Hace más de 20 años que las escuelas públicas de EE.UU. han estado implementando los programas de educación sexual de la Planned Parenthood Federation of America (Paternidad Planificada o PPFA), que es la filial en ese país de la International Planned Parenthood Federation (Federación Internacional de Planificación de la Familia o IPPF), la organización que más provee abortos y anticonceptivos en el mundo entero. Por eso es que sus programas en las escuelas enseñan una educación sexual que incluye instrucciones específicas sobre el uso de los anticonceptivos y del preservativo (1). Sin embargo, los programas de educación sexual de la PPFA no han cumplido con la "excusa" por la cual fueron implementados: reducir el número de embarazos y enfermedades venéreas entre los adolescentes. La realidad es que precisamente en las dos últimas décadas se ha visto en EE.UU. un aumento sin precedentes de los embarazos fuera del matrimonio, de los abortos, las enfermedades venéreas y el SIDA entre los adolescentes. Este monumental fracaso de la PPFA se debe precisamente a que sus programas de educación sexual están exentos de valores morales y usurpan la autoridad paterna. Por esa razón este tipo de "acondicionamiento sexual" incita a la juventud a la promiscuidad, con los resultados ya mencionados (2).
PROFAMILIA, la filial de la IPPF en Puerto Rico, tiene entre sus metas fundamentales "trabajar con el gobierno puertorriqueño para...promover la educación sexual en las escuelas públicas" (3) PROFAMILIA recibe el 11% de sus fondos de la IPPF. El resto los obtiene de eventos locales de beneficencia, venta de anticonceptivos y patrocinios del gobierno local, así como de la Legislatura, el Centro para el Control de las Enfermedades (CDC) y el Departamento de Salud (4).
PROFAMILIA tiene más o menos los mismos objetivos de la PPFA y de la IPPF. La Directora Ejecutiva de PROFAMILIA, Idalia Colón Rondón, justifica enseñarles educación sexual amoral a los niños puertorriqueños, diciendo: "La mayoría de los padres en Puerto Rico no están listos para hablarles a sus hijos sobre la sexualidad" (5). Esta es la excusa típica que utilizan la PPFA y sus filiales para usurpar los derechos paternos en esta área tan delicada. Según la IPPF, "los jóvenes tienen la mayoría de los mismos derechos que otros clientes en el campo de la salud y la sexualidad: el derecho a elegir si desean tener una vida sexualmente activa o no; a la información; a la anticoncepción; al aborto seguro" (6).
En el folleto "¿A quién pregunto?" publicado en 1987, PROFAMILIA le aconseja lo siguiente a un chico que ha dejado embarazada a una muchacha: "La culpa no es de nadie. La responsabilidad por el embarazo de tu novia es tan tuya como de ella. Para evitar buscar culpables es importante conocer las consecuencias de una relación sexual no planeada y de esta manera evitar las relaciones sexuales prematuras sin conocer los métodos que existen para evitar embarazos." En este folleto, PROFAMILIA no les dice a los jóvenes ni una palabra sobre el matrimonio ni sobre la inmoralidad de las relaciones sexuales fuera de él, sólo le interesa "evitar" las enfermedades venéreas y los embarazos, mediante el uso de los anticonceptivos y abortivos que promueve y distribuye. Esta es la misma filosofía de la PPFA y la IPPF.
En otro de sus folletos, titulado "Sólo para adolescentes", PROFAMILIA describe explícitamente la masturbación y la promueve diciendo que ésta "no debe ser motivo de preocupación, no produce daños físicos ni mentales, más bien es un desahogo de la energía sexual, física y psicológica, en ambos sexos". Esto no es de extrañarse, pues en otra publicación la IPPF expresa la opinión de que la "masturbación mutua" equivale a "sexo seguro", y que "es necesario que los jóvenes obtengan conocimiento acerca de este tipo de actividades" (7).
Las siete estaciones de TV de Puerto Rico trasmiten gratuitamente anuncios de 30 segundos para PROFAMILIA. En estos anuncios se informa al público sobre la línea telefónica de información (766-0000) de PROFAMILIA, a la cual inclusive los niños menores de edad puede llamar y obtener "consejo" e información sobre anticonceptivos, esterilización y preservativos (8) Según la propia PROFAMILIA, el 22% de las llamadas que se hacen a esta línea provienen de niños y niñas de 13 a 15 años de edad (9). ¿A cuántas jovencitas habrán referido a las clínicas de aborto?
TAPS (Taller de Alternativas para la Prevención del SIDA), proyecto de los CDC que también colabora con PROFAMILIA, organizó en mayo de 1990 un "programa de entrenamiento" de 12 semanas en Bayamón (quizás uno de muchos), durante el cual se llevó a cabo "la búsqueda del preservativo". A jóvenes de 15 a 17 años de ambos sexos se les pidió que trataran de adquirirlos y que reportaran si tenían éxito o no. Los jóvenes "firmaron un contrato" para lo cual no se les pidió autorización paterna. Algunos padres al enterarse protestaron por las presentaciones explícitas sobre la sexualidad, pero se les convenció diciéndoles que era necesario "proteger" a los jóvenes del SIDA (10). ¿Por qué no le informan al público que el preservativo puede fallar más del 30% de las veces en prevenir el SIDA, cuyo virus es 450 veces más pequeño que el espermatozoide y 50 veces más pequeño que los microscópicos poros que los expertos han encontrado en el material látex, del cual se fabrican los preservativos considerados más "efectivos"? (11)
PROFAMILIA no es la solución a la crisis de embarazos, abortos y enfermedades venéreas entre los adolescentes, sino parte del problema. PROFAMILIA no merece el auspicio del gobierno de Puerto Rico, ni el pueblo de puertorriqueño necesita de sus "servicios".
Lo que se necesita es enseñar a la juventud puertorriqueña, al igual que a la de todos los demás países, los valores de la sexualidad y por qué y cómo decir no a las relaciones sexuales prematrimoniales. La campaña "El verdadero amor espera", que promueve la abstinencia sexual, está teniendo mucho éxito entre los jóvenes en EE.UU. En sólo dos ciudades, más de 300,000 jóvenes han firmado una promesa de permanecer castos (12). Instamos a los que trabajan con la juventud a que inicien éste y otros esfuerzos como alternativa a los inmorales programas de educación sexual inmoral y anticonceptivos.
Notas: 1. George Grant, Grand Illusions: The Legacy of Planned Parenthood (Brentwood, Tennessee: Wolgemuth & Hyatt, Publishers, Inc., 1988), 23, 115-117. 2. Ibíd. 3. IPPF, Suplemento al Informe Anual 1990 de la IPPF/RHO. 4. Ibíd; William Santiago, "Profamilia Promotes ‘Basic Human Right'," The San Juan Star (octubre de 1994): 26. 5. "Hot Line to Avert Teen Pregnancy," IPPF/WHR (Julio de 1990): 7. 6. IPPF, Comprender a los adolescentes, Londres: IPPF, 1994, 6. 7. Ibíd., 27. 8. "Hot Line to Avert...," 7; Folleto "El condón," Proyecto TAPS, auspiciado por los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC). 9. "Hot Line to Avert...," 7. 10. Population Communication International, International Date Line, November, 1991; folleto "El condón," Proyecto TAPS. 11. Informe Los preservativos y las campañas anti SIDA (Miami: Vida Humana Internacional, 1993), 3. 12. Jimmy Hester, "True Love Waits," Living with Teenagers (octubre de 1994): 11-12.
