras. Abarcó, además, todas las regiones, inclusive aquellas zonas altamente riesgosas, por estar bajo el dominio del narcotráfico o de la guerrilla.
Un documento de origen tan insospechado como éste, publicado con motivo de los 25 años de existencia de PROFAMILIA en Colombia, no vacila en señalar las siguientes realidades:
- La población colombiana es actualmente de 32.978.172 habitantes, lo que indica que se duplica apenas en 40 años.
- La tasa bruta de natalidad es del 2.6%, la de mortalidad del 6% y la de migración, del 1.4%.
- La tasa de utilización de métodos de control natal es de las más altas de la región y es quizás el país del mundo que tiene la mezcla más "balanceada y equilibrada" de métodos de planificación familiar, liderados por la esterilización femenina, seguidos por la píldora y el dispositivo intrauterino.
- Cerca del 65% de los hogares colombianos experimenta algún tipo de violencia, el 64.9% de las mujeres son insultadas, golpeadas o forzadas sexualmente por su compañero.
- Hoy el 40% de las mujeres acude a algún método anticonceptivo.
- El 66% de las mujeres casadas o en unión libre (3.246.618) de 4.695.000, utilizan algún preservativo.
- La tasa de fecundidad sigue en descenso, lo que implica la disminución de la población menor de 15 años.
- De 1.779.000 mujeres entre 15 y 19 años el 48% no están unidas pero ya han tenido relaciones sexuales, el 11% están casadas o en unión libre, el 10% son madres y el 3% están embarazadas del primer hijo.
- El 68% de todas las mujeres fértiles (8.768.333 de 15 a 49 años) están activas sexualmente, lo que quiere decir que además de las casadas es el 16% de las solteras y separadas, también están activas.
El histórico de los alcances de la encuesta examinada lo relata el diario El Tiempo (15.x.90), en un artículo dedicado a las Bodas de Plata de PROFAMILIA:
"Hace tres décadas hablar de anticonceptivos, vasectomía, ligadura de trompas, esterilización y planificación familiar escandalizaba a nuestra sociedad."
"...la tasa de fecundidad del país era una de las más altas del mundo, en promedio cada mujer daba a luz 6.6 niños."
"...si en 1965 menos de una cuarta parte de las parejas planificaban, hoy el 70% lo hacen y con métodos anticonceptivos modernos. La tasa de fecundidad es de 2.6%."
"Ese cambio tiene nombre propio, Fernando Tamayo, médico gineco-obstetra, quien rompió el mito, se atrevió a abordar esos temas ‘espinosos y delicados' y fundó la Asociación Pro-Bienestar de la Familia Colombiana (PROFAMILIA), en el segundo semestre de 1965."
"En sus 25 años, PROFAMILIA ha atendido 6,275.134 consultas de planificación familiar, ha practicado casi 3,000,000 de citologías vaginales y de 1971 a 1990 ha hecho 708,267 esterilizaciones femeninas y 26,401 masculinas o vasectomías, para un total de 734.568 esterilizaciones."
"En los últimos 15 años ha vendido 206.411.756 anticonceptivos.
"(...) no faltaron enfrentamientos con la Iglesia, los delegados comunales y los directivos de algunas instituciones, incluido el Ministerio de Salud.
"Hoy, la entidad está a cargo del 60% de la planificación familiar que se hace en el país y Colombia es modelo en el tercer mundo...
"Entre 1965 y 1973 la población creció en un 4% anual. De seguir así, de dieciocho millones de habitantes en 1965 se aumentaría cincuenta y seis millones en el año 2000."
"Sin embargo las predicciones hoy son otras. En el año 2000 solo se llegará a cuarenta millones de personas, según estudios adelantados por la misma entidad."
"En 1969 PROFAMILIA lanzó el primer programa promocional de planificación familiar en Latinoamérica. En 1970 lanzó una campaña explicando en qué consiste la vasectomía e invitando a la población masculina a beneficiarse con esa sencilla e irreversible solución."
"En 1973 se ampliaron los programas de distribución comunitaria a los barrios de las ciudades y se desarrolló el método de la ligadura de trompas por laparoscopía, que permite una cirugía breve, eficaz y ambulatoria."
"...con ayuda de fundaciones extranjeras como la Ford, la Matching Grant, y nacionales como la Federación de Cafeteros, grupos de damas voluntarias y otras entidades."
"En 1985 se fundó la primera clínica para el hombre y en 1988 todos esos programas recibieron el ‘Premio de Población de las Naciones Unidas'."
"...cuenta con 48 clínicas en todo el país."
"Finalmente desarrolla una labor de mercadeo comunitario con distribución de anticonceptivos a droguerías, supermercados y salones de belleza."
"Todo esto se complementa con una información actualizada sobre la población colombiana, los nuevos métodos y programas, mediante folletos, plegables, visitas domiciliarias, charlas, conferencias, cursos, seminarios y talleres".
Una noticia publicada en el mismo diario el 17 de agosto de 1988, complementa los datos anteriores:
"Las ayudas no faltaron. El primer centro funcionó gracias a una donación de US$23.000 de la Federación Internacional de Planificación Familiar (IPPF). Con ese dinero se compraron el equipo y los muebles. En 1966 se obtuvo la personería jurídica."
"Inicialmente, cuenta Fernando Tamayo, la censura vino de un grupo de médicos, que sostenían que yo iba a acabar con la obstetricia. También tuve oposición de un grupo de políticos que tuvieron que quedarse callados pues las señoras de seis de ellos eran pacientes mías."
"Luego llegó la censura de la Iglesia. El Papa Paulo VI condenó en una de sus encíclicas la planeación familiar por medio de métodos artificiales. En 1971 apareció la censura de la prensa. Nos atacaron cuando iniciamos la vasectomía."
"La (clínica) de Bogotá es el centro privado de planificación familiar más grande del mundo: atiende 800 personas por día."
"Haber sido presidente de la Federación Internacional de Planificación Familiar, fue para Tamayo uno de los más grandes reconocimientos de su labor profesional. Durante los seis años que presidió ese organismo, tuvo que viajar por todo el mundo."
"Aprendió todo lo que se debe y no se debe hacer en el control de la natalidad."
"La nación tenía una de las mayores tasas de crecimiento de la población. De hecho, los habitantes de las ciudades se duplicaban cada diez años.
"Hoy, PROFAMILIA cubre directa o indirectamente un 50% de la anticoncepción que se practica en el país. El 65% de mujeres en riesgo de quedar embarazadas usan anticonceptivos."
El periódico presenta en sus páginas del 15 de octubre de l990, otra reseña:
"... ‘El hijo indeseado' o ‘Efectos secundarios de la anticoncepción' (...) así se titulan los libros que escribe Miguel Trías Vargas."
"En 18 años como director de PROFAMILIA ..., el número de parejas que planificaban se ha multiplicado por diez."
"...superó la oposición de la Iglesia y de sectores donde aún no se puede hablar de planificación." "Cecilia, su segunda esposa, dirige la clínica del hombre."
"Debe extrañarles a los ciudadanos de Barcelona y Cataluña, ciudades que lo vieron nacer y crecer hasta los 14 años; llegó al país en compañía de Antonio y Monserrat, sus padres refugiados después de la guerra civil española."
Intenciones ocultas al gran público
En la obra Los derechos humanos y la convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, de autoría de María Isabel Plata y María Yanuzoba, editada por el Servicio de Consultoría Jurídica Familiar de PROFAMILIA, en 1986, aparecen una serie de glosas a la Convención citada, la cual fue suscrita por Colombia en la ONU en 1979 y aprobada por el Congreso de la República por medio de la ley 051 de 1981 y ha comenzado a regir desde el 18 de febrero de 1982.
Los comentarios de las autoras no dejan dudas acerca de la profunda transformación en las mentalidades y en la sociedad, que va mucho más allá del mero control natal, buscado por los propulsores de PROFAMILIA.
A raíz de una fuerte polémica suscitada en 1984, sobre la conveniencia de la planificación en Colombia, PROFAMILIA se defendió alegando que el propósito de la anticoncepción era evitar el aborto ilegal.
Pero para quien lea la obra citada, verá como en realidad el propósito de la anticoncepción es otro bien diverso.
Veamos estas consideraciones:
"El tema de políticas de población en relación con las mujeres resulta ser un tema de por sí candente, puesto que dentro de los parámetros de las mismas, hay aspectos que conciernen a la mujer en lo que tiene que ver con su salud, su sexualidad y con toda una serie de cuestiones vinculadas con su vida. Por esto es importante que se haga "un deslinde muy claro entre lo que son las políticas de población y el derecho de toda mujer a decidir sobre su cuerpo..."
"El que el sacerdote. el marido, el médico, el juez y el político decidan o determinen las políticas de salud no es nuevo...Pero por encima de lo que se propongan estas políticas, nosotras debemos reivindicar el derecho de toda mujer a tener poder de decisión sobre su cuerpo al margen de intereses económicos y políticos... Porque se trata de un derecho democrático al que ninguna mujer puede ni debe renunciar."
"Lo que se busca es que la mujer pueda ejercer y autodeterminar su reproducción sin verse obligada a someterse al ‘control social de la sexualidad', que ‘...alude a un conjunto de mitos, normas, tabúes, reglas de parentesco y de matrimonio, que tienen por objeto controlar las causas por las cuales las personas expresamos nuestra sexualidad y desplegamos la capacidad inherente de dar y sentir placer a través de nuestros cuerpos...'"
"...'la maternidad aparece como la supuesta, única y sublime realización femenina, sin la cual las mujeres son despreciadas como seres incompletos...y de la formulación táctica de que para ser madre es necesario ser mujer, se pasa a la inscripción imaginaria y simbólica de que para ser mujer es necesario ser madre'."
"...Por lo tanto, una serie de acondicionamientos de la sexualidad, crea finalmente el terreno propicio para esta imposición de la reproducción dentro del matrimonio. Esta sexualidad, de una sorprendente plasticidad, sufre una poderosa manipulación social que tiende a reducirla y restringirla a una sola modalidad, la forma de relaciones heterosexuales" (Op.cit., p. 144-145.)
Un predicado más claro del amor libre, del aborto y de la condescendencia para con las relaciones homosexuales, sería difícil de encontrar.
El colorario necesario de una postura de esta índole no sería solamente la extinción de la familia, sino su proscripción a nombre de los derechos humanos de la mujer, opción democrática a la cual ninguna mujer debe ni puede renunciar.
Por otra parte, en la obra El Derecho Humano a la Planificación Familiar (Federación Internacional de Planificación de la Familia, Londres, noviembre de 1983), se explican los alcances jurídicos que deben lograrse para alcanzar esas metas:
"El derecho a la planificación, por sí solo, por lo común no involucra sanciones legales para asegurar la provisión de los servicios allí donde son negados a la población."
"Principios fundamentales tales como la protección igual de la ley y el derecho inherente de la dignidad humana pueden proporcionar bases legalmente obligatorias para la promoción de la planificación familiar como un derecho humano. La planificación familiar es esencial para el disfrute de algunos de los derechos civiles y políticos clásicos y su complemento en forma de los derechos económicos, sociales y culturales modernos sobre la base de la igualdad entre el hombre y la mujer. El derecho a la planificación familiar también es una consecuencia necesaria del derecho inherente a la dignidad humana... Las estadísticas demuestran en forma arrolladora que las restricciones a los servicios de regulación de la fecundidad afectan desfavorablemente la salud física y mental de las mujeres."
"Las Asociaciones de Planificación Familiar y otras organizaciones no gubernamentales no deberán usar la ausencia de leyes o la existencia de una ley desfavorable como una excusa para la inacción; la acción fuera de la ley y hasta la violación de la misma es parte del proceso de estimular un cambio."
"La naturaleza del derecho legal a la planificación familiar es positiva al mismo tiempo que negativa en su formulación. Su naturaleza negativa podrá exigir que la ley prohíba la discriminación o proteja el carácter privado de las decisiones que toman los individuos, de cualquier interferencia."
"En algunos países existen provisiones legales que impiden al gobierno interferir con el derecho del individuo a elegir los métodos anticonceptivos, y que protegen ese derecho; sin embargo tales provisiones podrán no ser aplicables necesariamente a la esterilización voluntaria o al aborto" (Op.cit., págs. 39-41.)
El documento de la entidad señala, en este aparte, la preocupación por el hecho de que el Estado proteja el derecho a elegir los métodos anticonceptivos, pero que lo haga insuficientemente y por esta causa no sean legalmente permitidos la esterilización y el aborto. Sin embargo, líneas antes afirman que "la acción fuera de la ley y hasta la violación de la misma, es parte del proceso de estimular un cambio. ¿Dónde estará, pues, el interés de PROFAMILIA en oponerse al aborto ilegal?
Vencer las oposiciones aun con el descrédito y optar por la prescindencia del debate moral
En la obra que venimos citando, no se pierden de vista las instrucciones para doblegar a los opositores:
"Es posible vencer cierta parte de esta oposición por medio de la educación o encontrando terreno común y forjando vínculos con diversos grupos; cierto tipo de oposición y el descrédito del grupo responsable."
"Algunos grupos que se oponen al aborto y a la planificación familiar se han agrupado en una red internacional y se están alineando con diversos movimientos religiosos y construyendo en el fértil suelo de la inquietud en algunas sociedades, con respecto a la rapidez del cambio social. Estos grupos por lo general se denominan ‘Pro vida' y ganan credibilidad injustificada por el uso de este término."
"La IPPF y las APF [asociaciones de ‘planificación familiar'] deberán reconocer que es un error entrar en debates sobre cuestiones de moralidad. El enfoque debería consistir más bien en insistir en la opción libre e informada" (Ibídem, p. 48-49)
Sin descartar tampoco las presiones de tipo económico:
"También pueden usarse los mecanismos existentes tales como las Comisiones Económicas Regionales de la Organización de Naciones Unidas [ONU], para asegurar que se de viabilidad y prioridad a la planificación familiar como parte de su labor."(Ibídem., p.90)
La asamblea nacional constitucional acogerá las metas de PROFAMILIA
Agitada por el impulso de una oligarquía político-publicitaria, al país le fue impuesta una Asamblea Nacional Constitucional para reformar la Constitución Política vigente, que estaba inspirada en el respeto al derecho natural y la moral católica.
Las grandes fuerzas decisivas en el seno de esa Asamblea son el Partido de Gobierno y el de un grupo de guerrilleros amnistiados llamado M-19, las cuales han mantenido una política de consenso con los demás grupos que la integran.
En todos los proyectos presentados se aboga por la consagración de una Nueva Carta de Derechos Humanos, los cuales son interpretados a la manera como las abogadas del estudio citado anteriormente, interpretan la Convención de la ONU en relación con la no discriminación de la mujer.
PROFAMILIA no ha estado ausente en las iniciativas pro legalización del aborto y fecundación in vitro.
Y a pesar de una campaña de firmas organizadas por el Episcopado Colombiano, ya salió a la luz pública que una subcomisión de la Asamblea aprobó una ponencia a favor del aborto, abogando para que las mujeres dispusieran libremente de su maternidad.
Un documento ampliamente divulgado por el Gobierno antes de la elección de delegados a esa Asamblea, consignaba el siguiente punto a manera de propuesta para los debates: "El progreso de la ciencia ha creado gran controversia en torno del transplante de órganos y los experimentos con óvulos y fetos. La evolución del papel de la mujer en nuestra sociedad y la práctica del aborto también ha despertado grandes debates sobre cuándo comienza la vida humana, cuáles son los límites de la autonomía individual y qué políticas de planificación familiar son legítimas."
"¿Debe la constitución respetar la intimidad o la autonomía de la mujer abriendo la posibilidad de que aborte en determinadas circunstancias excepcionales?" (PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA, "Reflexiones para la Constituyente", Bogotá, 1990.)
Como bien se puede apreciar, importan los derechos a la intimidad y a la autonomía, las consideraciones morales sobran. Legislar conforme al derecho natural está descartado de plano. Mediante una extraña interpretación de los derechos humanos, se le reconocen éstos a quien quiera practicar el crimen, y se le desconocen a quien no le ha hecho mal a nadie y se encuentra en las mayores circunstancias de indefensa: el inocente no nacido.
Y no solamente se le quiere matar, también se procura esterilizar al género humano para que hasta carezca de cuna madre que lo colme de cuidados y de afectos.
Ha sido el premio Nobel de 1975, David Baltimore, quien ha dicho sin el menor escrúpulo: "Podemos criar hombres como criamos perros... si decidiéramos organizar nuestra sociedad criando hombres para trabajos específicos, podríamos ahora mismo... serán humanos... o semihumanos ...con determinadas características físicas o psíquicas... enanos?... gigantes?"
"Llegaremos como en el libro ‘Un mundo feliz' de Huxley...a tener fábricas de niños donde la única palabra prohibida era...MADRE..." (Néstor GREGORINI, "Manipulación Genética-Aspectos morales, sociales, y médicos de la procreación artificial humana", Conferencia en el Quinto Congreso Latinoamericano de Defensa de la Vida Humana, Bogotá, 1990.)
Es importante concluir, en consecuencia, con las célebres palabras del Papa Pío XI, acerca de la grave obligación de defender la vida de los inocentes:
"Finalmente , no es lícito que quienes gobiernan las naciones y dan las leyes, echen en olvido que es función de la autoridad pública defender con leyes y penas convenientes la vida de los inocentes, y eso tanto más cuanto menos pueden defenderse a sí mismos aquellos cuya vida peligra y es atacada, entre los cuales ocupan ciertamente el primer lugar los niños encerrados aún en las entrañas maternas. Y si los públicos magistrados no sólo no defienden a esos niños, sino que con sus leyes y ordenaciones los abandonan, y, aún más los entregan en las manos de los médicos y otros para ser muertos, acuérdense que Dios es juez y vengador de la sangre inocente, que de la tierra clama al cielo." (Gen.4,10)(Pío XI, "Casti Connubi", 31.12.1930, en Enrique DENZINGER, Editorial Herder, Barcelona, 1963, p.559-560.)
Este informe fue preparado por la Asociación Colombiana para la Defensa del Derecho Natural (PRODENAL), para la Fundación Derecho a Nacer (DENACER), en homenaje a sus 15 años de labor Pro vida.
Equipo de Investigación: Carlos Arturo Ospina Hernández - Saul Castiblanco Mossos - Eduardo Ramos Cárdenas - Luis Fernando Alvarez.
