No cabe duda alguna de que Latinoamérica enfrenta actualmente un fuerte y masivo ataque antivida y antifamilia. Para poder combatirlo, debemos saber quiénes son los que lo han lanzado y cuáles son algunas de sus estrategias.
Existe un gran número de organizaciones multinacionales muy bien establecidas y financiadas, cuyo objetivo primordial es detener el crecimiento de las poblaciones de los países del Tercer Mundo a cualquier precio. Sin embargo, estas multinacionales son en realidad monstruos de múltiples tentáculos, ya que se sirven de muchas otras organizaciones y grupos en los diferentes países.
Las principales organizaciones antivida: IPPF (Federación Internacional de Planificación de la Familia, por sus siglas en inglés), UNFPA (Fondo para Actividades de Población de la ONU), etc, y sus aliados (contamos alrededor de 55 organizaciones o entidades en el libro sobre población de la UNFPA, 1988, incluyendo la Asociación Cristiana Femenina Mundial- YWCA- la Asociación Mundial de Guías y Scouts -Boy y Girl Scouts-- UNICEF, etc.); alegan que están tratando de impedir las muertes maternas e infantiles, al promover anticonceptivos y abortivos como la píldora y el DIU (dispositivo intrauterino).
El director de la Organización Mundial de la Salud definió en el boletín "Womens' International Public Health Network News" (Red Internacional de Mujeres en Salud Pública - organización antivida), lo que él opina es uno de los elementos indispensables en lo que concierne a la salud materna: "que la planificación familiar esté disponible universalmente para impedir los embarazos." Puesto que todas las organizaciones ya mencionadas y muchas más están interpretando el término "salud materna" o "salud de la reproducción" del mismo modo, todas ellas trabajan por el mismo objetivo: la promoción de anticonceptivos y abortivos. Inclusive los programas de educación sexual hedonista que han sido introducidos en las escuelas públicas de muchas naciones por estas organizaciones y sus aliados, tienen ese mismo objetivo. En los últimos años el movimiento antivida ha incluído también la promoción de la llamada "anticoncepción de emergencia" o "post-coito", que en realidad es un aborto en las primerísimas etapas del embarazo, mediante el uso de la píldora anticonceptiva o el DIU.
El movimiento antivida colabora con las organizaciones para la protección del medio ambiente, y ha logrado convencer a incontables gobiernos (mayormente a través de presiones económicas), de que es necesario detener el crecimiento de la población para el mejor desarrollo de los pueblos y para proteger el medio ambiente. Se alega que de no hacerlo, los recursos del mundo se agotarán y habrá un terrible deterioro, un "desastre ecológico". Por lo tanto, la mayoría de las organizaciones que trabajan a favor de la protección del medio ambiente, (al menos en EE.UU. y otros países "desarrollados"), han tomado posturas a favor de la anticoncepción y el aborto.
Dirigentes de las organizaciones que promueven la Cultura de la vida, están siendo invitados a dar conferencias en universidades católicas de EE.UU y otros países, para hablar sobre la protección del medio ambiente. La oportunidad la utilizan, por supuesto, para promover su filosofía antinatalista de que no debe haber más nacimientos.
Estas organizaciones también están colaborando con incontables ONG (organizaciones no gubernamentales), para los mismos propósitos. En el boletín de la organización antivida "International Dateline" (servicio noticioso antivida, número de febrero de 1991), leemos: "Los legisladores de las Filipinas se están dirigiendo a las organizaciones no gubernamentales (ONG), para evitar una confrontación por el control de los nacimientos, con la poderosa jerarquía católica." La estrategia es lograr la ayuda de las ONG como promotoras de la planificación familiar, pero en asuntos menos controversiales como los servicios de salud y los programas para el desarrollo de la mujer. Un comité legislativo de las Filipinas, "el único país católico de Asia", según alegan los personajes antivida, visitó tres naciones latinoamericanas, en las cuales la iglesia ejerce influencia. Durante el tour de dos semanas, los cuatro miembros del congreso (de las Filipinas) visitaron Brasil, Costa Rica y México para observar los programas de población y planificación familiar, supeustamente según se relacionan en un ambiente católico.
Según la misma publicación: "El comité (Grupo Filipino de Legisladores para Asuntos de Población y Planificación Familiar) pudo comprobar, que los programas estaban siendo implementados, a pesar de la oposición de la iglesia. Estos programas estaban siendo promovidos a través de partidos políticos, por las organizaciones no gubernamentales y por los sectores privados y del comercio, incluyendo los médicos. También alegan que se encontraron que es posible que haya una convergencia de opiniones entre la iglesia y el gobierno en algunos puntos, en lo que concierne a la planificación familiar. El tour fue organizado por el Futures Group de Washington y el Comité Mundial de Parlamentarios Sobre Población y Desarrollo.
El Grupo Parlamentario Interamericano sobre Población y Desarrollo, cuyo director ejecutivo Hernán Sanhueza también dirige la IPPF del Hemisferio Occidental, constituye el brazo legislativo del movimiento antivida mundial, para los cambios en las leyes de los diferentes países que planea dicho movimiento. Parlamentarios de estas organizaciones han logrado llegar a elevados posiciones en los gobiernos. A través de otra organización, el Foro Mundial de Dirigentes y Parlamentarios sobre la Supervivencia Humana, están reclutando muchos líderes religiosos.
Los parlamentarios de la IPPF han logrado introducir en las constituciones de varios países latinoamericanos "el derecho humano a la planificación familiar", el cual interpretan como el "derecho" a los anticonceptivos, abortivos, abortos cuando fallan los anticonceptivos, esterilizaciones y educación sexual inmoral para niños y adolescentes.
Toda la "maquinaria" que han puesto en marcha las organizaciones ya mencionadas, podría facilitarles ejercer su influencia para lograr la legalización del aborto, con el objetivo de impedir el crecimiento de la población. Sin embargo, sin lugar a dudas, el mayor peligro en este sentido lo presentan las organizaciones feministas.
Las organizaciones de feministas antivida constituyen el arma más eficaz de las organizaciones multinacionales que constituyen la "Cultura de la vida". El movimiento antivida ha reclutado a las feministas y la estrategia es utilizar los programas de salud y para el desarrollo de la mujer, que son "menos controversiales". Las feministas reciben abundantes fondos de las organizaciones antinatalistas y de las mismas fundaciones que sostienen a dichas organizaciones. (Fundación Ford, Rockefeller, etc.)
Al igual que sus "hermanas" en EE.UU. y para lograr la legalización del aborto como lo hicieron éstas, las feministas latinoamericanas afirman que dicha legalización es imprescindible debido al número de violaciones, incesto y otros tipos de maltrato a la mujer. Citan falsas estadísticas de muertes maternas por el aborto ilegal, alegando que quieren impedir dichas muertes. Por supuesto, esta estrategia enlaza bien con la de las organizaciones antivida, que promueven la planificación familiar supuestamente "por la salud de la mujer y del niño." A través de toda Latinoamérica estamos viendo intentos de legalizar el aborto llevados a cabo por las feministas antivida y sus aliados.
Existe una "Red Mundial de Mujeres para los Derechos Reproductivos" (en Holanda) para promover la anticoncepción y el aborto, así como los llamados "derechos sexuales" (homosexualismo y lesbianismo), integrada según sus dirigentes por muchos miles de contactos en 150 países. Todos estos comparten información con el Centro de Documentación de la organización feminista antivida Isis Internacional, cuya sede está en Santiago, Chile; así como con muchas otras organizaciones feministas como la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe.
Inclusive, las feministas antivida de Latinoamérica han establecido colaboración con organizaciones que trabajan en contra de la violencia doméstica. Esa red "quedó consolidada en agosto de 1992 en Olinda, Brasil bajo el nombre Red Feminista Latinoamericana y del Caribe contra la Violencia Doméstica y Sexual". Allí "se establecieron 5 puntos focales subregionales y se pidió a Isis Internacional que funcionara como sede central de información y comunicación". (Tomado del sitio en Internet de Isis Internacional.) Qué pena que personas que probablemente están bien intencionadas y de veras desean ayudar a las mujeres abusadas, hayan consentido en unirse a grupos de feministas radicales antivida. Alegan ahora éstas, que el impedirle a una mujer utilizar anticonceptivos y abortivos o prohibirle abortar, constituye violencia doméstica. Esta es precisamente una de las más recientes estragias de las organizaciones que promueven la "Cultura de la vida".
En vista del peligro inminente que se cierne sobre los países hispanos, sugerimos el siguiente plan de acción:
1. El ataque de las fuerzas antivida se ha concentrado en contra de la Iglesia Católica, su mayor y más formidable enemigo. Ese es precisamente el motivo por el cual está muy activa en Latinoamérica la organización antivida fundada en EE.UU., Católicas por el Derecho a Decidir. Dicha institución (que ya tiene afiliadas en un número de países hispanos), promueve lo contrario a las enseñanzas de la Iglesia. Es imprescindible que se les ofrezca abundante información sobre estos temas a los obispos, sacerdotes y seminaristas, para que ellos puedan instruir al pueblo católico y aclarar confusiones.
2. El Padre Matthew Habiger, miembro de la junta directiva de Human Life International, sugiere la apertura de oficinas para promover el respeto a la vida en cada diócesis, similares a las que existen en EE.UU. Dichas oficinas podrían proporcionarles materiales a las parroquias y organizar las actividades pro vida.
3. Es importante enviar a la prensa católica noticias, artículos, notas de prensa, etc. Vida Humana Internacional ofrece su servicio informativo electrónico gratis, su boletín "Escoge la Vida" y su sitio en Internet www.vidahumana.org.
4. Los diferentes movimientos apostólicos de las diócesis pueden y deben colaborar con el movimiento pro vida local en la labor por la vida y la familia, así como en la apertura de centros de ayuda a la mujer embarazada. Muchos de éstos ya existen en Latinoamérica y proveen un servicio imprescindible para salvar bebés del aborto. Vida Humana Internacional y el Centro de Ayuda a la Mujer en México, han establecido una red para aumentar la eficiencia, la unión y la colaboración entre estos centros y para ayudar a iniciar muchos más. Comuníquese con nuestra oficina en Miami para obtener más información.
5. Al igual que lo hizo la Iglesia Católica en EE.UU., las iglesias de Latinoamérica podrían establecer un programa especial de reconciliación para la mujer que ha abortado. Inclusive muchas veces son ellas las mejores defensoras de la vida después que se han arrepentido de su aborto y se han reconciliado con Dios, con su bebé abortado y consigo mismas.
6. Es necesario instruir sobre estos temas y motivar a todas las personas católicas (especialmente aquellas que son líderes en su comunidad), para que tomen parte activa en la campaña en defensa de la vida y la familia.
7. El folleto del Padre Marx titulado "Diez sugerencias para los obispos acerca de lo que pueden hacer para acabar con el aborto" da otras magníficas ideas, todo obispo debía leerlo. Se puede obtener impreso de Vida Humana Internacional y en su sitio en Internet en la sección "Defensa de la vida desde el punto de vista católico".
8. Los enemigos de la vida y la familia han formado gigantescas redes. Es decir, uniones a nivel mundial. Esto es precisamente lo que está tratando de hacer el Consejo Latinoamericano por la Vida y la Familia de Vida Humana Internacional (VHI). Desde hace más de 10 años VHI ha estado organizando y patrocinando reuniones de dirigentes de países latinoamericanos. Es imprescindible lograr la unión entre los grupos, organizaciones e individuos que trabajan en defensa de la vida y la familia.
9. Por último, nuestra arma principal es la oración, acompañada de los sacrificios. Necesitamos la poderosa intercesión de la Santísima Virgen María, especialmente en la invocación de Ntra.Señora de Guadalupe, Patrona de los niños por nacer y del movimiento pro vida. Oremos para que el Santo Padre la declare oficialmente Patrona de la Vida, y para que el día 12 de diciembre (su festividad), se celebre de una manera muy especial, poniendo el énfasis en suplicar su intercesión para la defensa de la vida y la familia a través del mundo entero.
Nota: La Sra.Magaly Llaguno escribió el informe del cual se han tomado las partes que se incluyen aquí. Posteriormente se le añadieron otros datos.
El informe original completo fue enviado a S.E. Dom Jose Cardenal Freire Falcao el 30 de marzo de 1991, a petición del Dr. Humberto L. Vieira de la Asociación pro vidafamilia de Brasilia, representación de Vida Humana Internacional en el Brazil.


