1. Resumen del documento de una reunión patrocinada por la OMS
Introducción
Los días 17 y 18 de agosto de 1992, se llevó a cabo en Ginebra, Suiza, una reunión entre los que "abogan por la salud de la mujer" y científicos, para estudiar la situación actual del desarrollo de vacunas para "regular la fertilidad"1. El encuentro fue patrocinado por el Programa Especial de Investigación, Desarrollo y Capacitación para la Investigación sobre la Reproducción Humana (Programa o HRP), establecido en 1972 por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y contó también con la colaboración del Programa de las Naciones Unidas (ONU) para el Desarrollo (PNUD), el Fondo de la ONU para la Población (FNUAP o UNFPA, por sus siglas en inglés) y el Banco Mundial2.
Aunque la OMS alega que las opiniones expresadas en el documento emitido en ese encuentro, no necesariamente expresan sus convicciones y políticas3, hay que tener en cuenta que "parte del encargo del [Programa]...es desarrollar nuevos y mejores métodos de regulación de la fertilidad para así aumentar el número de opciones disponibles a los usuarios de los servicios de planificación familiar"4. De ahí que "la investigación sobre las vacunas para regular la fertilidad [sea] un área importante que el Programa está llevando a cabo [y que] para comenzar un diálogo productivo con los que apoyan a los usuarios, el Programa patrocinó una reunión (la primera de este tipo), entre los que desarrollan las vacunas y los que abogan por la salud de la mujer, que daría un claro ejemplo del compromiso por parte del Programa de aumentar la colaboración entre todos los interesados"5.
De esto se puede deducir que si bien las conclusiones de este encuentro no necesariamente coinciden con las políticas de la OMS, reuniones como éstas son planeadas por dicha organización para que de ahí surja la información que ésta posiblemente utilice en el desarrollo o investigación sobre las vacunas anti-embarazo. Como afirma el último párrafo del prólogo del documento del encuentro: "La meta del Programa sigue consistiendo en un fuerte compromiso en servir las necesidades de los consumidores en el campo de la regulación de la fertilidad, por medio del desarrollo de cualquier método que les sea aceptable"6.
Origen y fondos de la investigación
La investigación de las vacunas anti-embarazo comenzó hace más de 20 años [o sea, antes de 1972] y actualmente recibe el apoyo financiero de agencias públicas en Europa, la India, Estados Unidos y de parte del Programa7. Aproximadamente el 10% del actual presupuesto anual para la investigación de los anticonceptivos, está destinado a la investigación de las vacunas anti-embarazo8. Los científicos participantes del encuentro también indicaron que se necesitan hasta 30 años y 250 millones de dólares para desarrollar un nuevo fármaco, desde el nivel de concepto hasta que esté listo para el mercado9. En el caso de las vacunas anti-embarazo, desarrolladas por el HRP, se han gastado aproximadamente 10 millones de dólares de 1974 a 199210. El Programa planeó llevar a cabo estudios pre-clínicos con esta vacuna durante 1994 y 1995, según la disponibilidad de fondos11. Se espera que la investigación aplicada de las vacunas anti-embarazo, tome de 5 a 10 años más antes de que esté disponible un producto12.
Los participantes de la reunión
De los 20 participantes de la reunión, 10 eran científicos y médicos clínicos de Australia, Europa, y la India13. Los otros 10 participantes eran promotores de la salud de la mujer, provenientes de África, Asia y Europa14.
Las vacunas anti-hCG o FRVs
"Los científicos presentaron un resumen de la investigación llevada a cabo, independientemente, por el Instituto Nacional de Inmunología de la India (NII), en Nueva Delhi; por el Consejo de Población, en Nueva York y por el HRP"15.
Según estos científicos: "Las FRVs [vacunas para ‘regular la fertilidad'] utilizan el propio sistema inmunológico del cuerpo para impedir el embarazo esencialmente de la misma forma que este sistema proporciona protección contra las enfermedades"16. Prácticamente todas las etapas en el proceso de reproducción humana pueden ser inhibidas o interrumpidas inmunológicamente17. Por eso la investigación más avanzada sobre las FRVs ha tenido como objeto las vacunas contra la hCG18. La hCG u hormona gonadotropina coriónica humana, es producida por las células que rodean al embrión y es necesaria para el establecimiento y sostén del embarazo19. Los experimentos llevados a cabo en primates, han mostrado que la inmunización con vacunas que contienen una hormona anti-hCG, han hecho infértiles a estos animales, sin una alteración detectable de sus ciclos menstruales 20.
Los científicos llegaron a la conclusión de que el efecto de la vacuna anti-hCG tiene lugar después de la fertilización (concepción), ya que la hCG producida por el organismo femenino no se presenta sino una vez que ha ocurrido la concepción21. Además, los estudios hechos en animales y las pruebas clínicas realizadas hasta el presente, parecen indicar que la inmunidad a la hCG impide que se complete la implantación22.
"Ventajas" y desventajas de estas vacunas
Los científicos de esta investigación han reconocido la naturaleza novedosa de esta manera de abordar la "regulación de la fertilidad"23. De ahí su preocupación por "la seguridad, eficacia y aceptabilidad de las FRVs"24. Por eso esta investigación tenía y tiene como objetivos asegurar que la vacuna cause en el organismo de la mujer una reacción inmunológica anti-embarazo, lo más rápidamente posible después de administrada y minimizar lo más posible las variaciones en las reacciones inmunológicas por parte de las usuarias25.
Las "ventajas" de las FRVs, según estos científicos, serían: (a) la "protección contra un embarazo no deseado" durante un período de 12 a 18 meses, luego de una sola inyección; (b) el evitar las hemorragias irregulares y otros efectos colaterales, que caracterizan a los métodos hormonales de anticoncepción; (c) su fácil administración, sin la necesidad de una atención constante, como en el caso de la píldora anticonceptiva de consumo diario; y (d) su bajo costo de producción, almacenamiento y despacho. Dos desventajas se tuvieron en cuenta: (a) las diferentes maneras en que la gente reaccionaría a la vacuna y (b) la incapacidad de "desconectar" su efecto26.
El documento de la reunión también señala que "la investigación sobre una vacuna contra la hCG para que la usen las mujeres está muy avanzada"27. Sin embargo, surgieron preguntas sobre el efecto de estas vacunas en el sistema inmunológico en general y, en particular, sobre las enfermedades, como la infección del VIH (el virus del SIDA)28. Respecto de esto último, el consenso general fue que no se recomendaran las FRVs a las mujeres con alto riesgo de infectarse con el VIH29. De hecho, además del potencial de abuso de las FRVs, el otro tema que se enfatizó fue el problema de la propagación de la infección del VIH a nivel mundial en relación a las FRVs30. En este sentido es importante observar que se desconoce todavía el efecto que pueda causar una FRV en el sistema inmunológico, en términos de actuales o futuras infecciones31.
Por otro lado, también se expresó preocupación por el hecho de que los efectos anti-fértiles, así como otros efectos colaterales de las FRVs, pueden no ser inmediatamente reversibles32.
También se informó que como los programas de población de muchos países en vías de desarrollo, tienen como meta el lograr cuotas de usuarios de anticonceptivos, se le presta poca atención a la calidad del cuidado general de la salud de las mujeres33. De hecho, "los [participantes] que abogaban por la salud de la mujer pensaron que el potencial de abuso de las FRVs era muy grande, tanto el deliberado por medios coercitivos, como el accidental, por medio de posibles confusiones de las FRVs con las vacunas para combatir las enfermedades"34 En este contexto es importante observar que "antes de esta reunión, la mayoría de los que abogan por la salud de la mujer tenían muy poca o ninguna información sobre las FRVs, y muy pocos científicos estaban conscientes de las preocupaciones de los que abogaban por la salud de la mujer"35.
También se mencionaron casos documentados de falta de consenso adecuado, lo cual ha dado lugar a severas críticas por parte de los que abogan por la salud de la mujer. En este contexto se pidió fuertemente que hubiera honestidad y apertura a la hora de reportar los resultados de las investigaciones biomédicas sobre los nuevos métodos de "regulación de la fertilidad", y que la información sobre las directrices éticas para la investigación de las FRVs estuviesen más ampliamente disponibles36.
El documento toma en cuenta que hacia el final de la década de los 60, los grupos de mujeres comenzaron a considerar el control de la fertilidad como "algo central en sus vidas"37. Al mismo tiempo, estos grupos comenzaron a cuestionar seriamente los métodos anticonceptivos disponibles, así como los programas de "planificación familiar" (anticoncepción y aborto) de varios países38. "Hubo casos de mujeres que fueron esterilizadas sin su conocimiento y otros de mujeres en las que probaron los anticonceptivos orales o inyectables sin haberles pedido su consentimiento informado. En algunos países, no se les informó sobre los posibles efectos colaterales de métodos como el dispositivo intrauterino (DIU)"39.
Un examen de la literatura sobre política demográfica de las décadas de los 60 y 70, muestra que el motivo principal de la investigación sobre los anticonceptivos modernos, como la píldora y el DIU, era el control demográfico40. De ahí que el movimiento femenino identificara dicha investigación como una violación de los derechos de la mujer, ya que al ser el control demográfico la meta principal, la investigación sobre la anticoncepción no tenía en cuenta la integridad, la salud y el bienestar de la mujer41. Además, dicho énfasis en el control demográfico a veces daba paso a la coerción42.
"Las vacunas anti-hCG que se han utilizado inicialmente para probar su seguridad y eficacia, han consistido de B-hCG o B-hCG-CTP, unidas a una molécula "extraña" que funciona como un portador inmunológico, que se necesita para provocar una reacción inmunológica. Los portadores principales que se utilizan actualmente en estas vacunas son el toxoide diftérico (DT) y el toxoide tetánico (TT), ya que funcionan bien para este propósito y son moléculas clínicamente aceptables"43. Sin embargo, hay que tener en cuenta que "desde el punto de vista de la administración [de estas vacunas], existe el riesgo de confusión, accidental o deliberada, entre las VRFs y las vacunas anti-difteria y anti-tétano"44.
También "se reconoció que tendrá que dárseles seguimiento a un gran número de mujeres y a sus hijos, para confirmar la ausencia de los efectos nocivos de la inmunidad subefectiva en el feto"45. Sin embargo, tal seguimiento es problemático debido a que "los sistemas de seguimiento son notablemente flojos en la mayoría de los programas de planificación familiar en los países en vías de desarrollo"46. Esto se debe a que los proveedores de anticonceptivos se preocupan más por conseguir nuevos usuarios y menos de que éstos regresen para otra visita47.
Por otro lado, debido a que las vacunas pueden causar reacciones bien diferentes entre las distintas usuarias, a algunas mujeres se les podría estar dando una dosis más alta de la que de hecho "necesitan" para adquirir y mantener la "protección"48. Este dato es preocupante ante el hecho de que después de 20 años de investigación y desarrollo, muchas de las preguntas sobre la eficacia, la seguridad, el modo de acción, la reversibilidad, el costo y la capacidad de responder a las "necesidades" de las mujeres de las FRVs no han sido respondidas todavía a un nivel plenamente satisfactorio49.
Conclusión
Debido a las inquietudes de los participantes respecto de los peligros en torno a las FRVs, especialmente por parte de los que abogan por la salud de la mujer, el documento termina recomendando directrices éticas para las pruebas clínicas, el uso de formularios de consentimiento informado para todas las pruebas clínicas y el suministro de información completa sobre lo que ya se conoce acerca de la "seguridad y eficacia" de las FRVs, evaluadas en las pruebas clínicas que se han llevado a cabo hasta el presente50.
2. Más información de otras fuentes sobre la experimentación con las vacunas anti-embarazo
Introducción
En junio de 1988, varios informes de la prensa dieron a conocer los resultados de una investigación preliminar sobre una vacuna para el "control de la natalidad". Los experimentos llevados a cabo en un número muy reducido de mujeres, bajo el patrocinio de la OMS, arrojaron que la vacuna aparentemente provocaba el aborto al interrumpir la operación de la hormona clave, la gonadotropina coriónica humana (hCG), durante las primeras dos semanas del embarazo51.
Linacre Quarterly, una revista católica de bioética, informó en agosto de 1990, que la OMS había patrocinado la prueba en seres humanos de una vacuna anti-hCG y que la compañía Sandoz Pharmaceuticals había financiado parcialmente esta nueva vacuna52.
Investigaciones con la vacuna en Chile
El Consejo de Población (Population Council) hizo un contrato con el Instituto Chileno de Medicina Reproductiva por la cantidad de $61.297, para que éste llevara a cabo, entre otros proyectos, estudios de laboratorio sobre la vacuna anti-embarazo con toxoide tetánico mezclado con Beta hCG, durante el período de tiempo desde octubre de 1987 hasta enero de 199153.
En la India
La revista médica Annals of Medicine informó en abril de 1992, que el Instituto Nacional de Inmunología, en Nueva Delhi, India, llevó a cabo una investigación en la cual "un cierto número de vacunas para el control de la natalidad se encuentran en diferentes fases de desarrollo, la más avanzada de estas vacunas es una que induce anticuerpos contra la hormona gonadotropina coriónica humana (hCG). Esta vacuna...está vinculada al toxoide tetánico (TT) o al toxoide diftérico (DT) como portadores"54. Durante ese mismo año también, la revista de medicina Scandinavian Journal of Immunology, informó que "dos vacunas que inducen anticuerpos contra la gonadotropina coriónica humana (hCG) han completado la Fase I de las pruebas clínicas" del instituto ya mencionado55. Luego, en octubre y en noviembre, respectivamente, de ese mismo año, las revistas de medicina Current Opinion in Immunology y el Indian Journal of Experimental Biology, informaron que dicho instituto dió a conocer que "la primera evidencia de las pruebas de la Fase II sobre la vacuna de la gonadotropina coriónica humana está disponible ahora en la India"56.
En enero de 1993, el Centro Internacional de Investigación y Desarrollo, en Ottawa, Canadá, informó que "la vacuna, que ha sido desarrollada en la India, funciona impidiendo que el organismo de la mujer reconozca que ha tenido lugar la concepción y neutralizando la hormona que prepara el útero para el embarazo, lo cual hace imposible que éste se realice. Según el resultado de investigaciones iniciadas en 1975 por el Dr. Gursaran Talwar, Director del Instituto Nacional de Inmunología de la India, la vacuna surte efecto durante un año y no frena la ovulación ni altera el ciclo menstrual. El Dr. Talwar recalca que la vacuna no es un anticonceptivo, ya que su intervención hormonal se produce después de la concepción, pero antes de la implantación del embrión. "Casi el 75% de los embriones suelen perderse en esa fase", dice el Dr. Talwar. "La vacuna simplemente aumenta esta incidencia a casi el 100%"...Talwar espera que la vacuna esté disponible para el uso público antes de finalizar la década57.
En su número de enero de 1995, la revista Women's Health Journal informó que, según la OMS, la prueba clínica de la Fase II del prototipo de la vacuna anti-hCG, desarrollada con el apoyo del Programa Especial de la propia OMS, fue suspendida debido a "efectos colaterales inesperados, aunque transitorios, en la mayoría de las primeras siete mujeres voluntarias admitidas a la prueba"58.
En las Filipinas
A principios de la década de los 90, la OMS estuvo supervisando campañas de vacunas contra el tétano en varios países, entre ellos las Filipinas59. Más de 3,4 millones de mujeres han sido vacunadas contra el tétano en esa nación. Sin embargo, se ha encontrado la hormona gonadotropina coriónica humana-Beta (hCG-Beta) en muestras de estas vacunas, la cual tiene el potencial de esterilizar permanentemente a estas mujeres. El Profesor Hermela Pagayanan, de la Universidad de las Filipinas, descubrió la anti-hCG-Beta en la sangre de 30 mujeres que recibieron la vacuna antitetánica60.
El asunto ha desatado una batalla legal entre el movimiento pro vida de las Filipinas y el gobierno de ese país, el cual tiene a la prensa de su parte. Sin embargo, durante la última audiencia ante el tribunal, el principal del Buró de Fármacos y Alimentos de las Filipinas admitió que las tres marcas de los toxoides antitetánicos no fueron puestas a prueba ni fueron inscritas en su oficina antes de ser distribuidas a los centros de salud. Añadió que era suficiente con la confirmación de la OMS61.
3. Movimientos feministas realizan campaña contra las vacunas anti-embarazo62
Ciertos movimientos feministas han manifestado su rechazo al desarrollo de las vacunas anti-embarazo. Escribieron a este fin una carta abierta, titulada "Un llamado a poner un alto al desarrollo de las vacunas contra la fertilidad". La carta se dirige a los principales institutos de investigación y entidades financiadoras involucradas en el desarrollo de estos métodos. La OMS es una de las cinco instituciones más importantes en el desarrollo de anticonceptivos inmunológicos, por mediode su Programa de Reproducción Humana.
El contenido de la carta proporciona información que se debe considerar. En ella se explica cómo es y cómo funcionan las vacunas anticonceptivas:
"La vacuna más avanzada apunta a neutralizar la hormona humana del embarazo GCH (gonadotropina coriónica humana), producida en el cuerpo de la mujer por el óvulo, al poco tiempo de ser fertilizado éste. Para lograr esto se altera la hormona, luego se la une a un portador bacteriano o viral (por ejemplo, un toxoide diftérico o tetánico), de manera que se provoca una reacción del sistema inmunológico, que la confunde con un germen infeccioso. Entonces el cuerpo no recibe la señal de prepararse para el embarazo y el óvulo fertilizado es expulsado. Se han inventado otros anticonceptivos inmunológicos para interferir con la producción de esperma, la maduración del óvulo, el proceso de fertilización o el del implante y desarrollo del embrión".
En cuanto al potencial de abuso, en la carta se expresa que con la anticoncepción inmunológica:
Esta carta abierta fue el inicio de una gran campaña mundial en la cual los grupos de mujeres de diferentes países se comprometieron a darle seguimiento, organizando diversas actividades entre las cuales están:
Citas: 1. Fertility Regulating Vaccines: A Report of a Meeting Between Women's Health Advocates and Scientists to Review the Current Status of the Development of Fertility Regulating Vaccines, UNDP/UNFPA/WHO/World Bank Special Programme of Research, Development and Research Training in Human Reproduction (Ginebra, Suiza: Organización Mundial de la Salud, 1993), carátula del documento. Para obtener este documento diríjase a Special Programme of Research, Development and Research Training in Human Reproduction, World Health Organization, 1211 Geneva 27, Switzerland, Tel: 22 791 2111. 2. Ibid., cubierta interior y página 1. 3. Ibid., 2. 4. Ibid., 5. 5-6. Ibid. El énfasis es nuestro. 7. Ibid., 11. 8. Ibid., 8. 9-10. Ibid., 22. 11. Ibid., 24. 12. Ibid., 29. Téngase en cuenta que este documento data del año 1992. 13. Ibid., 7. 14-16. Ibid. 17. Ibid., 12. 18-20. Ibid. 21-22. Ibid., 15. 23-25. Ibid., 11. 26-28. Ibid., 7. 29 . Ibid., 20. 30. Ibid., 31. 31. Ibid., 17. 32. Ibid., 23. 33. Ibid., 8. 34. Ibid., 8. El énfasis es nuestro. 35. Ibid., 9. El énfasis es nuestro. 36-38. Ibid., 8. 39-40. Ibid., El énfasis es nuestro. 41-42. Ibid., 14. 43. Ibid., 17. El énfasis es nuestro. 44. Ibid., 18. 45. Ibid. El énfasis es nuestro. 46-47. Ibid., 24. El éfansis es nuestro. 48. Ibid., 20. 49. Ibid., 22. 50. Ibid., 32. 51. Richard D. Glasow, Ph.D., "Chemical Warfare on the Unborn Takes Many Forms", National Right to Life News (17 de noviembre de 1988). 52. Kristine M. Severyn, R.Ph., Ph.D. "Abortifacient Drugs and Devices: Medical and Moral Dilemmas", (agosto, 1990). 53. UNFPA, Inventory of Population Projects in Developing Countries Around the World (1990/91). 54. Abstracto del artículo de GP. Talwar, O. Singh, R. Pal, N. Chatterjee, SN. Upadhyay, C. Kaushic, S. Garg, R. Kaur, M. Singh, S. Chandrasekhar, et al., "A Birth Control Vaccine Is on the Horizon for Family Planning," Annals of Medicine 25 (abril, 1992): 207-12. 55. Abstracto del artículo de GP. Talwar, O. Singh, R. Pal, y N. Chatterjee, "Anti-hCG Vaccines Are in Clinical Trials," Scandinavian Journal of Immunology - Suplement 11 (1992):123-6. 56. Abstracto del artículo de GP. Talwar, O. Singh, R. Pal, N. Chatterjee, AK. Suri, y C. Shaha, "Vaccines for Control of Fertility," Indian Journal of Experimental Biology 30 (noviembre, 1992):947-50; R. Raghupathy, GP. Talwar, "Vaccines Against Fertility," Current Opinion in Immunology 4 (octubre, 1992):597-602. 57. Centro Internacional de Comunicaciones en Población (CICEP), "Voluntarias de dos hospitales de Nueva Delhi prueban una vacuna duradera y reversible para prevenir el embarazo," Teletipo Población (junio, 1993): 3. 58. Nicolien Wieringa, "Antifertility Vaccines. The Wrong Road?", Women's Health Journal 1 (enero/febrero/marzo, 1995): 16. La cita está tomada de Progress No. 30, 1994, Suiza. 59. James Miller, "Baby-Killing Vaccine: Is It Being Stealth Tested?", HLI Reports 13 (June 1995): 1. 60. Judie Brown, "Horror Story: Philippines", Communiqué (19 de mayo de 1995): 1. 61. Ibid. 62. La información que sigue está basada en los Informes I y II sobre la Campaña Internacional: "Exijamos un alto al desarrollo de las vacunas contra la fertilidad", Red Mundial de Mujeres para los Derechos Reproductivos, Amsterdam, Holanda.
