Los que defendemos la vida humana debemos ser sus fieles guardianes, en todas las circunstancias y no solamente en lo que concierne a los ataques más obvios: la anticoncepción, el aborto, el infanticidio y la eutanasia. Es por esto que la violencia doméstica tiene que ser una preocupación del movimiento pro vida.
Generalmente las personas creen que sólo las mujeres, los niños y los ancianos son víctimas de la violencia doméstica. De hecho, los hombres también sufren a manos de las mujeres debido a la violencia no solamente psicológica sino también física, aunque raras veces ellos reportan este abuso. Se sienten abochornados y no quieren admitir que han sido víctimas de una mujer. Piensan que probablemente no les crean o se burlen de ellos, actitudes que son más frecuentes en el caso de los hombres abusados que en el de las mujeres abusadas.
El hecho de que los hombres también sufren violencia a manos de las mujeres aunque parezca ridículo y risible para algunos, no se puede negar. Yo personalmente he conocido varios casos de hombres que fueron físicamente atacados por su novia o esposa, y cuando trataron de defenderse fueron acusados de violencia doméstica y en algunos casos hasta encarcelados.
Por supuesto que las mujeres (debido a la mayor fortaleza de los hombres), sufren heridas mayores y mueren en una mayor proporción que estos. Sin embargo, según las estadísticas, hay casi tantos casos de hombres como de mujeres que son víctimas de la violencia.
Una encuesta llevada a cabo en l997 entre parejas que estaban saliendo juntas, arrojó que casi el 30% de las mujeres admitieron haber agredido físicamente a su compañero.1 De hecho, de acuerdo a los datos recopilados por la mayor encuesta que se ha publicado sobre este tema en EE.UU., dos millones de hombres sufren violentos ataques por parte de sus compañeras, esposas o novias cada año en dicho país.2
Existen muy pocos programas en EE.UU. (y me atrevería a decir que aún menos en otros países), cuyo objetivo es ayudar a los hombres que han sido víctimas de la violencia doméstica. Según el periódico "Detroit News"3, una de las leyes que fueron aprobadas sólo provee fondos para la defensa de las mujeres abusadas pero no de los hombres en similares circunstancias.
Por otro lado, no ayuda a los hombres abusados el hecho de que las feministas que odian a los hombres manipulan este tema para perseguirlos y castigarlos. Después de haber investigado este asunto puedo decir, que en sus campañas en contra de la violencia doméstica (en EE.UU. o en otros países), ellas pasan por alto los derechos de los hombres que han sido abusados por sus esposas o compañeras.
Uno de los muchos ejemplos que podríamos presentar al respecto, es el del Dr. R.L. McNeely, profesor de la Escuela de Bienestar Social en la Universidad de Wisconsin, quien con un colega publicó un artículo titulado "The Truth About Domestic Violence: A Falsely Framed Issue" (La verdad sobre la violencia doméstica: Un asunto falsamente presentado). El artículo examinó estudios llevados a cabo sobre la violencia doméstica y sacó la conclusión, que la sociedad debe admitir que los hombres también son víctimas y que esto debemos de reconocerlo.
Poco tiempo después de haber sido publicado el artículo de McNeely en el Washington Post, una organización feminista del Estado de Pennsylvania amenazó a éste con utilizar su influencia en Washington, para cortarle los fondos de los cuales él dispone para investigaciones.4
Lamentablemente, al menos en EE.UU. las mujeres se están volviendo más violentas cada día, y no me estoy refiriendo solamente a la tragedia del aborto provocado. Los informes de Straus y Gelles reportaron que entre l975 y l985, bajó el índice de violencia en contra de las mujeres, mientras el de violencia en contra de los hombres por parte de las mujeres, aumentó.5 El aborto fue legalizado en EE.UU. en l973. Quizás hay una conexión directa entre el aborto y otros tipos de violencia, ya que ésta es contagiosa.
En conclusión, no podemos cerrar los ojos a ningún tipo de violencia en nuestra sociedad, debemos denunciarla donde quiera que surja. Sin embargo, al hacerlo debemos de llevar el amor de Cristo a todas las personas, incluyendo aquellas que están en el error o que no están de acuerdo con nosotros. Odiemos el pecado, pero amemos a los pecadores. Sólo así podremos lograr que se conviertan.
Notas: 1.(http://www.cyberparent.com/abuse/maleabuse.htm) 2. National Family Violence Survey, llevado a cabo con fondos del National Institute of Mental Health en EE.UU. Citado en el folleto "Are you or someone you care about a male victim of intimate partner violence?" 3. "Spotlight on Female Abuser", 4-20-97 4. "When Women Abuse Men: It's Far More Widespread Than People Think", Armin A. Brott, Suplemento de "The Washington Post" ,l2-28-93 5. "National Family Violence Survey"
