En los EE.UU. los homosexuales masculinos han constituido más de las tres cuartas partes de los casos de SIDA. El porcentaje de homosexuales contagiados de SIDA ha permanecido relativamente constante. En Europa, los hombres homosexuales constituyen más del 85% de todos los casos de SIDA. Existen un número de factores biológicos y sociales que están relacionados con este hecho.
La sodomía: principal factor favorecedor del SIDA
Entre los homosexuales masculinos la sodomía o sexo anal es el acto que sustituye al sexo heterosexual. Esta dañina práctica favorece enormemente la transmisión del SIDA y otras infecciones virales.
Fisiológicamente, el recto está diseñado para la expulsión de las heces. Cuando se lleva a cabo la sodomía, la fuerza interna de la penetración expande el conducto anal, se produce la ruptura de tejidos y como consecuencia se produce una hemorragia. A la vez, pueden ocurrir violentos espasmos de la pared del intestino como reacción a una intrusión. Tras los repetidos actos de la sodomía, a menudo se produce una colitis, es decir, una grave inflamación de la membrana mucosa del colon que da lugar a fiebre, dolores en el bajo abdomen y diarreas que contienen generalmente sangre o leucocitos. Entre los homosexuales son comunes además el chancro sifilítico y la ulceración de las mucosas del recto.
Debido a que la colitis y las lesiones del recto se pueden enmascarar las lesiones intestinales del Sarcoma de Kaposi, una de las formas de manifestarse el SIDA. En los pacientes que padecen psoriasis, el trauma de la sodomía puede dar lugar a un brote de psoriasis en áreas no afectadas: recto, región púbica, pene y escroto. Esto se conoce como fenómeno de Kobner. Durante la actividad sexual las escamas que se han formado en las áreas inflamadas se desprenden, dejando la piel en carne viva, sangrando y expuesta a las infecciones. Si hay hemorroides, la fricción puede también dejar la superficie vulnerable.
La sangre proveniente de las lesiones de la mucosa del recto de los homosexuales fácilmente puede transmitir el virus del SIDA. Debido a los actos repetidos de la sodomía, el debilitamiento del esfínter anal da lugar a la incontinencia fecal y, por tanto, a la salida de heces contaminadas con sangre. Esto puede contaminar los bancos de los cuartos de los vestuarios, los asientos de los inodoros y otros lugares. Sin embargo, raras veces se menciona este hecho en los medios de comunicación. Más se habla de la susceptibilidad de los heterosexuales que abusan de las drogas.
Modo en que la sodomía afecta el sistema inmunológico aunque no este presente el SIDA
La sodomía de por sí debilita el sistema inmunológico de los compañeros sexuales receptores aunque no tengan SIDA. Durante la sodomía, debido al daño que se produce en la pared del recto, el espermatozoide penetra en la mucosa rectal y de ahí al sistema circulatorio. Cuando esto ocurre repetidas veces, se desarrollan anticuerpos a los espermatozoides, lo que podría trastornar más todavía el sistema inmunológico. Esto sucede haya o no infección por el virus del SIDA.
La "sodomía monógama" no es una alternativa sana
Un estudio reveló que las tres cuartas partes de los homosexuales receptores o pasivos durante las relaciones sexuales (que son monógamos), manifestaron problemas inmunológicos producidos por los espermatozoides. La inseminación por el recto también altera la respuesta inmunológica en los conejos.
El mal funcionamiento inmunológico producido por los espermatozoides parece debilitar al organismo, sin que esté relacionado con la infección del virus del SIDA.
Las actividades sado-masoquistas y la transmisión del SIDA
El comportamiento homosexual abarca actividades que producen severos abusos del cuerpo y degradación de la persona. La dañina práctica de la sodomía por sí misma puede ser clasificada como un acto sado-masoquista.
A continuación una breve descripción de estos actos.
- Sexo manual-anal o "fisting"
Esta práctica implica la introducción de la mano, el puño y el antebrazo en el recto. En el lenguaje de los que participan se le llama "fisting". El acto causa laceraciones sangrantes del intestino y ruptura del esfínter anal. Las heridas internas son una vía de entrada y salida del virus del SIDA y otros gérmenes.
Los objetos mecánicos, "consoladores", vibradores, etc. que se insertan durante el "fisting" pueden producir perforaciones de la pared intestinal y la entrada de heces al abdomen. En este último caso, si no se interviene quirúrgicamente de urgencia al paciente, éste fallecerá irremisiblemente. En algunos casos el daño producido por el "fisting" es tan severo que hay que hacer una esfinterectomía o colostomía. Algunos individuos entonces han continuado la sodomía a través de la apertura de la colostomía, provocándose aún mayor daño. En San Francisco, donde bastantes de los asesinatos están relacionados con el sado-masoquismo homosexual, se han ofrecido sesiones de entrenamiento para instruir a los homosexuales cómo llevar a cabo torturas sexuales sin matarse los unos a los otros.
- Actos propiamente sado-masoquistas
Los actos en los cuales el individuo que domina amarra y tortura a su "esclavo sumiso" constituyen la mayoría de los actos homosexuales sado-masoquistas. Aquellos que están involucrados en estos actos se dejan voluntariamente amarrar con tiras de piel o de goma, se dejan golpear con un látigo, y/o se dejan someterse a una sodomía violenta. En algunos casos apagan cigarrillos en las partes sensitivas de su cuerpo, especialmente los genitales, causando úlceras del pene. Otra práctica común es "water sports" o "golden showers", durante la cual el que participa le orina en la boca o encima de su cuerpo sangrante. Todas estas prácticas pueden favorecer, como es natural, la transmisión del SIDA.
Algunos club de homosexuales hasta ofrecen "ventas de esclavos", en las cuales aquellos que prefieren ser abusados se venden al mejor postor.
- Bestialidad (contacto carnal entre persona y animal)
También se dan casos de homosexuales que practican relaciones sexuales con animales.
En resumen, el sangrado y el intercambio de secreciones contaminadas como consecuencia de los actos homosexuales traumáticos, facilitan enormemente la transmisión del SIDA y de otras enfermedades.
Factores sociales favorecedores del SIDA
El comportamiento sexual de los hombres homosexuales y bi-sexuales también ha sido una de las principales causas del crecimiento rápido y agresivo del SIDA y de otras enfermedades virulentas. Un gran porcentaje de promiscuidad, e incluso de relaciones sexuales con compañeros anónimos, caracterizan el comportamiento de los homosexuales.
En su escrito titulado "Homosexualities", Bel y Weinberg, ambos promotores de la liberación homosexual, reportan que la mayoría de los hombres homosexuales tienen una gran cantidad de compañeros sexuales en el período de un año. En este breve periodo esto puede suponer cientos de encuentros y en toda una vida podrían llegar a miles.
Desde 1969 el movimiento de liberación homosexual ha ido creciendo con muchísima rapidéz y los homosexuales se han hecho más militantes que nunca. El slogan "¡fuera del closet y a las calles!", se convirtió en el grito de batalla del movimiento.
Junto con la militancia vociferante de los homosexuales se hicieron cambios en las leyes contra la pornografía, la sodomía, y el establecimiento de lugares donde se fomenta el homosexualismo.
Organizaciones y grupos de estudiantes para la liberación de los homosexuales crecieron rápidamente a través de todo el país. Las universidades y las escuelas que intentaron prohibir dichos grupos fueron obligadas por los jueces a no hacerlo. Los bares, los clubs y las casas de baños especiales para homosexuales surgieron por doquier, según las prohibiciones de la sociedad contra el homosexualismo (que databan de siglos) fueron derogándose.
En resumen, se han dado una combinación de factores que han servido para que los hombres homosexuales sean los principales candidatos para la contaminación y rápida diseminación del SIDA y otras enfermedades virulentas:
1) Prácticas sexuales físicamente dañinas han facilitado la transmisión de los agentes infecciosos.
2) La estimulación previa y la supresión del sistema inmunológico como resultado de la sodomía y las continuas enfermedades venéreas parecen aumentar la susceptibilidad a la devastación causada por el virus del SIDA.
3) El agresivo crecimiento del movimiento de liberación homosexual, combinado con los cambios en la ley con respecto al homosexualismo, han promovido extremadamente los altos niveles de encuentros sexuales anónimos con múltiples compañeros.
En un estudio hecho en 1983, antes de descubrirse el HDLV-III/LAV, los investigadores dijeron: Cualquier hipótesis con respecto al comienzo del SIDA debe explicar el reciente surgimiento de este síndrome. "La cuestión es: ¿Por qué ahora? Planteamos que hay un nivel de promiscuidad que no tiene precedente, que se ha desarrollado durante la última década en las grandes áreas urbanas.... y que ha expuesto a los hombres al impacto inmunosupresivo del esperma..." En definitiva, la cultura homosexual parece haber proporcionado las condiciones ideales para que surja y se extienda la infección del SIDA en una escala sin precedentes.
Otro factor favorecedor: los homosexuales drogadictos
El 26 de julio de 1983, el 33% adictos que se inyectaban la droga en EE.UU. eran hombres homosexuales o bisexuales (que tienen relaciones sexuales con hombres o mujeres). El intercambio de jeringuillas con los heterosexuales fue la principal vía de entrada del virus a estos. Las investigaciones revelan que más del 85% de los drogadictos de las grandes ciudades, están infectados con el virus.
Nota: Este artículo es parte del capítulo I del libro "The AIDS coverup" de Jean Antonio, Ignatious Press, San Francisco, EE.UU.
