Siniestros planes para Latinoamérica
Por Magaly Llaguno



La "Iniciativa para una Maternidad sin Riesgos", una estrategia para promover el crimen del aborto a nivel mundial, comenzó en 1987. Para 1991, ya se había desarrollado en más de 70 países de Asia, África y el Oriente Medio. Sus patrocinadores son el Programa de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para el Desarrollo (PNUD), el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF), el Fondo de Población de la ONU (FNUAP o UNFPA, por sus siglas en inglés), el Banco Mundial, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF) (1).

El folleto de la "Iniciativa para una Maternidad sin Riesgos" incluye, entre las otras cosas que "es necesario hacer", proporcionar servicios adecuados de "planificación familiar" (esterilización, anticoncepción y aborto) para todos, educación para la vida familiar ("educación" sexual inmoral) para niños y adolescentes, y medidas para reducir el índice de "abortos arriesgados" (léase: abortos ilegales). Para los que promueven la anticoncepción y la muerte por medio del aborto como "solución" a los problemas sociales, los únicos abortos arriesgados (para la madre, porque el niño no nacido siempre muere) son los abortos ilegales. Estos promotores cierran los ojos a las incontables complicaciones serias y a las muertes maternas que ocasiona el aborto legal.

El principal promotor de la "Iniciativa para una Maternidad sin Riesgos" en Latinoamérica es el Grupo Parlamentario Interamericano sobre Población y Desarrollo (GPI), que comparte oficinas y director ejecutivo con la IPPF\Hemisferio Occidental.

Como parte de esta iniciativa, fueron planeadas cuatro conferencias para las Américas: una Regional en Centroamérica, la segunda en la Región Andina, la tercera en el Caribe y la cuarta a nivel nacional en México.

Durante la conferencia centroamericana de "Maternidad sin Riesgos", que tuvo lugar en Guatemala en enero de 1992, organizada por el GPI, Family Care International y la filial de la IPPF en ese país (APROFAM), la Srta. Ann G. Tinker, portavoz del Banco Mundial y coordinadora de su programa de "Maternidad sin Riesgos", hizo ciertas declaraciones comprometedoras. Según ciertos diarios mexicanos, la Srta. Tinker promovió la legalización del aborto en Latinoamérica, exigiendo que los gobiernos proporcionen "abortos seguros" en los programas de salud materno-infantil y que, para ello, se lleven a cabo los cambios necesarios inmediatamente. Ciertos funcionarios del Banco Mundialo negaron que la Srta. Tinker hubiera hecho tales afirmaciones en una declaración enviada a la prensa de Estados Unidos.

Sin embargo, la diputada mexicana Patricia Ruiz, que participó en la conferencia de Guatemala, dijo que ella tiene "documentos" sobre lo declarado por la Srta. Tinker, que "no sólo propuso la reorientación de las políticas sobre el aborto en América Latina, sino que también ahí [en dicha conferencia] se discutieron posibles acciones y cambios legislativos". Según Ruiz, la Srta. Tinker no habló solamente una vez del aborto, "sino que propuso expresamente incluir un amplio programa de maternidad sin riesgos, el aborto seguro en los programas de salud materna, y sostuvo que los programas multidisciplinarios en el terreno de la salud materna y el aborto seguro --así los llamó-- pueden llevar a importantes ahorros-costo-efectividad en los servicios de atención; y el aborto seguro --dijo-- no puede lograrse sin cambiar las leyes" (2). Ruiz también señaló que "lo cierto es que el problema de la salud materna, ligado al gran problema de los abortos clandestinos, pasa necesariamente por la cuestión del aborto" (3).

El Dr. Fred T. Sai, Presidente de la IPPF, y que también ha sido Asesor Principal del Banco Mundial en Asuntos de Población, está de perfecto acuerdo en que la legalización del aborto es imprescindible. Él y la Srta. Diana M. Measham declararon que todo programa que tenga que ver con la maternidad sin riegos deberá incluir, como sus principales componentes, a la "planificación familiar" y el aborto. Ambos pidieron a las organizaciones, que junto a la IPPF participan en este plan mundial llamado "Iniciativa para una Maternidad sin Riesgos", que proporcionaran "servicios de abortos seguros", como parte de los programas. Incluso, sugirieron que "quizás sería necesario invertir (dinero) para revisar las leyes sobre el matrimonio o para proporcionar ayuda para cambiar el plan de estudios en las escuelas, con el objeto de poner énfasis en la educación sobre la salud y la sexualidad" (4). Durante la misma reunión, la Srta. Tinker exhortó a que se realicen estudios locales sobre cómo reducir los costos de los programas de salud materna que serán sufragados por el Banco Mundial. Dichos estudios serían empleados después para elaborar las políticas que se implementarían.

Siguiendo las normas trazadas en la conferencia de "Maternidad sin Riesgos" en Guatemala, la diputada Blanca Esponda, Presidenta de la Comisión de Población y Desarrollo de la Cámara de México, presentó en su país, junto con otras diputadas, "líneas de acción legislativa para la discusión y diseño de políticas y normas en materia de población" encaminadas a revisar "objetivamente las cuestiones del aborto y su relación con la salud materno-infantil, los derechos de la mujer y otras, de modo que se arribe a propuestas legislativas" (5). La diputada Blanca Esponda es también la presidenta del GPI.

El Presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral Familiar de México, Monseñor Norberto Rivera Carrera, denunció la propuesta del Banco Mundial de legislar sobre el aborto, diciendo que demuestra la pretensión de organismos internacionales de "presionar" y "doblegar" a las autoridades mexicanas para adoptar políticas demográficas contrarias a los derechos humanos (6).

Un servicio noticioso de Estados Unidos reportó que, en la reunión de Guatemala, varios conferenciantes recriminaron a los gobiernos centroamericanos "por forzar a las mujeres a buscar abortos peligrosos e ilegales" que, según Francine Coeytaux, portavoz del Population Council, causan la muerte de 200.000 mujeres centroamericanas cada año. Según ella, "el practicar terminaciones de embarazos seguras, en las primeras etapas, podría eliminar casi completamente estos riesgos" (7). La abogada nicaragüense Josefina Ramos Mendoza, "especialista en derechos de la mujer", declaró durante la conferencia que "necesitamos promover programas de educación sexual y debates públicos sobre el aborto, para desarrollar un consenso y cambiar la opinión pública a través de toda Centroamérica" (8). No cabe duda que la legalización del aborto fue, con la utilización de estos falsos argumentos y cifras, uno de los temas principales de esta reunión. La agenda de la misma lo incluía bajo el eufemístico título de "Los peligros del embarazo no deseado y el aborto arriesgado".

En todo lo que concierne a la prensa de Latinoamérica y de Estados Unidos, los acuerdos a que se llegaron y los planes concretos que se trazaron en la conferencia de la mal llamada "Maternidad sin Riesgos" en Guatemala, la cual se llevó a cabo a puertas cerradas, quedaron en secreto. Parece existir una "conspiración de silencio" sobre este asunto.

En un comunicado de prensa, el Padre Paul Marx, OSB, PhD, fundador de Human Life International, denunció que "la inciativa para una maternidad sin riesgos" no es más que otro complot contra los niños no nacidos y las familias de las naciones en desarrollo". El Padre Marx señaló que "el meollo del programa es el control demográfico" y que "se trata de una malévola asociación para ejercer la coerción económica". Informó que durante una reunión internacional de los patrocinadores y organizadores de este programa, que tuvo lugar en Washington, del 9 al 11 de marzo de 1992, y a la cual asistieron 120 "expertos" de 20 países del tercer mundo, Lewis T. Preston, Presidente del Banco Mundial, prometió contribuir con 2,5 mil millones de dólares de dicha entidad. Esta cantidad financiará programas de abortivos, anticonceptivos y esterilizaciones, así como otros "programas de salud para la mujer". El Padre Marx también declaró que se trata de grupos que "promueven el control demográfico, para lo cual operan bajo el engañoso slogan de la ‘maternidad sin riesgos'".

No cabe duda, de que, como advirtió el Padre Marx, "el Banco Mundial está utilizando su enorme poder económico y político, para decretar y financiar un misantrópico esfuerzo, con el falso objeto de ‘ayudar a la humanidad', promoviendo y proponiendo dañinos métodos de control natal, que son intrusivos y repugnantes a las culturas, y que a menudo son abortivos o mutilan a las personas saludables, a través de programas de esterilizaciones en masa". Sus promotores se han comprometido a difundirlos aún más en nombre de una falsa "maternidad sin riesgos".

Durante la reunión de la "Maternidad sin Riesgos" en Washington, James Grant, Presidente de UNICEF, insistió en la necesidad de que las "mujeres que contemplan la maternidad" deberán estar "saludables, bien alimentadas y bien informadas" e insistió en que "las parejas sólo traigan al mundo hijos deseados, preferiblemente cuando las madres están entre las edades de los 18 y los 35 años, con un adecuado espaciamiento entre los nacimientos..." Y añadió: "A la larga, la prevención es el método a seguir". Esta "prevención" no es otra cosa que una referencia solapada a los dañinos anticonceptivos, de los cuales los principales son abortivos.

En el pasado, UNICEF ha negado su participación en lo que concierne a la promoción del aborto quirúrgico. Sin embargo, en esta ocasión, admite su participación en un grupo de organizaciones asociadas, que incluye a los abortos provocados como parte integral de su campaña de "Maternidad sin Riesgos". Los promotores de este programa alegan que la Convención de los Derechos del Niño, que ya ha sido aprobada por 110 países, les proporciona el ímpetu necesario para lograr sus objetivos.

Esta alianza de organizaciones antivida, llamada "Iniciativa para una Maternidad sin Riesgos", podría constituir una poderoza fuerza para la legislación del aborto en Latinoamérica, así como para la implementación de programas de "educación" sexual inmoral. Sugerimos a todos los que defienden la vida y la familia que investiguen cuáles son las condiciones de los préstamos que otorga el Banco Mundial en su país.

Magaly Llaguno es la Directora Ejecutiva de Vida Humana Internacional (VHI). Este artículo fue publicado por primera vez en el boletín bimensual de VHI, Escoge la Vida, en el número de marzo-junio de 1992, pp. 4 y 5.

Citas: 1. Noticiero Interamericano de Población, GPI, junio de 1991. 2-3. La Jornada, 3 de marzo de 1992. 4. The Lancet, 22 de febrero de 1992. 5. La Jornada, 2 de marzo de 1992. 6. La Jornada, 3 de marzo de 1992. 7-8. Associated Press, Shelley Emling, 25 de febrerode 1992.



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